Capítulo 1871
Capítulo 1871
Quba a decir que tengo una bisnieta tan grande.”
Elvio haba con una voz temblorosa, mirando fijamente a Violeta con ojos que vibraban suavemente.
P somr con temuracida al ver a Violeta portándose bien frente a su bisabuelo.
Bisabuelo, por que rega?aste a bisabu ahora? ?Ustedes pelearon?”
Tauro nego con cabeza, No
Estaba cansado de agacharse, asi que se levanto lentamente y sin soltar a Violeta, se sentó en una
si cercana.
“Estaba preocupado por el bebé de tu tia y no controlé el tono de su voz, ?te asusté?”
Violeta hizo un puchero, vacilo un momento y luego asintió, “Justo ahora usted y bisabu daban
miedo. No vuelvan a hacer eso, eh. La tia esta adentro teniendo al bebé y es muy duro para e, sus
peleas pueden afecta.”
Tauro asinto, “Si tienes razon, no lo hare más.”
Violeta asetio y le dio unas palmaditas en el brazo al anciano, mostrando su alivio al ver que él
reconocía su error.
Pe no pudo evitar reirse al ser entretenida pors pbras y iones de Violeta, que parecía más
madura que su
Tauro tambien sonrio disimdamente, acarició cabeza de ni?a y luego levantó vista hacia Elio,
recuperando rapidamente su expresión seria.
Ellio rodo los ojos pensando: ?Tan mal me va en vida que nadie me trata bien?
No podria ser más obvio ese cambio de expresión.
“?Qué está pasando? ?Por qué nos ocultaste esto tanto tiempo?”
Ello se movio a undo, ?Por qué tendria que ocultarselos? Más que ustedes, yo fui el último en
enterarme, ?eh? ?Entonces eso significa que tú tampoco te diste cuenta desde el principio?”
Tauro frunció el ce?o, “Darse cuenta de qué?”
Elio golpeó su piema y levanto vista hacia abu y Felisa.
“Ven! No soy el único que no se dio cuenta! Finalmente se a quien me parezco.”
Elisa y Felisa lo miraron con desden.
?Te sientes orgulloso, verdad?”
Elio forzó una sonrisa, “Al menos me parezco a alguien de familia, eso prueba que soy un
descendiente legítimo de familia Terren.”
Felisa estaba tan enojada que casi le da un par de bofetadas.
Si el no fuera un legitimo descendiente de familia Terren, ?entonces qué sería de e?
Tauro con el rostro serio, reprendió friamente: “?Qué está pasando? ?De qué han?”
Elisa lo miro de reojo, “Hando de los genes de familia Terrén, por suerte, solo después de dos
generaciones apareció un casoo Elio, que se parece a ti. Eso si es un alivio.”
Elio parpadeo, sintiendo que ese no era un cumplido muy favorable.
Tauro frunció el ce?o, echando un vistazo a Elio con una expresión de desaprobación.
Elio se quedó sin pbras.
?Caramba!
Elisa simplemente no podia contener su ira hacia Tauro.
No podia perdonar el exceso de errores pasados y ahora que Selena estaba dando a luz, él venía a
unirse al revuelo.
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Capitulo 187
Por undo, se negó a aceptar a Selena en familia Terren, creando unpleto desastre y ahora
queria ver a su bisnieto
Solo de pensar en todo eso se llenaba de rabia.
?Cómo iba a tener un buen humor o una buena cara después de verlo? ?Quién tiene un corazón tan
grande?
Pero Selena estaba sufriendo allí adentro y e no tenía ganas de pelear hasta el fin del mundo con él
Por suerte, Perta aligerò el ambiente y no le prestó más atención.
Su silencio también alivió el corazón de Tauro, quien abrazaba a Violeta, esperando en silencio que se
abriera puerta del quirófano.
Fue una espera inusualmenterga.
Cuando el primer nto del bebé se escucho, todass personas afuera se reunieron rápidamente en
la puerta.
“Ya nació, ya nació!”
Pe echó un vistazo a su reloj de pulsera.
Habían pasado apenas dos minutos cuando se escuchó el nto del segundo bebé.
Aunque no estaba segura si sería ni?a o el ni?o.
En s de parto.
David sostenía mano de Selena con fuerza, su rostro estaba cubierto de sudor.
Recordaba el vídeo que había visto donde Petrona acababa de dar a luz,
Incluso le había costado mirar a través de panta esa cara.
Pero Selena estaba en una situación mucho más critica.
Tan pálida que casi transparentaba, el cabello empapado y el suelo debajo de cama de parto
mojado por su sudor.
A pesar de estarpletamente agotada, seguía resistiéndose a cerrar los ojos y descansar.
Su mirada borrosa se fijaba en los médicos, queriendo ser primera en ver a los ni?os.
David apretó su mano un poco más fuerte.
