Capítulo 1775
Capítulo 1775
No había lugar a discusión.
El viejo regresó al día siguiente, los periodistas lo rodeaban en el aeropuerto sin dejarlo avanzar.
ConTEent bel0ngs to N?v(e)lD/rama(.)Org .
El divorcio de los ancianos ramente había eclipsado los chismes de Cumbre Económica Mundial.
Tauro, con el rostro serio y sin decir una pbra, logró salir del aeropuerto y se dirigió directamente a
la mansión de Elisa.
El ambiente en s se espesó cuando el viejo entró.
O
Después de unrgo silencio, fue Tauro quien habló primero.
“?Cuál es tu intención realmente?”
Elisa contenía su aliento, “?No entendistes noticias?”
.?
“?Elisa!” Tauro estalló enojado, “?Sabes cuánto estoy sufriendo, cuan avergonzado he sido y tú
también eliges meter baza ahora?”
Elisa se rio fríamente, “Después de todos estos a?os, estoy agradecida de no haber tenido un ataque
al corazón por tu culpa. Pero ya no tendrás oportunidad ni posición de gritarme. Sé que estás
sufriendo, te conozco de toda vida, ?pero alguna vez te has preguntado cuánto sufrens personas
que están contigo?”
El rostro del viejo se endureció.
“?Siempre esperas que los demás piensen en ti! Eres el único cansado, sufres más que nadie, eres
inocente y todos los demás están equivocados. Todos deben girar alrededor de ti, y si alguien tiene
sus propios pensamientos u opiniones, están desafiándote.
Tauro, piensa en los últimos a?os, ?alguna vez has considerado a los demás? ?Alguna vez has
escuchado realmentes opiniones de otros?
?Has intentado ponerte en el lugar de los demás y entenderlos? Cuando estás solo en cama en
medio de noche, ?alguna vez has reflexionado sobre tus iones?
Creo que no, porque si lo hubieras hecho, no te habrías permitido seguir viviendo de misma manera.
Todo el mundo tiene su propia vida, tú también tienes tuya, así que ?por qué insistes en contrr
vida de los demás? ?Qué satisfión te da tener tantas personas bajo tu control?
Yo era demasiado joven, no te vi ramente y creí ciegamente en el amor. Pensé que todo era
hermoso y que podía seguir adnte contigo.
Pero al final, no soy una tonta. Cuando tuve hijos y nietos, me di cuenta de que mi ceguera era
demasiado egoísta. Las cosas han llegado a este punto, en parte debido a mi ciega confianza e
indulgencia hacia ti, hasta el punto de involucrarlos a ellos.
Siempre me decía a mí misma que nunca me arrepentiría, pero Tauro, finalmente me hiciste darme
cuenta de que ya no puedo enga?arme a mí misma. Tuportamiento ahora niega los casi sesenta
a?os de vida que pasé contigo.”
Elisa hizo una pausa, su rostro siempre amable o indiferente, estaba lleno de amargura y tristeza.
Estaba temndo ligeramente, cerró los ojos lentamente, haciendo resaltars marcas de los a?os en
su rostro, sus ojos estaban evidentemente rojos.
Cuando Tauro vio su apariencia, sus ojos fríos parpadearon, susbios se movieron pero no pudo
pronunciar una pbra.
“Tauro, algunas personas no viven sesenta a?os en toda su vida.”
La anciana abrió lentamente los ojos, llenos de venas rojas.
“He estado atada a ti toda mi vida, ?y qué me has dado al final?
Has arruinado mi vida.
Ya no quiero estar contigo, así que en los pocos a?os que me quedan, debo cortar esta vida errónea
contigo. Aquí se acaba, Tauro, por favor, por una vez, déjame en paz.”
El hombre miró en silencio, después de mucho tiempo, se levantó lentamente, sus movimientos
estaban llenos de temblores y viones.
“No estoy de acuerdo.”
Elisa levantó mirada para verlo ya de pie, su mirada era dolorosa pero severa.
“?No puedes dejarme en paz por tu egoísmo? ?Tienes miedo de ser avergonzado? Pues ya lo fuiste,
con o sin divorcio.”
Tauro negó con cabeza, “No, no es eso, no sabes…”
Se dio vuelta lentamente y caminó con dificultad hacia puerta, parecía asustado.
“Se?or.” L, que estaba a undo, vio ques cosas no tenían una solución y no sabía qué hacer.
Miró al viejo y solo pudo murmurar su nombre.
Pero Tauro no se detuvo ni un momento.
E se encontraba parada entre de s y puerta, indecisa y confundida.
Elisa se sentaba tranqu en el sofá, con una expresión que había vuelto a su usual calma.
Parecía que había agotado toda su energía, sentada allí, con un cansancio que cubría todo su ser.
“Se?ora.” L dudó un momento antes de har: “Creo que el se?or aún se preocupa por usted. Mire,
incluso ahora, no ha mencionado idea de separarse de usted.”
