Capítulo 1885
Capítulo 1885
“La verdad es que tiene razón, si a e no le gustas, no importa cuánto hagas, jamás va a sentir algo
por ti.”
Así era Olivia.
Celina se mordia elbio con fuerza, cons manos apretadas, “Nunca le hice nada, ?por qué me odia
tanto?”
Ginés cerró los ojos con fuerza, “No hay un porqué, e nunca se pone a pensar en esas cosas.
Siempre actúa sin razones.”
Incluso sis tuviera, serían pretextos que e misma inventa.
Celina negó con cabeza.
“No sé, pero no creo que no tenga un motivo para odiarme. Quizás… quizás…”
El chico levantó vista hacia e, observando cómo luchaba por encontrars pbras correctas y
después de una pausa, preguntó, “?Quizás qué?”
Celina encontró respuesta, pero le faltabans pbras, sus dedos entrzados nerviosamente.
“Quizás es por ti.”
él se quedó pasmado por un momento y chica rápidamente negó con cabeza, “Yo no te estoy
culpando, lo que quiero decir es…”
Celina se detuvo e inhaló profundamente, “Ginés, ?estás triste porque Olivia se fue? ?Te sientes mal
ahora?”
él frunció el ce?o, retiró mirada y exhaló profundamente. Estaba esperando algo.
“Si te sientes mal ahora, probablemente e sienta lo mismo. Era tu mejor amiga en el orfanato,
siempre estaban juntos, luego yo siempre causaba problemas y tú tenías que resolverlos. Incluso
llegaste a decirle cosas ms por mi culpa.”
Ginés se sobresaltó, su rostro reflejaba sorpresa.
Celina se sintió un poco intimidada por su reión, “Olivia solo te tenía a tio amigo, así que
quizás e odia que siempre estés cuidándome.”
La expresión del chico se volvió más grave, “Así que persona a que e culpa soy yo.”
La chica apretó losbios y no dijo nada.
Era más o menos eso.
él se levantó en silencio, se dirigió hacia donde estaba p y rentó plánt que recién había
arrancado.
Celina lo observaba, “En realidad, cuandos flores florezcan, podríamos invitar a Olivia a que regrese
a ves.”
Ginés no dijo nada.
Olivia seguía yendo s a escu y los días transcurrían en una monotonía aburrida. Para e, el
orfanato parecía haberse convertido en un pasado del cual nunca haba.
Cuando decidieron sacar a Olivia del orfanato, Félix usó casi todos sus ahorros para pagar inicial de
una casa.
Dos meses después de que Olivia salió del orfanato, empresa de Félix cerró un trato bastante
bueno y de repente tenía más dinero disponible.
Una noche de viernes, durante cena, Olivia dijo de repente que quería visitar el Orfanato Clemencia
de Santa María.
Félix estaba sorprendido.
“?Hay alguna razón especial pará ir?”
E dejó sus utensilios, “Quiero ver a Ava. Ahora que tengo algo de dinero, quiero recuperar mis
cosas. Siempre siento que algo malo pasará si es tiene.”
Félix no sabía acerca del brazalete que Olivia le había dado a Ava y preguntó, “?Qué cosas?”
1/3
14–AA
apitulo 1885
E bajó de si y no respondió.
Había cosas de su pasado que no recordaba y solo conocía lo que Félix le había contado. Sabía que
su origen eraplicado y que ese par de brazaletes eran algo que Félix le había advertido no
mostrar a nadie.
Y mucho menos regrlos.
Los brazaletes eran valiosos y se los había dado a Ava para ayuda con problemas familiares, eso
había dejado inquieta.
Ahora que tenía dinero, era hora de recuperarlos.
Cuando Olivia regresó al hogar de acogida, parecía que los ni?os estaban felices de ve.
Como si Olivia fría y temida que recordaban fuera alguienpletamente diferente.
Parada junto al lugar donde antes cultivaba cebollines, que ahora estaba despejado y ntado con
espinacas, no pudo evitar sonreír con ironía, “Parece que realmente lo han convertido esto en un
huerto.”