A pesar de sufrir el doble que Petrona, su fortaleza lo asombraba y le provocaba una profunda pena.
Al sentir presión de David, e esbozó una sonrisa débil.
“David… nuestros bebés… ya están aquí…”
Con un suave “sí“, él se inclinó para besar su frente.
“Ya están aquí, querida. Ahora descansa.”
Selena bajó mirada hacia los médicos, que seguían trabajando sin descanso..
él apretó losbios, “Traigan a los ni?os aquí.”
El médico llevó al primer bebé, ya envuelto, mientras anunciaba con una sonrisa: “Aquí tienes al ni?o,
muy saludable, tres kilos y medio.”
Selena movió sus dedos y el médico se inclinó para que e pudiera ver al bebé en sus brazos.
“Mi bebé.” La voz de Selena era débil y ronca.
Inmediatamente después, otro médico se acercó con ni?a, aún sin envolver y elevó hacia e.
“Y esta es ni?a, tres kilos trescientos gramos.”
“Los dos están preciosos.”
Un médico más experimentadoentó sonriente: “Estos son de los bebés más hermosos que he
visto en a?os de carrera.”
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Selena sonrió con felicidad.
David les indicó que se llevaran a los ni?os, y al ver que estaban sanos y salvos, Selena finalmente
cerró los ojos con tranquilidad.
La puerta de s de parto se abrió y dos médicos salieron con los bebés en brazos, sonriendo
ampliamente.
La abu y Felisa estaban adnte.
“Felicidades, abu, tienes un bisnieto y una bisnieta. El ni?o pesa tres kilos y medio y ni?a tres
kilos con tres, ambos muy hermosos y saludables.”
“?Qué maravi!” La abu no podía contener su alegría, emocionada por tomar a los bebés.
Sin embargo, un médico que había venido del extranjero intervino para prevenir su intención.
Explicaba que los recién nacidos son muy frágiles y susceptibles as infiones, era mejor que se
asearan antes de acercarse a ellos.
La abu y Felisa eran mujeres experimentadas yprendieron precaución, asintiendo y
retirándose.
Miraban con ansias cómo los médicos se llevaban a sus adorados peque?os.
Elio intentaba ver a sus nuevos sobrinos, pero no conseguía vislumbrar sus rostros.
“?Y madre? ?Está bien?“, preguntó abu con cierta ansiedad.
“Tranqu, el parto fue exitoso. Solo necesita descansar para recuperarse,” aseguró el médico.
La abu y Felisa se sintieron aliviadas, “Oh, qué bueno.”
Después de un rato, los médicos terminaron de atender a Selena y sacaron de s.
La gente se acercó para ver cómo estaba, e Selena ya estaba demasiado cansada para abrir los
ojos.
“Aléjense.”
Con una expresión fría, David pronunció esa pbra y todos en el pasillo retrocedieron.
Al ver que se llevaban a Selena, Felisa le dijo a abu: “Acaba de convertirse en padre de dos y
parece que no está feliz, ?parece molesto, no?”
La abu asintió, “Es normal, Felipe también fue así en su momento.”
Felisa frunció el ce?o, “?Por qué? ?Yo le di hijos y él ni se contentó!”
Elisa suspiró profundamente, “El amor de esposos es verdadero, los hijos son una sorpresa. Ya que el
bebé te hizo
sufrir tanto, ?ro que se disgustó! Ay, que David y Elio hayan crecido sanos y salvos es un mgro.”
Al escuchar eso, Felisa también lo entendió y giró cabeza para mirar a su esposo a undo,
acercándose a él con una expresión tímida.
“?Me amas mucho, verdad?”
Felipe miró, “?Así que todo este tiempo has pensado que no te amaba lo suficiente?”
Felisa se detuvo, sintiendo que había cavado su propia tumba.
“Me equivoqué.”
“Je.”
Felisa tembló al escuchar esa risa tan fría.
Qué miedo.
“?Voy a ver a mi bisnieto y a mi bisnieta! Ustedes sigan con su cursilería.”
Felisa rápidamente se agarró de esa salida, “?Suegra espera, yo también quiero ver a mis preciosos
nietos!”
Aunque dijo eso, lo primero que hicieron fue ir a habitación de Selena en el hospital.
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Quando Begaron, Reina Julia y Olivia ya estaban ali
Después de confirmar situación con el doctor y entender todos los detalles, salieron de habitación.
El hospital había organizado servicios postparto de primera se
El descanso de madre, el cuidado, enfermería y atención del bebé, entre otros servicios.
Aunque tenían un nutricionista especializado cuidando de ellos, aun así Felisa le pidió al chef de
casa que preparara algunas cosas para llevar y así cuidarían a Selena todos juntos en el hospital.
Luego, abu, Julia, Felisa y Olivia fueron a ver a los peque?itos que tanto habían estado
esperando.
