AliNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
AliNovel > La Ca铆da y el Rescate del Amor Novela > Cap铆tulo 1807

Cap铆tulo 1807

    Capítulo 1807


    Capítulo 1807


    Martin se levantó abruptamente, agarrando mu?eca de Petrona a través de mesa.


    “Realmente necesitas que te pongan en tu lugar!”


    Petrona pesta?ed, “?Que neas hacer?”


    “Ense?arte una lión!”


    Diciendo esto, se deszó alrededor de mesa, levantand de su asiento.


    Petrona se aferró a mesa, “No te pases… ?Ah!”


    Martin ya había agarrado a Petrona en sus brazos y salió con determinación deledor.


    Sus pasos eran firmes, nada parecidos a los de un enfermo.


    No fue hasta que Petrona fue colocada en cama de su habitación y Martin se inclinó sobre e, que


    e retrocedió rápidamente.


    “No puedes


    “No tienes ni voz ni voto aqui!”


    Martin extendió mano para desabrochar su blusa.


    “?No puedo dejar deer sobras a partir de ahora?!”


    “Anteriormente te lo adverti siempre queiste sobras!”


    Eres un sinvergüenza, no tienes razón! ?Todo esto es solo una excusa para aprovecharte de mi!”


    Martin gru?ó, “Bueno, en eso tienes razón.”


    Petrona lo miró con los ojos bien abiertos.


    Martin se apoyo en sus piemas, miránd desde arriba, “Yo qué? ?Quién te mandó a


    desobedecerme?”


    Petrona lo miró durante un buen tiempo, su enfado gradualmente se disipó, y su expresión se volvió


    tranqu.


    “Martin, realmente te preocupas por mi, ?verdad?”


    Martin frunció el ce?o y dijo: “?Estás siendo narcisista otra vez?”


    Petrona continuó: “?Estas celoso!”


    “?No entiendes el espa?ol?” Martin parecia molesto, prácticamente furioso de vergüenza.


    Petrona sonrió levemente, “Ayer por noche a?adiste algo aida que preparé, solo a?adiste a


    la parte de Guille! Guille intercambió suida conmigo, temías que yoiera esaida horrible,


    por eso te apresuraste a detenerme…


    La expresión de Martin se tenso.


    “Te enfadaste porquei sobras y también porqueíida que preparaste ayer, temes que


    me ponga enferma, ?verdad?”


    “Eso es un disparate!”


    Martin permaneció en silencio durante un rato antes de har con una expresión sombría.


    “?Con qué ojo viste que yo a?adi algo aida? Dije que queriaer eso anoche… ?Quién se


    preocupa por tu salud?”


    Petrona sonrió aún más, “Seguro? Entonces voy a preguntarle a Guille, a ver por qué insistió en


    intercambiar suida conmigo esa noche”


    Petrona intentó levantarse mientras haba, pero Martin cambió de expresión y sujetó por los


    hombros para evitar


    que se moviera


    “Petrona, ?prometiste que te mantendrías alejada de él!”


    “?No es necesario verificar esto?”


    “Cada vez que lo veo me duele el estómago! Si quieres que me muera de dolor, ve y hazio!”


    Petrona no se movió, simplemente lo miró y preguntó: “?Por qué te duele el estómago cuando lo ves?”


    ?No crees que sea porque simplemente no lo soporto?”


    “?Por qué no lo soportas? Petrona insistió.


    “?No te cansas de hacer tantas preguntas?”


    Petrona sonrio, “?Podria ser porque es más guapo que tú?”


    Los ojos de Martin se estrecharon al instante, “?Crees que es más guapo que yo?!”


    Petrona asintió, “Después de todo, es un reconocido actor internacional, el amante de todass


    imaginaciones femeninas, su apariencia definitivamente puede superar cualquier prueba.”


    Martin apretó los dientes, “Asi que tú también piensas lo mismo?”


    “También soy una mujer normal, ?no es normal que me gusten los hombres guapos?”


    “Petrona, tienes muy mal gusto!”


    Petrona sonrió, mientras respiraba profundamente, “Si, tengo muy mal gusto…”


    Martin se sintió inexplicablemente molesto.


    El ambiente se volvió extra?o, rabia anterior no podía continuar después des pbras de Petrona.


    Petrona aprovechó oportunidad para empujarlo y sentarse en cama.


    Martin también se sentó en cama, con una expresión particrmente sombría.


    “Martin…”


    Apoyada en cabecera de cama, Petrona de repente habló en voz baja:


    “?Por qué elegiste a Sirao tu novia cuando estábamos en escu?”


    Había sacado el tema de Sira.


    Después de solo dos dias juntos, se dio cuenta de que felicidad que había experimentado era fugaz,


    pero realmente no fue una verdadera felicidad.


    La rción de ambos siempre tuvo una barrera,o dos extra?os que se encuentran en un viaje,


    pasando juntos un rato agradable, pudiendo hacer cualquier cosa divertida. Pero cuando llegaba


    hora de partir, se separaban y se convertían en dos extra?os de nuevo.


