Capítulo 1814
Capítulo 1814
Maldita sea, esta situación se estaba tornando a una telenov. No logró despertar a Martín, pero sí
hizo que esta mujer abriera los ojos.
“?Y el bebé? ?Qué neas hacer con el bebé?”
Petrona cambió ligeramente su expresión, acariciando su vientre. Y se quedó, pensatíva, en silencio
durante un buen tiempo.
“El bebé…”
Guille vio a un hombre salir furioso de casa por el rabillo del ojo y alzó una ceja.
“Petrona, tal vez tienes razón. En lugar de hacerte tan infeliz, sería mejor dejarlo ir. En tu vida no solo
hay un hombre. Tienes tu empresa, tus amigos, tu bebé. Sin él, tu vida también puede ser plena. Solo
necesitas abrir tu corazón para que otros puedan entrar. Debes darle una oportunidad a él y’a ti
misma.”
Petrona escuchó pasmada y luego asintió, “Tienes razón.”
Un aura fuerte y fría se acercaba lentamente, Petrona volteó y vio a Martín, con una expresión muy
seria, caminando hacia e.
Inconscientemente miró de nuevo hacia puerta, pero no vio à Sira.
?Qué neaba hacer? ?Dejar a Sira s en casa?
?No era eso un poco inusual? ?Cómo podría tratar alguien a quien amabao a un simple invitado?
Además, él debía saber que a su abu y su madre realmente no les gustaba Sira.
?No le preocupaba que e se sintiera incómoda?
De repente, él estaba parado frente a e, arrastró hacia él con una expresión fría y una voz llena
de frustración.
“?Por qué te fuiste?”
Petrona le miró, susbios se curvaron, y exmó: “?Puedo moverme!”
Está embarazada, ?cómo se atrevería a correr?
Finalmente, su mirada se detuvo en su delgada figura, y luego volvió a puerta.
“?Está bien?“, preguntó con calma: “?No te preocupa que al deja s con tu abu y tu madre
molesten?”
La expresión de Martín cambió ligeramente, mirando a Petrona con los ojos entrecerrados, “Entonces
sabías que tu abu y tu madre molestarían. Por eso te escapaste y me hiciste salir detrás de ti,
?solo para darles tiempo para molesta, ?verdad?”
Petrona parpadeó, mirando a Martín con incredulidad, “?Qué quieres decir con eso?”
–“Estás en to correcto, están molestando a Sira. Al final, no tendrás que hacer nada y podrás aleja.”
Petrona sintió un fuerte dolor en el corazón, temba de ira, con los ojos llenos de lágrimas.
Respiró hondo varias veces, tratando de contrr sus emociones. Pero finalmente, miró a Martín a los
ojos, diciendo.
“Estás equivocado“, dijo con una voz firme, mostrando una expresión indiferente, “Nunca he neado
alejar a Sira. Al contrario, quiero ayudaros. Quiero que e se quede, se quede en Ciudad Alba, a tu
lado y en esa casa. Yo me mudaré. Martín, no quiero seguir luchando contigo. ?Quiero el divorcio!”
A pesar de su intento por mantener calma, su voz temba al final.
Estas pbras dejaron a Martín, furioso y confundido,pletamente paralizado.
“Quiero el divorcio.”
Fueo si le golpearon el corazóno un martillo.
Divorcio…
Martín miró, atónito, sin poder reionar.
La pbra divorcio golpeó más fuerte, no, fueo si miles de chinchetas perforaran, el dolor era
tan intenso que apenas podía respirar.
E finalmente, había pronunciado esas pbras.
Aun cuando estuvo s en esa casa vacía, a pesar des miradas extra?as ys bus, incluso
cuando se convirtió en el nco des risas de muchos, y a pesar des noches solitarias de angustia
y desconsuelo, nunca consideró rendirse.
Porque lo que había conseguido había sido demasiado difícil, cómo podría atreverse a har de
rendición en este momento.
Una vez que se pronunciabans pbras, se convertiría en una pérdida real, y ya no habría una
oportunidad en vida de estar juntos de nuevo.
Pero no podía simplemente esperar a que él amara. No esperaba que tuviera buen humor ni que
fuera increíblemente amable con e.
Solo quería estar a sudo, con verlo vivir una vida saludable y feliz era suficiente.
Desde sus primeras fantásticas expectativas hacia él, hasta los pasos hacia atrás que había dado,
incluso a ese último peque?o deseo, tendría que renunciar.
No había forma de que pudiera conmover a un hombre cuyo corazón ya estaba lleno de sentimientos
por otra persona.
Tampoco tenía energía ni el fuerte corazón para soportar el da?o que él le causaba.