“Acabo de oir que dicen que mis bisnietos son los más bellos que han visto. La abu estaba
especialmente orgullosa.
Felisa sonreía aún más, “David y Selena son muy guapos, por supuesto que sus hijos lo son aún
más.”
Olivia abrazaba a Reina Julia, sonriendo levemente, no podía evitar sentirse nerviosa y llena de
expectativas.
Nunca imaginó que en su vida también tendría nietos.
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Julia le dio unas palmaditas en mano.
“Lamento no haber experimentado esta emoción y felicidad cuando nació Selena. Pero esta vez,
llegué a tiempo, gracias por darme a Selena, una nieta tan excepcional, y gracias a Selena por
hacerme bisabu, ustedes son el amor más importante de mi vida.”
“Ay, Reina siempre ha tan bonito, es cierto que deberíamos agradecer, mis queridasadres,
les agradezco por darme una mujer tan maravillosa.”
“Sí, sí, gracias a ustedes.”
Felisa también se unió al coro y rápidamente llegaron a s estéril.
Felipe y el abuelo ya estaban parados en ventana de observación.
La abu frunció el ce?o de inmediato, “Tauro, ?ya terminaste con tus cosas o qué?”
El anciano se giró para mira y apretó losbios, “No hagan ruido que pueden despertar a los bebés.”
La abu se quedó sin pbras.
Felisa gíró los ojos y avanzó para tirar del brazo de Felipe.
Su esposo miró y e lo llevó a undo e indicándole que se agachara, le susurró:
“?Qué estará pensando el abuelo? ?No estará neando llevarse a mis nietos? Mira, Felipe, si
realmente hace eso, aunque me cueste vida, yo…”
“?Llevarlos a dónde? Los ni?os tienen a sus padres, ?en qué posición estaría para llevárselos?”
Felisa se detuvo, digiriendos pbras de Felipe, luego torció boca, “tienes razón, pero sabes que
el abuelo no es una persona razonable. ?Quién sabe? Podría hacer algo así. Además, no se trata de
cualquier persona, son sus bisnietos, ?crees que se quedará tranquilo?”
Cuanto más haba Felisa, más sentía temr su corazón y se asustó a sí misma con sus propias
pbras.
Felipe miró fijamente, sin decir nada.
Entonces, Felisa recordó lo ocurrido antes y soltó su brazo, “?Por qué me miras así?”
Felipe se enderezó, “Antes de resolver esto, creo que es necesario har de lo que se dijo fuera de
s de parto.” Felisa parpadeó nerviosa y sus ojosenzaron a moverse erráticamente, “Ay, qué
felicidad, finalmente tengo nietos.” Pretendiendo irse, movió los brazos, pero Felipe agarró por el
cuello de camisa y arrastró de vuelta.
?Ay, ay, ay! ?Todavía me agarras del cuello de camisa con esta edad? ?Suéltame, suéltame!
?Suegra! ?Suegra! Mira a Felipe, ?me está molestando!
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La abuelita estaba alli, con el ce?o fruncido, discutiendo algo con Tauro. Al oir queja, giró cabeza
y vio a Felipe fastidiando a Felisa.
Sin dudar un segundo, levantó su bastón y se dirigió hacia ellos.
“?Mocoso! ?Ya tienes nietos y tratas así a tu esposal Si no les pego, ?siempre van a pensar que les
pica piel, verdad?”
Felipe, al ver que su madre se acercaba, levantó a Felisa por detrás y salió corriendo.
Felisa pensó que eso no iba a terminar bien, así que trataba de mirar a abuelita por encima del
hombro de Felipe.
“?Suegra! ?Suegra! ?Auxilio!”
La abuelita los siguió por unos pasos, pero al final sus piernas no eran tan ágiles y se detuvo.
Al ver eso, Felisa volvió a gritar un par de veces, pero abuelita solo le hizo un gesto desde lejos.
Felisa no sabía qué decir.
?Querida suegra!
Luego se giró hacia Tauro, cambiando su expresión inmediatamente,
“Selena acaba de dar a luz, recuperación es muy importante. ?No te aparezcas alterándole el ánimo!
Si le da depresión posparto, ?no te voy a perdonar!”
Tauro gru?ó con una voz profunda, “?Verme a mí le va a causar depresión posparto? ?No que e era
muy fuerte? ?Ahora ya no puede aguantar ni eso?”
“Ya es una gran concesión dejarte ver a tu bisnieto, ?no abuses de mi paciencia! ?Que se entere de
que vienes o incluso que quieres apoderarte de su hijo?”
El anciano frunció el ce?o, “?Qué quieres decir con que me quiero apoderar de su hijo? ?Qué tan
desgraciado tengo que ser en tus ojos para que digas algo así?”
La abu ni siquiera lo pensó y le respondió de inmediato.
“?Muy desgraciado!”