Elisa se puso de pie, su voz era fría, “?Quién sabe qué está pensando? Probablemente está
preocupado que después de su muerte no habrá nadie para pa?arlo en el entierro, para enfrentar
a los antepasados de familia Terrén. Supongo que ya que perdió su orgullo en vida, al menos en
muerte quiere mantener cierta dignidad. Aparte de eso, realmente no puedo entender por qué sigue
insistiendo.”
Tauro, que ya estaba en puerta, se detuvo bruscamente al oír sus pbras.
?Aparte de eso, realmente no podía entender por qué seguía aferrándose?
?En su corazón, acaso él no tenía ninguna virtud?
Finalmente regresó a Mansión Terrén en su coche, sin importar lo que e pensara que era razón,
él no abandonaría este matrimonio hasta su muerte.
David y Felipe parecían no estar afectados por los acontecimientos del día, ni siquiera mostraban
emociones.
Por noche, Selena no pudo evitar preguntarle, “?Vistes noticias? ?No tienes nada que decir?”
él terminó devarse y abrazó en cama, “?Qué hay para decir? Es su asunto. ?Qué puedo decir
yo?”
Selena levantó una ceja, “?Así que lo vas a dejar así?”
David miró con indiferencia, “?Tienes tiempo para preocuparte por los demás?”
E frunció losbios, “No son extra?os.”
“En este tipo de situaciones, no importa lo que digamos, no funcionará. Los conflictos entre ellos se
hàn acumdo durante décadas, son mayores que nosotros. No conocemos los detalles de su
rción, así que no deberíamos meternos sin saber quién tiene razón, ?verdad?”
Su esposa se volvió hacia él, sus ojos brindo con una sonrisa de admiración.
“Esposo, acabas de decir algo muy sabio y racional.”
5/5
David frunció el ce?o ligeramente, “?Solo ahora?”
“?Por supuesto que no! Siempre has sido increíble, hoy es solo otra ocasión para admirarte. ?Estoy
bándote!” David sonrió con los ojos y miró intensamente, “Entonces…”
Selena parpadeó, “Entonces, ?puedo dormir con Petrona esta noche?”
“No.”
Selena replicó: “No he terminado de har.”
David rio suavemente y abrazó firmemente en sus brazos, “?Cómo no voy a conocer tus peque?os
trucos?”
Selena suspiró, sacó su teléfono móvil de cama y envió un mensaje a Petrona directamente.
“Fracaso. Buenas noches.”
Petrona respondió: “?El fundador del mayor grupo internacional es realmente pegajoso!”
Selena silenciosamente volvió a meter su teléfono en cama.
David cogió su teléfono al segundo siguiente, “?Estabas neando usar esa excusa para dormir con
e?” Selena, sabiendo que estaba en eldo equivocado, enterró su cabeza en su pecho sin decir
una pbra.
“Estoy tan cansada.”
David resignado, besó su frente en un acto de afecto silencioso.
Selena, acurrucada en su pecho, abrió lentamente los ojos, parpadeó y rodeó cintura del hombre
con sus brazos.
La tolerancia e indulgencia de ese hombre hacia e habían llenado su corazón de gratitud.
El mejor hombre del mundo era suyo.
Su vida había sido tan miserable que nunca había pensado que tendría este tipo de amor, sentía que
toda sú buena suerte se había concentrado en encontrarlo.
“Gracias por tu determinación y persistencia, me has hecho mujer más feliz del mundo.”
Las pbras de Selena llegaron desde su pecho, haciendo que David se detuviera por un momento,
“No me hagas parecer grandioso, solo quería tenerte para mí de manera egoísta.”
Selena sonrió y se acurrucó en su pecho, ese hombre era muy dominante. No podía decirle ni una
s pbra de agradecimiento.
Tauro no salía de casa, no quería enfrentarse a los periodistas que lo acosaban y mucho menos
quería que Elisa apareciera frente a él.
Evitó cualquier oportunidad de encontrarse con Elisa, no quería har de nada con e.
Valerio había estado ocupado con los asuntos de empresa.
Las consecuencias directas de exposición del fundador de Grupo Obsidiana en Cumbre
Económica Mundial, fue una presión considerable hacia el Consorcio Terrén.
Los proyectos se encontraban constantemente obstaculizados y los problemas, grandes y peque?os,
no paraban de surgir. Era obvia actitud cada vez más reacia des empresas cboradoras. Todos
los problemas llegaban uno tras otro.
Si antes sabía que frase de David, “Atacar con todo a los Terrén” no era solo una amenaza vacía,
ahora debido a exposición de ?u identidado líder de Obsidiana, entendía aún más, lo que
significaba “Atacar con todo“.
Antes, los ataques del Grupo Obsidiana al Consorcio Terrén eran solo peque?as escaramuzas.
Pero ahora, sin apenas esfuerzo, estaban acorrndo poco a poco al Consorcio Terrén hacia un
callejón sin salida.
