AliNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
AliNovel > La Ca铆da y el Rescate del Amor Novela > Cap铆tulo 1845

Cap铆tulo 1845

    Capítulo 1845


    Capítulo 1845


    E tenía ro que debía ser dura, darle una explicación de su pasado, para equilibrar un poco su


    corazón.


    Pero ahora, asío se encontraba Martín…


    Ya no podía distinguir si lo que hacía Martín era tan fácil de borrar de su pasado o si su corazón era


    demasiado suave. Si lograría perdonarlo incondicionalmente siempre que fuese Martín.


    Sí.


    No podía soportarlo,


    Le dolía.


    Así sería su vida.


    No importaba cómo Martín tratara en el futuro, eso sería su culpa.


    Porque e lo amaba.


    Desde el principio, e fue una perdedora.


    Su mirada en todo momento estuvo posada en esos huevos mordidos, esos fideos, sopas y


    sandwiches…


    ?Cuántas veces lo había intentado?


    ?Realmente estaba “vengándose” de él?


    ?Por qué se sentíao si se estuviera vengando de e misma?


    Lavó los tos, los secó y los puso a undo para luego ponerse chaqueta que estaba en si del


    comedor.


    Martin abotonaba su chaqueta mientras bajaba apresuradamente pors escaleras.


    “Quédate en casa por un momento, voy a encender el aire acondicionado en el auto, cuando esté


    listo tocaré bocina para que salgas.”


    Petrona no dijo nada, Martín no se detuvo mucho, y se dirigió hacia puerta de vi.


    Viendo su espalda alejarse, Petrona tuvo un impulso de correr hacia él y abrazarlo, deprometerse


    con él.


    Quería decirle que no le importaba, que no le importaba nada.


    Deja ver sus heridas, no le haría hacer estas cosas en el futuro.


    El impulso se acumba cada vez más en su corazón,o una b de nieve que se volvía más


    grande a medida que rodaba, hasta que finalmente senzó hacia él.


    Justo cuando Martín abrió puerta, alguien lo abrazó fuertemente por detrás.


    Se detuvo durante un momento, un viento frío soba desde el exterior, Martín cerró rápidamente


    puerta y se giró para


    mira.


    “?Qué está pasando?”


    Petrona mordiéndose elbio, lo miró con ojos temblorosos.


    “Martín, me rindo, realmente. Desde el principio, yo fui que perdió, así que ya no me importa nada.”


    “No importa lo que hagas en el futuro, ya sea que me hagas sufrir, o me decepciones. Incluso si


    hicieras cosas irreparables, lo aceptaré. Si ese día llega, será culpa mía. Yo lo acepto, porque ese es


    mi destino.”


    “Así que Martín, no te fuerces a hacer cosas que no te gustan, no te hagas da?o, no hagas nada. No


    quiero vertestimado, te amo, sin importar el resultado, siempre que sigas siendo tú. No quiero verte


    así,ciéndome.”


    Sus ojos se pusieron rojos, hando con calma pero emocionada.


    ?Sí!


    E era tan desgraciada, Martín solo hizo dos cosas esta noche y esta ma?ana, y ya hizo que se


    olvidara de su intención original, y todo se derrumbó.


    Estaba destinada a no tener ninguna posición frente a él en esta vida.


    Amar a alguien era estar destinado a ser humilde hasta desvanecer.


    Decirlo era perderpletamente.


    Martín no esperaba que, después de anoche, e de repente cambiara de actitud y le dijera estas


    pbras.


    “Martín, ?tú ganaste! Tú ganaste, pero quién me hizo amarte…”


    Martín de repente abrazó, giró y apoyó contra puerta.


    Apoyó fuertemente su frente contra de e, su voz era ronca.


    “?Tú ganaste! Tú ganaste, te amo, nunca pensé que, por una mujer, dejaría toda mi dignidad, y aun así


    lo disfrutaría.”


    “No me estoy forzando, no sabes cuán preciosa es cada sonrisa tuya, cada expresión de satisfión


    frente a mí.”