Si hubiera sido otra persona, podría haber contraatacado, pero con él, no sabía qué hacer.
?Cómo podríastimarlo?
En lugar de estar juntos parapartir el dolor y el sufrimiento, sería mejor separarse a tiempo.
Lo que Guille acababa de decir era correcto, sin él, también podía sobrevivir. Todavía tenía su negocio,
sus amigos, y tal vez tendría otra pareja para pa?a en su vida.
“Así que no tienes que seguir dudando de cuán despiadada o manipdora puedo ser. Lo que dices
es lo que es. Incluso si lo niego, supongo que no cambiaría tu prejuicio contra mí. Soy una persona
con ms intenciones, alguien que solo sabe cómo operar ocultándose. No importa lo que haga,
nunca formaré parte de importante de tu vida, y mucho menos obtendré alguna ventaja, así que deja
que sea así.”
Después de decir esto, Petrona hizo una pausa y se quedó cada por un momento, luego de repente
se giró y volvió hacia dirión de vi.
Martin extendió mano casi instintivamente y agarró con fuerza, sintiendo un pánico incontrble
en su pecho. “?Qué estás haciendo?”
Petrona respiró profundamente, girando mu?eca para liberarse de él.
“Si voy a facilitars cosas para ustedes, entonces debo ser franca con eso. No quiero repetir lo
mismo.”
Después de decir esto, se fue. Martín intentó segui, pero Guille se adntó para bloquear su
camino.
Su rostro se oscureció de repente,s venas en su frente casi a punto de estar.
Agarró el cuello de camisa de Guille y lo arrastró hacia él, “?Fuiste tú, verdad?”
“Sr. Ernán.” Guille lo interrumpió. “No proyectes todos tus errores en los demás. Solo soy un
admirador, y a pesar de todass deraciones de amor que acabo de hacer, e no mostró menor
emoción hacia mí. ?No tienes una idea de por qué e cambió de repente?”
Martín se veía aterrador, pero no dijo nada durante un momento.
“Permíteme decirlo, Sr. Ernán.”
Guille sonrió suavemente y dijo: “No digamos que Petrona se niega a hacer esas cosas que son
deshonrosas, pero incluso sis hiciera… Si una mujer me ama tanto que está dispuesta a hacer
cualquier cosa, a pensar en todass formas posibles de estar a mido de manera legítima, debería
estar muy feliz.”
“?Qué virtudes y habilidades tengo para hacer que una mujer se preocupe tanto por mí y pague tanto?
E no me debe nada, y no he sido especialmente bueno con e. ?Qué crees que está buscando?”
El aura hostil en Martín de repente disminuyó un poco, y su expresión se volvió un poco aturdida.
“?Qué dijiste?” Miró a Guille con ojos fríos, “?Estás diciendo que Petrona me ama?”
Guille se sorprendió por un momento, lo miró durante mucho tiempo y luego de repente soltó una risa
gélida.
“?O qué? ?Por qué crees que Petrona quería casarse contigo? A pesar de que todos, incluido tú,
dijeron que estaba usando al bebé para casarse con familia Limes, se quedó s en una casa vacía
sin atención. Resistió hasta ahora mientras eras regrmente grosero y distante con e, y nunca dijo
una pbra dura contra ti a pesar de tus sospechas malintencionadas. ?Crees que está loca o algo
así, buscando ser infeliz por alguna razón?”
Martín no dijo nada.
Guille inhaló profundamente, con una sonrisa resignada, “Eres tan tonto, esta mujer nunca ha ocultado
sus sentimientos por ti, ?y estás preguntándome esto hoy?”
La expresión de Martín se oscureció un poco y susbios se apretaron en una línea delgada.
“Quizás para ti hay demasiadas mujeres que te aman, tal vez no te hace falta una más, especialmente
cuando tienes a otra mujer en tu corazón,” dijo él,” intentando liberarte. “Deberías estar feliz ahora,
finalmente te has librado de mujer que tanto odiabas. ?Debería felicitarte?”
Los párpados de Martín se contrajeron súbitamente y soltó a Guille.
“Nuestros asuntos no te incumbe en lo más mínimo. ?Te lo advierto, mantente alejado de Petrona!”
Guille se encogió de hombros con indiferencia. “Bueno, de todas formas, solo quedan unos días. Una
vez que se divorcien, persona que ya no tiene derecho a interferir en su vida serás tú.”
La vena en frente de Martín saltó un par de veces antes de que se diera vuelta y se marchara con
paso firme.
?No tenía el corazón para ser duro con él?
?Podía mencionar el divorcio, pero no había nada peor que decir?
?Maldición, estaba actuandoo si conociera a Petrona tan bien!