    Ye, no sabía cuándo sería esa hora para ellos.


    Esperaba que nunca sucediera, pero decisión no estaba en sus manos.


    Quizás deberia preguntarse, incluso si era simplemente un idilio efimero, al menos así estaría


    preparada.


    Al menos, no debería sentirse muy triste, porque habría superado dias peores, no deberia haber días


    más duros.


    Además, ahora lo había tenido.”


    Quizás obsesión del pasado, ahora podia enfrentar fácilmente otro resultado.


    En lugar de tenerlo pendiente en su corazón, era mejor decirlo,


    El nombre de Sira hizo que Martin frunciera el ce?o, “?Por qué mencionas a Sira de repente?”


    *Simplemente pensé en e, siempre he sentido cierta curiosidad, ahora que tengo oportunidad, crel


    oportuno preguntar.”


    “?Qué podria haber en una rción entre un hombre y una mujer?”


    Los ojos de Petrona parecian picados, en aquel entonces, eran solo jóvenes enamorados, así que se


    juntaron.


    De repente no quería seguir preguntando, al parecer, respuesta fue un poco dura para e.


    “Sira y yo, parecemos serpletamente opuestos en todos los aspectos…”


    Diciendo esto, e sonrió débilmente, “Sabes que siempre me han gustado los hombres atractivos,


    siempre has sido- mi objetivo! Pero resulta que te gusta un tipopletamente diferente a mi.


    Francamente, cuando elegiste a Sira, estuve triste por mucho tiempo.”


    Martin miró fijamente con los ojos entrecerrados..


    Petrona giró su cabeza hacia ventana y continuó, “Pensé que nunca volveríamos a cruzar nuestros


    caminos, pero ahora somos marido y mujer.”


    Esas pbras parecian recordarle algo, y su rostro de repente se volvió aún más frio.


    “?Yo tampoco lo esperaba!”


    Hubo unrgo silencio en habitación. Finalmente, Petrona fue primera en har, “Cuando elegi


    casarme contigo, si tenia motivos personales. Me gustabas, había estado pensando en ti durante


    mucho tiempo y con el nacimiento de nuestro hijo, pensé que nos habría llegado una oportunidad que


    me ofrecía Dios.”


    “Martin, ?puedes vivir bien conmigo? Como cualquier otra pareja del mundo.”


    Le llevó mucho tiempo y coraje decir esas pbras.


    Solo sabia que su corazón estaba temndo, su punta de los dedos estaba fría y hasta su respiración


    temba.


    Si,o cualquier otra persona en el mundo.


    Belonging ? N?velDram/a.Org.


    Cada uno tenia un pasado, en juventud, todos tuvieron su primer amor. Algunos lo entendian a los


    diez a?os, se enamoraban y salian con alguien en universidad.


    No podía importarle que Martin haya tenido que ser casto por e, después de todo, ?quién sabia qué


    deparaba el futuro?


    Nadie podía detener su vida en el pasado por una persona incierta en el futuro.


    Por lo tanto, Martin tampoco podría haber dejado de tener una rción, tener un pasado, por e, su


    esposa inesperada en este instante.


    Podia aceptar que, durante su juventud su primer amor, no fue e.


    Quizás, si no hubiera sido por el pasado, no estarian juntos ahora.


    Todo dependia de una peque?a diferencia, un peque?o detalle.


    Martin frunció el ce?o, tenía los ojos negroso un pozo profundo, sin mostrar ninguna emoción.


    “Entonces, ?crees que ahora no lo somos?”


    Petrona parpadeo suavemente, “?Lo somos?“, e hizo una breve pausa, “Estos últimos dias parecen


    que lo somos, pero no estoy segura, no sé cuánto durará este cambio tan repentino.”


    Se volvió y miró a Martin, con sus ojos suaves, manteniendo su expresión seria.


    “Martin, estoy muy confundida ahora, siento que todass decisiones no están en mis manos. No sé lo


    que estás pensando, no sé cuando, en qué momento te irás sin más, ni siquiera sé qué hacer. Martin,


    realmente no te entiendo…” Mientras haba, sus ojos parpadeaban suavemente, mostrando una


    pizca de confusión y desamparo.


    Martin miró fijamente durante mucho tiempo y luego esbozó una risa fria.


    “?Derecho a decidir?”


    El corazón de Petrona se apretó, e sabia que probablemente él estaba recordando el inicio de su


    matrimonio, queenzó debido a su insistencia y decisión.


    Su matrimonio había sido decidido por e.


    No queria, ni se atrevía a escuchar más.


    De repente bajó mirada, justo cuando estaba a punto de rendirse, Martin de repente habló


    “?Qué más quieres decidir?”


    Petrona se detuvo al instante, su corazón apretadoo si alguien lo estuviera estrujando, dejánd


    sin aliento.


    ?Qué más queria decidir?


    Su derecho a decidir se ha agotado desde el inicio de este matrimonio.


    ?Qué más podia decidir?


    Ya no le quedaba nada.