    “Me gusta verte feliz, ver que terminasida que hice. Dios sabe cuánto disfruté preparánd y


    me enorgulleció.”


    “Petrona, tú no perdiste, yo perdí. Tengo remordimientos hacia ti, pero aún puedo sentir felicidad y


    satisfión mientras intentopensarte. Creo que debo amarte desesperadamente, más de lo que


    tú me amas.”


    “No permitiré que te sientas triste o decepcionada, ni que ocurran cosas irreparables entre nosotros.


    Tú eres mi vida, nadie dejaría de apreciar su propia vida, ni dejarse llevar por el miedo.”


    “Entonces, Petrona, créeme que no tienes que preocuparte, perderte seríao perder mi vida. Es


    tan extra?o, ?cómo es que te amo tanto? ?Puedes decirme por qué?”


    El rostro de Petrona estaba lleno de emoción, negó con cabeza, los ojos llenos de lágrimas.


    “No lo sé, tampoco lo sé. Asío no sé por qué te amo tanto.”


    Martín sonrió dulcemente, su rostro usualmente serio ahora estaba lleno de misma emoción que


    e, y también de ternura.


    “?Entonces qué hacemos?”


    Petrona solo pudo sacudir cabeza.


    Martín habló suavemente, “Entonces solo podemos pasar toda vida buscando esa respuesta,


    ?verdad?”


    Petrona quería llorar, pero en cambio,enzó a reír.


    “?Realmente siempre estás buscando manera de atarme a ti!”


    Incluso en este momento, él estaba pensando en hacer un pacto de por vida con e.


    Martín abrazó con fuerza y dijo: “Sí. Mi mayor objetivo es tenerte a mido para siempre.”


    Petrona sonrió, pero tomó su mano que estaba alrededor de su cintura y llevó a suya.


    Las marcas de quemaduras des puntas rojas en su mano eran visibles, lo que hizo sentir aún más


    angustiada.


    “No salgas por ahora, déjame aplicarte un poco de medicina.”


    Martín bajó mirada a su mano, metió mano en su manga y sacó una pulsera de tino.


    Petrona lo miraba de manera un poco confusa.


    él solo sonrió, “Estaba cocinando y no quería ensucia.”


    Petrona se detuvo, “?Cómo podría ensuciarse? Solo salpicaria un poco de aceite, se limpia y ya está


    listo.”


    “Aun así, no puede ser.”


    Petrona estaba tan conmovida por él que apenas podía contenerse, pero aun así, agarró su mano y


    tiró suavemente, “Vamos, aplica medicina.”


    Martín se mantuvo quieto, “No duele.”


    Petrona frunció el ce?o de inmediato, seriamente, “No importa si…”


    Quería expresar su descontento, pero de repente fue silenciada con un beso.


    “Así, puedo recuperarmepletamente.”


    Su voz baja resonó en su oído, su aliento cálido rociaba su meji, evidenciando su ternura y afecto.


    Apenas tuvo tiempo de parpadear antes de ser abrumada por su siguiente movimiento.


    Esta vez, Martín ramente no tenía intención de deja ir después de probar susbios brevemente.


    Apoyada contra puerta, con


    as manos en sus hombros y cabeza hacia atrás, respondió a su beso con todas sus fuerzas.


    En gran vi solo había dos personas, pero los sonidos de sus suspiros y el sonido de su amor


    mutuo se hacían notar cada vez más ros en el silencio, temperatura estaba subiendo, y el


    ambiente se volvía cada vez más cálido y romántico.


    Después de un momento, Martín se retiró un poco, miró intensamente, y finalmente levantó en


    sus brazos.


    “El peque?o Moon tendrá que esperar un poco más.”


    Las mejis de Petrona se sonrojaron.


    Martín colocó en el sofá y se inclinó para mira, “De todos modos, hemos estado esperando todos


    estos días, no importa si esperamos un poco más, ?verdad?”


    Petrona se quedó sin pbras.


    ?Qué podía decir?


    Martín miró por un momento, y luego dijo repentinamente: “Petrona, ?por qué eres tan maravillosa?


