Capítulo 1889
Capitulo 1880
Olvia coabend que cuerda estaba ben atada, impio via que le confia por cara, “?Qué pasa
conmigo? Eres una bendición del city si te pasa ako. Ganda va a querer despellejarme viva (No puedo
permitir que mueraal
Also Olvasni un escalofrio reconer su cuerpo, a pesar de situación podia sentir el frio en su corazón.
Tover advante siguem detrás
Opina and reeds veces ro, rol
Aro cuerda atada a su cintura y a través del velo de lluvia vio hacia cumbre de monta?a.
aya
Solo cuando confirmó que cuerda estaba segura en sus manos, se sintió aliviada.
Comparado con el miedo inicial se sentia mucho más rjada ahora.
Una simple cuerda y ha un mundo de diferencia en su estado mental
Pero fue precisamente ese cambio el que dejó el idente suceder tan inesperadamente.
Al sentirse más confiada, Celina empezó a moverse con menos cuidado.
Además, no queria trepar por si misma y Olivia tuvo que acercarse.
Así que ambas estaban cerca de copa del árbol.
El moviment de Celina hizo que ramaenzara a temr violentamente.
El rostro de Olivia se puso pálido y aterrándose a rama, gritó: “?No te muevas!”
El viento arreció, llevando consigo más lluvia y sacudiendos ramas aún más fuerte.
Olivia…
Celina vio que el cuerpo de Olivia se sacudia violentamente y sabiendo que e tenía una cuerda,
extendió una mano para agarraria.
Pero en un instante también perdió el equilibrio ynzó un grito agudo.
Los que sostenian cuerda sintieron un tirón y por instinto, se aferraron con fuerza.
La rama quebró con un crujido.
Cuando finalmente lograron tirar de cuerda y rescatar a persona en el otro extremo, solo
encontraron a Celina, casi paralizada por el miedo.
Mirando alrededor, rama rota colgaba todavia alli, pero no había se?al alguna de Olivia.
Félix sintió un zumbido en su cabeza, tambaleándose, gritó desgarradoramente: “?Se?orita!”
El grito de Félix sacudió a Celina, quien se recuperó y miró alrededor. Bajo lluvia, no había nada.
Habian rezado para que no sucediera un idente.
Pero el temor se había hecho realidad.
Rápido! ?Bajen a buscar ayuda!”
*S*
“Si si
Todos estaban en pánico.
A pesar de que ese método era mejor solución bajo esas circunstancias, habían permitido que una
joven arriesgara su vida. Ahora había ocurrido un idente.
No solo no podrían justificarse ante familia de chica, sino que tampoco sabrían cómo explicarlo a
sus superiores o al público.
08:08
Capitulo 1889
La oscuridad se había asentado porpleto.
Y lluvia se intensificaba
El sonido del viento llevando lluvia era especialmente ro, vacíoo un abismo sin fondo.
Celina estaba pálida y congda en su lugar, temndo.
El oficial, frustrado, se pasó una mano por el cabello, camino de undo a otro y finalmente, con voz
severa, dijo: “Mario, lleva a esta ni?a monta?a abajo, y el resto de ustedes, a buscar a otra!”
Todos se movieron inmediatamente. Félix simplemente se sentó, apoyándose en sus manos detrás de
él, estírós piemas yenzó a descender monta?a con cuidado.
“Oigan!”
*?No se preocupen por mi, les suplico, encuentren a se?orita!”
Félix parecia estar utilizando toda su fuerza para har.
Después de har, suspiró profundamente y bajó un poco más.
Cuando bajaban a Celina de monta?a, Ava, preocupada, se puso un impermeable y tomó una
linterna, subiendo de nuevo monta?a.
Al ver a Celina, se detuvo y se hizo a undo del camino, bajando cabeza para dejarlos pasar.
oy
Quería preguntar algo, pero el uniforme de persona que llevaba a Celina intimidó.
Después de que se marcharon rápidamente, e continuó subiendo monta?a.
Aunque el sonido de lluvia era fuerte, seguía el rastro de los sonidos intermitentes hasta llegar al
lugar del idente. Movió linterna alrededor, observando cuerda en el suelo y rama rota en el
borde del acantdo. Ava se quedó paralizada, dio dos pasos adnte y efectivamente escuchó voces
abajo en monta?a.
Pensando en el rostro pálido de Celina, apretó linterna con fuerza.
Probablemente, alguien había tenido un idente.
Después de quedarse quieta un rato, de repente se dio vuelta y corrió monta?a abajo.
Celina fue llevada de vuelta a enfermería del orfanato y una vez que dejaron cómoda en su cama,
Junto a directora estaba Ginés, con una venda alrededor de frente.
Celina aún no había recuperado calma porpleto, se encogía bajos mantas, temndo sin
control.
Se había cambiado a ropa limpia, su cabello ya estaba seco ys heridas de su rostro habían sido
atendidas.
Al ver a Ginés,s lágrimas que había estado conteniendo brotaron de inmediato.
“Ginés.”
él se acercó a sudo, frunciendo el ce?o al ver los moretones en su rostro.
“?Ese hombre te golpeó?”
Al preguntarle sobre lo sucedido, Celina sintió una de angustia abrumadora.
Las lágrimas aumentaron en intensidad.
“No sé… quién era esa persona… tenía tanto miedo… me dolía tanto…”
Celina haba entre sollozos, sus pbras se entremezban con el nto, intentando transmitirle
todo su miedo y su
dolor a Ginés.
él respiró hondo, tratando de mantener calma en su voz.