    No sabía qué decir porque sabia que cualquier cosa que dijera a continuación, agravaria aún más


    tensión entre ellos:


    Con un leve movimiento de cabeza, intentó salir de cama para irse, pero Martin de repente detuvo


    agarrandole el tobillo.


    Petrona se mordió elbio, y se volvió para mirarlo.


    Martin se apoyo en un brazo y se acercó repentinamente a e, atrapánd en un rincón de cama.


    “?Vas a irte sin terminar conversación? Dime, ?qué más quieres decidir?”


    La voz de Martin se volvió cada vez más fría, y sus ojos oscuros estaban llenos de hielo en este


    momento.


    Era evidente que estaba enfadado.


    Petrona negó con cabeza.


    Martin interrumpió, “Petrona, no olvides que fuiste tú quien insistió enenzar este matrimonio.


    También te lo confirmé, todo fue elión tuya, así que…


    Se acercó aún más a e, “ideja de pensar en cuándo va a terminar!”


    Los ojos de Petrona parpadearon al instante, sin reionar durante unos segundos.


    “?Qué?”


    “Después de todo, ?no quieres simplemente una explicación para poder retirarte en cualquier


    momento? Ahora estás embarazada de mi hijo, ?y aun quieres huir y dejar que mi hijo me a otro


    hombre ‘padre? ?Crees que soy tan fácil de enga?ar?”


    Petrona preguntó asombrada: “?Qué estás diciendo?”


    Martin miró fijamente, “?Estás sorda o eres tonta? ?No entiendes algo tan simple? No pretendas


    hacerte el locol conmigo. Ya que te casaste conmigo, no sue?es con el día en que puedas escapar de


    me”


    Petrona lo miró sorprendida, con boca entreabierta, “?Eso es todo lo que estás diciendo?”


    “?Eso es todo? ?Este asunto no es importante?, ?Crees que puedes trivializarlo?”


    “Entonces, ?no te divorciarias fácilmente de mi?”


    705


    La cara de Martin se oscureció nuevamente, “Sa que aún estás pensando en eso!”


    Petrona murmuró: “No puedo evitarlo.”


    Martin resopló friamente, “No discutiré contigo por el hecho de que estás embarazada, pero si sigues


    pensando así, ?verás lo que te haré!”


    Petrona sonrió ligeramente, “?Quién puede estar seguro de estas cosas? Depende del


    comportamiento de ambos. Si haces algo que me molesta, no puedo tolerarte indefinidamente.”


    Debido as pbras de Petrona, cara de Martin se puso más hosca. Sin embargo, en ese


    momento, el timbre de vienzó a sonar.


    Las pbras de Martin quedaron atascadas en su garganta. Petrona movió los ojos y luego empujó a


    Martin sonriendo, saliendo de cama.


    “Debe ser el médico.”


    Dijo, y extendió mano para tomar de Martin, “Primero baja a tomar sopa antes del suero.”


    Martin miró, con ese rostro sonriente que le resultaba molesta.


    A pesar de su enfado, e parecia estar disfrutando.


    Sin embargo, el timbre de vi sonabao un repique fúnebre, sonando una y otra vez.


    Martin, perturbado por el ruido, soltó a Petrona con frialdad.


    ?Maldita sea!


    Martin apretó los dientes, maldiciendo en su interior, y se dio vuelta para dirigirse hacia nta


    baja.


    Petrona se sentó lentamente en cama, arreglándose ropa con cara enrojecida, y luego se


    levantó para seguirlo afuera.


    Martin abrió puerta con frialdad. El médico de familia estaba a punto de volver a tocar el timbre,


    cuando vio a Martin con una expresión extremadamente desagradable, no pudo evitar temr.


    Se


    preguntaba seriamente si habia llegado en el momento equivocado


    “Se?or Ernán, vine a ponerle un suero.”


    Martin lo miró fijamente,o si quisiera matarlo mil veces con mirada.


    Petrona se acercó desde atrás, apresurándose a llevar al médico a undo.


    “Disculpa, te voy a pedir que esperes un poco más. él todavía no ha desayunado…”


    El médico sonrió rápidamente: “No hay prisa,s personas con problemas estomacales deben


    desayunar. El desayuno es importante. Ustedesan,an bien, no tengo prisa“.


    Petrona se adntó y puso su mano en palma de él, “Vamos, primero termina de beber tu sopa“.


    Al sentir suavidad en su palma, Martín no pudo evitar apreta ligeramente.


    Petrona se detuvo un momento, casi instintivamente tratando de retirar su mano, pero fue súbitamente


    sujetada con firmeza por Martin.


    él tomó iniciativa de lleva hacia eledor.


    Mirando cómo se alejaban, el médico de familia se quedó atrás con una expresión de perplejidad.


    No parecían sers dos personas tan distanteso se rumoreaba.


    Además, el Sr. Ernán no parecia estar tan graveo decían ens noticias, ?verdad?
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
Shadow Slave Beyond the Divorce My Substitute CEO Bride Disregard Fantasy, Acquire Currency The Untouchable Ex-Wife Mirrored Soul