    Eres hermosa en todos los aspectos.”


    Petrona quizás entendió cómo se sentía él en ese momento.


    Porque a veces e se sentía de misma manera.


    “Siempre he estado preparándome, procurando ser mejor versión de mí misma. Siempre lista para


    entregarme a ti.”


    Martín hizo una pausa y su cuerpo se inclinó hacia e.


    Petrona pudo sentir ramente diferencia.


    Su rostro se puso rojo de repente, mordió subio y se avergonzó al mirarlo.


    La nariz de Martín rozó su meji y su voz sonaba casi ronca.


    “Es solo que al escucharte decir eso, ya te deseo. Mira cómo reiona.”


    “Aunque no quiero eludir responsabilidad, solo tú puedes hacerlo.”


    Dijo, frotándose contra e.


    Petrona, un poco nerviosa, agarró sus hombros. Su rostro se enrojeció demasiado y desvió mirada,


    sin atreverse a mirarlo.


    “Si hubiera sabido que eras mía, ?por qué me habría molestado en esconderme y hacer eso en todos


    esos a?os?”


    Su voz sonaba muy baja, casio un murmullo, pero estaban tan cerca que Petrona pudo


    escucharlo ramente.


    La curiosidad superó a timidez, e volteó y le preguntó con dudas, “?Qué acabas de decir? ?Qué


    estuviste haciendo


    escondido?”


    Aunque formuló pregunta, no pudo evitar sentirse avergonzada.


    Algunas veces, durante sus a?os escres, escuchaba a algunos chicos har de temas íntimos, así


    que sabía cómo los hombres solían resolver ciertos problemas.


    Así que más menos sabía lo que Martín quería decir con esas pbras.


    La expresión de Martín cambió un poco, “No es nada.”


    Pero Petrona insistió, quería que ambospartieran esa vergüenza.


    “?A pesar de tener una novia, te haces esto a ti mismo?”


    ?El rostro de Martín se sonrojó un par de grados más!


    “Petrona, ?estás tratando de burte de mí?”


    Petrona negó con cabeza, “?Por qué lo haría?”


    Martín apretó los dientes, “Debería retractarme de lo que dije antes, ahora solo quiero hacerte llorar y


    gritar.”


    Petrona tembló un poco, antes de que pudiera reionar, él ya había nudo su juicio.


    Martín estaba un poco impaciente, una vez que confirmó que Petrona estaba lista, decidió dejar que


    su deseotente se aliviara.


    Pero antes de que pudiera actuar, fue interrumpido por el sonido del timbre de puerta.


    Petrona parpadeó con sus ojos llenos de descontento, mientras Martín gru?ía, su cara se oscurecia.


    Se levantó, pero no abandonó el sofá.


    Al ver su insistencia, Petrona se puso roja y le apartó, “Hay alguien en puerta.”


    La expresión facial de Martín no era precisamente agradable.


    Cualquier hombre se molestaría si era interrumpido en un momentoo este.


    Pero el timbre sonó de nuevo, obligando a Petrona a levantarse del sofá, rápidamente se arregló


    ropa, y con cara roja, se escondió en el ba?o del primer piso.


    En situacioneso esta, no solo los hombres podían perder el control.


    As mujeres les costaba más arrerse.


    Salió del ba?o después de arrerse, y encontró a Martín vistiéndose con cara de pocos amigos.


    Su fuerza se hacía evidente debido a su estado de ánimo.


    Petrona quería abrir puerta, pero Martín detuvo.


    “Hace frío en entrada, yo abriré.”


    Dijo esto con cara de pocos amigos, mientras se abrochaba camisa y se dirigía a puerta.


    Petrona tenía miedo de que Martín golpeara al visitante en cuanto abriera puerta.


    Siguió a Martín, y antes de que pudiera ver quién estaba en puerta, escuchó un sonido familiar.


    Entonces, un peque?o cuerpo dorado se abnzó sobre e, ara?ando su pierna, llorando y aundo


    sin parar.


    Sonaba feliz pero también muy dolido.


    “?Peque?o Moon?”