2/4
08:08
Capitulo 1889
“Ya estás a salvo, vi que se llevaron a esa persona. Necesitaremos esperar a que policía termine su
investigación para saber más, pero no creo que te pase nada más. No llores.”
La chica levantó mano para secarses lágrimas y al tocar una de sus heridas, el dolor hizo que
llorara aún más fuerte.
La directora se sentó aldo de cama y le dio unas palmaditas reconfortantes.
“Por suerte no pasó nada peor, el hecho de que hayas podido regresar sana y salva es algo bueno.”
Celina asintió, respondiendo con un suave murmullo.
La directora le acarició cabeza. “?Crees que podrías contarle a policía lo que te pasó? Empieza
por cómo te capturaron, intenta recordar todos los detalles, eso ayudaría mucho en investigación.”
La chica parpadeó, encogiéndose un poco por el miedo.
Era evidente que el trauma había sido demasiado grande, el miedo demasiado profundo, hasta el
punto de no querer ni siquiera pensar en ello.
Al ver eso, Ginés intervino: “Aún está muy alterada, ya que han capturado al hombre, ?podría
descansar y recuperarse antes de ser interrogada?”
El policía lo miró, apretó losbios y dijo: “E puede descansar, yo esperaré afuera hasta que esté
lista para har.”
Molesto, Ginés preguntó: “?Tiene que ser hoy?”
El oficial levantó su libreta y suspiró, “No tiene que ser hoy, podría ser ma?ana o pasado, pero eso no
cambia que yo espere afuera.”
“Qué dedicación, debe ser agotador.”
“Con este caso, por más que nos esforcemos, seguramente enfrentaremos críticas.”Content provided by N?velDrama.Org.
Después de todo, permitir que una ni?a de unos diez a?os se arriesgara a rescatar a alguien y que,
encima, resultara herida, era posible que al final no pudieran mantener sus puestos.
Ginés no entendíapletamente el significado de sus pbras y tampoco quería entender.
Lo importante era que Celina estaba bien.
La directora suspiró de nuevo, mirando a Celina con tristeza. “Fue mi descuido, solo pensaba en
cborar con investigación y me preocupaba que ese hombre tuvjera cómplices o que algo así
pudiera pasar de nuevo.”
“No creo que vuelva a suceder,” dijo Ginés repentinamente. “Lo de hoy fue un idente, no eso
si Olivia viniera aquí todos los días.”
El policía miró a directora, buscando alguna respuesta en su mirada.
“?Olivia?”
La directora asintió, confirmando su pregunta.
El oficial bajó vista hacia Ginés, frunciendo el ce?o, “Entonces, ?crees que captura de esta ni?a
hoy es culpa de Olivia?”
Ginés, con una expresión severa, dijo: “Solo sé que e no soporta a Celina. Que Celina fuera llevada
por ese hombre frente a e, no solo no le afectó, sino que incluso parecía regodearse con
situación.”
El policía soltó una risa sarcástica por nariz, “Joven, si no sabes nada, mejor no hables. ?Te
imaginas cómo se sentiría esa ni?a si se enterara de lo que dices?”
Ginés rio con desdén, “Yo soy quien le digo, quien no sabe nada no debería har. En este mundo,
todos podrían sentirse tristes, excepto Olivia, e nunca está triste. ?Cómo podría alguien sin corazón
saber lo que es tristeza?”
“?Sin corazón?” El oficial no quería discutir con un joven tan presuntuoso, pero parecía que estaba
yendo demasiado lejos.
“?Pregúntale a esta chica por qué puede estar acostada aquí, sana y salva?”
3/4
08-08
Apenas sus ojos se encontraro
cama.
Viendo su reión, el oficial continuó: “Esta ni?a se trepó s a una rama en el borde del acantdo,
con una tormenta feroz. No se atrevía a bajar porque es muy miedosa y rama era tan delgada que
no soportaría el peso de un adulto. Al final, chica de que has, que según tú solo veía sin hacer
nada y hasta se buba de los demás, fue quien subió a saiva.”
Los ojos de Ginés se abrieron abruptamente.
Luego, miró de nuevo a Celina. E mordía subio y asintió con cabeza, “Si, fue Olivia quien me
salvó.”
El rostro tenso de Ginés se rjó un poco.
Después de todo, habia sido enga?ado por firmeza de esa boca obstinada.
“?Y e dónde está?”
Celina no respondió.
Pero el oficial siguió hando: “Le dio cuerda a esta ni?a y al regresar, rama se rompió de
repente. Solo lograron salva a e y otra ni?a cayó. Ahora no sabemos si está viva o muerta, pero
viendo lo empinado que es ese monte, aunque esté viva, probablemente esté incapacitada. Pobre
chiquita, apenas cumplió diez a?os. Se jugó vida por salvar a alguien y sus amigos man
insensible.”
“Ginés…”
él se apoyó en cama de hospital de Celina, con el rostro pálido de shock y una ira incontenible.
“??Qué estás diciendo?!”
El oficial lo miró con los ojos entrecerrados, “?O acaso crees que los policías que subieron a
monta?a no regresaron por nada? ro que no, dejamos a todas nuestras fuerzas allá arriba
buscando a ni?a que cayó por el precipicio.
De todas formas, es muy probable que ya no pueda mantener mi uniforme de policía y un poco más
de tiempo no hará diferencia. Que paciente descanse y que me avisen cuando esté mejor.”
Ginés vaciló, pareciendo inestable, pero aun así salió corriendo.