Petrona ya había vuelto a abrir puerta de vi. Las tres personas en s de estar seguían de
pie, con un ambiente ramente tenso. Cuando notaron el movimiento y miraron hacia e, Petrona
pudo ver ramente los ojos enrojecidos de Sira y ira que siempre mostraba hacia e.
Hizo una pausa, esbozó de susbios en una sonrisa forzada, cerró puerta y se dirigió hacia es.
Ca observó, una ligera sonrisa apareció en su rostrò indiferente.
“Petrona, has vuelto.”
Petrona asintió y miró a Sira.
“Pareces haber sufrido mucho hoy.”
Sira recuperó supostura y respondió con gracia, “Petrona, vine hoyo una amiga ypa?era
de estudios de Martín para visitarlo. Si estuviera fuera de ciudad, no me importaría, pero ahora que
estoy aquí en Ciudad Alba, sería inapropiado ignorarlo, ?no crees?”
Ca y abu fruncieron el ce?o.
RêAdt??St chapters at Novel(D)ra/ma.Org Only
Petròna asintió, “No necesitas enfatizar tu papel de amiga ypa?era de estudios, todos sabemos
que tuviste una rción con él. Si te preocupas por élo su ex–novia por resentimiento, eso
tampoco es malo.”
Estas pbras hicieron ques expresiones faciales des otras tres personas en s cambiaran.
“Petrona, ?qué estás diciendo?” Ca tuvo un mal presentimiento.
Petrona le sonrió.
Luego continuó hando con Sira:
“Pero Sira, hay algo que debo ararte. Tu ruptura con Martín no tuvo nada que ver conmigo. Sí, me
interesaba Martín desde universidad, pero pude contener mis sentimientos en esa edad impulsiva y
no interrumpi su rción. Y no lo haré en el futuro. No necesitas tratarmeo a una enemiga.”
“Deberías buscar razón de lo que sucedió en ti misma. La abu y madre no tienen prejuicios sin
razón. Si se oponen a ti, debe ser porque cruzaste alguna línea. Y hando de eso…”
Hizo una pausa, se volvió hacia abu y Ca y continuó:
“Abu, mamá, me siento muy honrada por el cuidado y el amor que me han brindado desde que me
uní a familia Limes. Siempre lo recordaré.” Estas pbras y este tono hicieron que el corazón de
Ca y abu se saltara untido..
“Petrona…”
“Pero, nadie puede contrr los sentimientos, excepto los implicados. Todos tenemos defectos, pero
todos merecemos amor y felicidad.
Sira y Martin han estado juntos durante tantos a?os, todos podemos ver que aún se quieren el uno al
otro. Entonces, todos nosotros, incluyéndome a mí, deberíamos dejarlos seguir adnte.”
La expresión de Sira era de total desconcierto mientras miraba a Petrona, sin entender por qué de
repente estaba diciendo todas estas cosas.
Ca y abu también se quedaron atónitas durante un buen rato antes de agarrar a Petrona, con
una expresión de angustia en sus rostros.
“Petrona, ?qué estás diciendo?”
Petrona esbozó una sonrisa forzada. “Abu, mamá, lo he pensado bien.”
“Pero, ?qué hay de ti? ?No está también enamorada de Martín? ?Cómo puedes renunciar a él tan
fácilmente? Solo espera un poco más, Martín aún no entiende, dale un poco más de tiempo, él
seguramente lo sabrá,”
Petrona negó con cabeza, luciendo desda, “Yo también lo intenté, intenté hacer que él me amara,
pero después de tanto tiempo, me di cuenta de que no funciona, simplemente no puedo reemzar su
lugar en el corazón de Martín. Seguir de esta manera es da?ino para todos, es mejor renunciar a
tiempo. Todavía amo a Martín y por eso quiero que sea feliz.”
Quería mantenerpostura hasta el final, pero al final, no pudo evitar que sus ojos se llenaran de
lágrimas.
Fue en ese momento cuando Sira finalmente reionó. Al ver que Petrona ramente no estaba
mintiendo, una sensación de alegríaenzó a inundar su corazón, que finalmente se convirtió en
una euforia que incluso mezcló un toque de satisfión.
-Sí, siempre había sido de esta manera. No se podía forzar el amor, y aunque e tenía muchos
defectos, aún había un lugar para e en el corazón de
Martín.
“Petrona, no pienses así… No es así…”
La anciana y Ca parecían estar al borde des lágrimas. Pero Petrona reprimió su tristeza y esbozó
una peque?a sonrisa para es.
“No se preocupen por mí, yo también aprenderé a dejarlo ir, intentaré amar a alguien más.”
“Bum