    Cuando Petrona confirmó que era Moon, exmó con alegría.


    Moon empezó a aur mucho más, su tristeza disminuyó, pero su felicidad aumentó.


    Petrona sonrió con alegría.


    Después de todo, cuando te gustaba alguien, una s expresión o pbra de esa persona podía


    alegrarte el día.


    Viendo lo feliz que estaba Moon, sintió un alivio en su corazón.


    RêAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only


    Sí, felicidad era momentánea, tristeza también lo era, ?por qué no podía simplemente ser feliz en


    su inocencia?


    Sin embargo, estaba tan concentrada en felicidad de Moon que no se dio cuenta del tenso ambiente


    en puerta.


    “i?Qué haces aquí?!”


    Después de un rato, Martín preguntó con el rostro serio, Petrona podia oir el chirrido de sus dientes.


    Guille, que estaba de pie en puerta, se rio suavemente, “Petrona no volvió a casa anoche, así que


    vine a ve. Y resulta que Moon también extra?aba, por lo que traje conmigo.”


    Petrona sintió un escalofrío en cabeza, ya que a Guille siempre le gustaba el drama.


    ?Acaso todavía no había aprendido su lión?


    ?Por qué seguía provocando a Martin?


    Se adntó y agarró el brazo de Martín, dirigiéndose a Guille: “Entra.”


    Guille sonrió y trató de entrar, pero Martín se interpuso en su camino.


    Guille intentó pasar por el otrodo, pero Martín se volvió a interponer.


    Petrona se pasó mano por frente con una expresión de desesperación, “Martín, Guille es nuestro


    invitado, ?verdad?”


    Martín frunció el ce?o al mirar a Guille, quien parecíapletamente indiferente.


    “Martín.”


    Petrona lo mó de nuevo, Martín apretó losbios, y a rega?adientes se hizo a undo para dejar


    pasar a Guille.


    Pero al instante, atrajo a Petrona hacia‘ él.


    Como si temiera que Guille se llevara frente a sus ojos.


    Al ver esto, Guille soltó una ligera risa, metiós manos en los bolsillos y entró con toda calma del


    mundo.


    Mirando su espalda, Martín deseaba poder producir un centenar de agujeros en e.


    Petrona lo empujó ligeramente, y solo entonces retiró vista, bajánd para mira a e.


    “?Si no fuera por ti, jamás lo hubiera dejado entrar!”


    Petrona no sabia si reír o llorar.


    La peque?a Moon, al ver a Guille entrar, se puso a seguirlo inmediatamente, dando vueltas a su


    alrededor ydrando.


    Martín frunció el ce?o, “?Necesita un escarmiento!”


    Petrona: “?Qué has dicho?”


    Martín tosió ligeramente, “Siento que no he sido muy bueno con peque?a Moon, estoy pensando en


    cómo trata mejor.”


    Petrona sonrió, “El peque?o Moon, tiene el mismo nombre de futura esposa de nuestro hijo, así que


    tráto a tu futura


    ‘nuera“.”


    Martín se quedó sin pbras.


    ?Por qué su nuera tendría que ser un perro?


    “?Lo has oido?”


    Martin respondió inmediatamente: “Lo he oído.”


    Luna: [?No soy un perrito! Papá, Martín me está molestando.]


    David: [No llores, cari?o. Papá te ayudará.]


    Martín: [?Qué estás haciendo?]


    David: [Aquellos que molesten a mi hija, deberían pagar por ello.]


    Martín: [?Qué estás diciendo?] ?Dios mío!


    Petrona y Selena estániendo semis de girasol, bebiendo mate yiendo empanadas.


    [Ignorándolo…]


    Martín: [?Ya no me amas, mi amor?]


    David: [Puedes preguntarle, ?necesita más pelícs? Puedo ayuda a buscar algunas más.]


    Petrona: [Ja!] ?Perverso!


    Martín: [?Qué pelícs?]
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
Shadow Slave Beyond the Divorce My Substitute CEO Bride Disregard Fantasy, Acquire Currency The Untouchable Ex-Wife Mirrored Soul