Eché un vistazo aldo y el jarro de lirios estaba creciendo sorprendentemente bien, cada uno con sus
capullos formados, listos para florecer en unos días.
Realmente no estaba mal, después de todo, era un regalo para Celina, así que no era extra?o que le
hubiera dedicado tanto esfuerzo.
“Pensé que jamás volverías por aquí.”
Dos meses y su voz no había cambiado mucho, era inconfundible.
Olivia giró ligeramente, encontrándose con Ginés a sudo, observánd.
E arqueó una ceja, “?Tan baja es opinión que tienes de mí? ?De verdad crees que soy tan
insensibleo para no sentir nada por el orfanato que una vez me acogió?”
él miraba en silencio.
Después de un momento, e se encogió de hombros, “Está bien, tal vez soy un poco insensible. Vine
a ver a Ava, pasar por aquí fue solo de paso, ?contento?”
La expresión de Ginés era indescifrable.
E había visto a través de él, pero sus pbras sinceras lo hacían sentir aún peor.
Qué irónico.
“?Ya se te pasó el enojo?“, preguntó Ginés.
“?Enojo con quién?”
“Conmigo.”
Olivia se giró, mirándolo con seriedad.
“?Creciste un poco, no es así?”
él soltó una risita, “?De verdad puedes notar que he crecido después de tanto tiempo? Pero es cierto
que he estadoiendo más y durmiendo mejor, así que no es raro que haya crecido un poco.”
Olivia asintió, “Eso explica todo. Si tú estás bien aquí, ?por qué debería estar yo s enfadada
durante dos meses? Estoy libre de preocupaciones afuera, disfrutando vida, ?no es eso lo mejor?
Enfadarse es malo para salud y yo neo vivir hasta los cien a?os.”
Ginés apretó regadera que tenía en mano, esa mujer siempre tenía una respuesta para todo.
“?Así has también con los demás cuando estás fuera?”
“?Qué tiene de malo mi forma de har?”
él respiró hondo, “Tienes razón, enojarse es inútil. Después de que te fuiste, pensé mucho. Algunas
de mis pbras
2/3
14–AA
b 1885
fueron imprudentes y si testimé, te pido disculpas otra vez. Fui un iluso al pensar que nuestra
rción era tan sólida que podía decir lo que quisiera libremente y que tú siempre me entenderías.”
Olivia lo miró regandos ntas con cierto sarcasmo en su rostro.
“?Que siempre entendería? Más bien pensé que tú creías que yo no tenía corazón, que nada de lo
que dijeras me afectaría. Incluso imaginé que pensabas que no tenía el valor de alejarme de ti. ?Cómo
se ma eso? Ah sí, tomar a alguien por sentado.”
Después de har, Olivia soltó una carcajada, “Cuanto más vulnerable parece alguien, más fácil es
que lo pisoteen. Pero debes saber que nunca me he sentido triste por estar s.”
Ginés no respondió a sus pbras.
Después de un rato dijo; “Solo quiero que sepas que nunca quisestimarte. Tienes razón, tal vez
nunca pensé que un
día te irías.”
“Sí. Ya lo sé, no tenías ms intenciones.”
Olivia asintió sonriendo.
Esa actitud despreocupada de e,o si lo que él dijera entrara por un oído y saliera por el otro, lo
dejaba sin pbras y con una sensación de impotencia.
Respirando profundamente para calmarse, Ginés cambió de tema, “?Para qué buscas a Ava?”
“Dejé algo importante allí.”
“Debe ser algo realmente importante.”
Belongs to (N)?vel/Drama.Org.
E no respondió.
“No puedo pensar en otra razón por que hubieras vuelto a busca.”
Olivia sonrió con malicia, “Es realmente importante.”
Se metiós manos en los bolsillos de su chaqueta y giró mirada hacia adnte, deteniéndose por
un segundo antes
de soltar una risa fría.
Ginés siguió su mirada y vio a Celina con una regadera en brazos, mirándolos desde distancia.
“Voy a buscar a Ava.”