De hecho, no necesitaban hacer nada, había muchas empresas que queríancerles y ponían
presión en el Grupo Terrén.
El agua erosiona piedra por su constancia, esos ataques aparentemente inofensivos, al acumrse,
se convertían en una fuerza a tener en cuenta.
Pero si iban a morir, al menos que fuese rápido, en lugar de esos peque?os problemas diarios que lo
torturaban y no lo dejaban paz.
Cada día le informaba a su padre de los asuntos de empresa, pero el viejo, que siempre le había
dado prioridad al Consorcio, parecía no interesarle.
Se sentaba allí todos los días, sin decir una pbra, sin dejar saber en qué estaba pensando.
“Padre, situación de empresa no es muy prometedora últimamente.”
Hizo su informe habitual a su padre sobre situación de empresa y Tauro, que no había respondido
en días, finalmente dijo algo:
“Ahora eres el encargado de empresa, cómo diriges depende de ti, no necesitas informarme de
todo. Si un día no estoy, empresa deberá se irá conmigo?“.
Sin embargo, esa respuesta dejó a Valerio un poco sorprendido.
El viejo, que siempre había puesto a Consorcio Terrén antes que nada, parecía estar dispuesto a
soltarlopletamente.
En pocos días, había cambiado tanto.
Esta vez, parecía que realmente había enfurecido a su madre.
La evasión de Tauro no puso fin a situación, citación del tribunal una semana después le obligó a
enfrentarse a algo que había estado evadiendo durante demasiado tiempo.
Finalmente, fue a ver personalmente a su esposa.
Ambos se sentaron en el mismo lugar que hace unos días.
En pocos días, Tauro parecía haber envejecido, su rostro mostraba signos evidentes de desgaste y
parecía haber adelgazado un poco, sus pómulos estaban un poco salientes, era muy obvio en
comparación con su contextura anterior.
Elisa le echó un vistazo, apretó losbios, cogió su vaso de agua, bebió un sorbo con el ce?o fruncido
y dejó
de mirarlo.
Parecía que había pasado mucho tiempo en s de estar y anciana no parecía tener intención de
empezar a har.
Tauro miró a anciana de cabello nco frente a él, su voz tenía su habitual seriedad.
“Dijiste que no hay lugar para negociar, pero ?qué pasa si insisto en negociar? Elisa, desde el
momento en que te casaste conmigo, nunca pensé en divorciarme de ti“.
La anciana sonrió con frialdad. “?Así que esta es razón por que has estado haciendo lo que
quieres durante todos estos a?os, seguro de que no te abandonaría? ?Convencido de que solo podía
luchar contigo hasta el final?
?Qué quieres negociar conmigo? Ahora todo el mundo está riéndose de nosotros. No importa si nos
divorciamos o no, es una vergüenza. No puedes recuperar tu imagen. En lugar de recordarte esta
vergonzosa
situación cada vez que me veas, sería mejor que me dejaras ir, así no tendrás que sentirte asqueado
cada vez que aparezca dnte de ti“.
Tauro apretó losbios. “?Por qué tienes que provocarme con estas pbras? Sé muy bien
situación actual, al igual que tú. Ambos estamos avergonzados, pero elijo no divorciarme. Además,
esto no es algo que puedas decidir unteralmente.”
“?Unteral? ?Jajaja! ?Puedes har de algo que pueda resolverse sin ser unteral? Pregúntate a ti
mismo, ?qué calificación tienes para decir estas pbras y persuadirme? Tauro, tu actitud actual, cada
pbra que dices, está golpeando tu propio rostro, ?no te duele?”
“No tengo derecho, pero ?qué crees que tengo derecho a decir ahora? Han pasado demasiadas cosas
recientemente y sé cómo está mi reputación. Tu actitud hace pensar que disfruto de esta situación.
Elisa, no puedes negar que todo lo que hice fue con buenas intenciones, tanto por el Grupo Terrén,
como por David, ?por qué ustedes no lo entienden?”
La anciana lentamente levantó sus ojos para mirarlo, riendo irónicamente.
“?Entender? ?Te atreves a decir que no hubo obstinación de tu parte?”
Losbios de Tauro se movieron, pero no dijo nada por un momento.
“?Cuántos a?os has vivido? ?Aún no es suficiente? ?Hasta el punto de que debes hacer que tus
descendientes vivan de acuerdo a tus nes?”
La anciana se levantó y dijo fríamente:
“No quiero escuchar tus supuestas razones y dificultades, no quiero entender, ?y no entiendo! Tienes
demasiadas razones, no vivimos tan ampliamente ni vemos tan lejoso tú, no soy digna de ti. ?Así
que no necesitasprometerte para estar conmigo, una persona ignorante y egoísta! Incluso si
has hasta el fin del mundo hoy, no cambiará mi decisión. ?Vete de aquí!”