Capítulo 1214
Capítulo 1214
“En cuanto a Selena matánd, eso es imposible. Yo creo en su capacidad para contrrse, si
realmente hubiera querido mata, ?no hubiera detenido a David cuando intentó dispararle!
Si tenemos que har de quién casi mata a alguien, ?no podemos evitar mencionar a tu hija! Lo vi con
mis propios ojos, peque?a ni?a junto a e no tenía nada que ver, le dio untigazo a Selena, y eso
no fue suficiente, también tumbó a ni?a del caballo, casi mata a pisotones, ?en qué estaba
pensando?”
Anaya se sorprendió, su rostro frio finalmente mostró una expresión de sorpresa.
Pero lo que sorprendió no fue que Andrea hubiera tumbado a ni?a del caballo, casi matánd a
pisotones, sino que…
“?Estás diciendo… que David casi le dispara a mi hija?”
Tauro resopló con desden.
No le interesaba el foco de atención de mujer.
Recordando lo que había pasado en el piso de arriba, cómo Andrea había llorado tan
desconsdamente, el corazón se le enfrió de repente.
Casi fue asesinada por el hombre que le gustaba, de solo pensarlo, le dolía el corazón.
Anaya apretó losbios, su rostro lucia sombrio.
El anciano tampoco volvió a har, y el ambiente en s se volvió incómodo.
Dora, que se encontraba a undo, estaba un poco ansiosa, parecía que Tauro estaba de nuevo
favoreciendo a Selena.
“Parece que estás muy satisfecho con Selena.” Dijo mujer de repente.
Su expresión era tranqu, “Solo estoy diciendo verdad, yo estuve alli, yo sé quién es el culpable.
No estoy satisfecho con Selena, pero después de todo, ?es mujer que le gusta a David! Si Andrea
no hubiera ido demasiado lejos, él no hubiera intentado asesina.”
La s volvió a caer en silencio.
No mucho después, se escuchó el sonido del motor de un coche desde afuera.
Felipe entró con su esposa y los demás.
Notaron que el ambiente en s no era muy armonioso, y Felisa resopló suavemente.
Tauro, por supuesto, no iba a saludarlos por su cuenta, Anaya estaba de un humor sombrío, pero aun
así se levantó, sonrió y le dijo a Felisa:
Còntens bel0ngs to N?(v)elDr/a/ma.Org
“Finalmente has vuelto.”
Felisa sonrió, apartó a su esposo y se sentó en el sofá de s.
“?Has visto a Andrea?”
La sonrisa en cara de mujer se congeló por un momento.
“La he visto.”
“?Me maste para decirme algo?” Preguntó Felisa sonriendo.
Anaya miró, tranqu ypuesta, sin un ápice de culpa en su rostro, y su sonrisa se desvaneció.
“?Qué crees que debería deciro madre?”
La realidad es que e fue más golpeada.
Incluso enfatizó el hecho de que era su “madre“.
Anaya le devolvió pregunta a Felisa, su intención era ra, quería ver cómo explicaría todo lo
sucedido…
Felisa, sentada en el sofá cons piernas elegantemente juntas, lucía digna y noble.
Al oir eso, sonrió con cortesía.
?Qué debería hacero madre?
“Por supuesto, hacer que se disculpe.”
La cara de Anaya de repente se volvió fría.
Felisa miró su expresión y sonrió ligeramente.
Después de estar tantos a?os junto a Felipe, ha visto muchas cosas y personas.”
?Cómo no podría ver a través de los trucos de esa mujer?
Anaya quería que castigara a Selena, tenía ilusiones hermosas.
Selena, que todavía estaba parada en puerta, mostró una leve sonrisa en su rostro sin expresión al
escuchar a Felisa.
Siempre ha sido muy arrogante.
Anaya no esperaba que le dijera eso, y por un momento no supo cómo reionar.
E habia pensado que, para mantener rción entre ambas familias, teniendo en cuenta el respeto
mutuo, incluso si no decía cónfo castigar a Selena, debería al menos disculparse con e.
Creia que Felisa debería dejar que el asunto se calmara lo más pronto posible. Pero no podía
simplemente dejar ir a Selena.”
?Y resulta que e le estaba pidiendo que convenza a su hija para que se disculpe?
“?Con quién quieres que se disculpe Andrea?” Pensó que tal vez había malinterpretado algo.
“Por supuesto que con Selena.” Tanto su actitudo su tono de voz hacían que pareciera obvio.
Hubo un breve silencio en s de estar.
“El dia que se?orita Andrea vino, quizás no te diste cuenta, pero… Selena golpeó… casi no quedó
parte de e intacta. Tú viste crecer, siempre ha sido ni?a consentida de casa, ?alguna vez ha
sufrido tal humición? ?No crees que es demasiado pedirle que se disculpe?”
Quien dijo eso fue Dora, quien había estado de pie aldo todo el tiempo.
Aunque mencionó que había visto crecer, estaba enfatizando aún más su noble posicióno hija
de familia Alonso.
Todo lo que decía era para recordarle que debía tener ra su posición, ?quién era más importante!
?quién debía estar más cerca!
Obviamente, esa persona era Andrea
“Dora.”
La mirada de mujer estaba fija en mesa frente a e, sin mover cabeza, “?Cómo es que me has
estado sirviendo toda tu vida?”
La cara de Dora se oscureció.
*?Qué?”
Felisa levantó una ceja y miró.
?Quién te ense?ó que los sirvientes pueden interrumpir cuando los amos han? ?No has reconocido
tu posición o nunca me has respetado?”
La respiración de Dora se volvió notablemente más pesada.
“?Qué estás diciendo?” Tauro de repente frunció el ce?o y rega?ó, “?A quién mas sirvienta?”
La mujer soltó una peque?a risa, “E misma se ma sirvienta frente a mí, y además, realmente es
solo una sirvienta. Históricamente, los sirvientes no tienen derecho a interrumpir a sus amos. E
recibe un srio de familia Terrén, su trabajo no es bueno y quiere influir ens decisiones de los
amos,o jefa de casa, ?no puedo rega?a?”
Dora cerró boca, miró a Tauro, y sus ojos se enrojecieron, no sabía si estaba enfadada u ofendida.
“Dije esas pbras con buenas intenciones, tienes razón, debería haberme cado.. pero en cuanto a
mi trabajo, creo que no hay nada que haya hecho mal…”
“?Ah si? Entonces, ?estás diciendo que en realidad no me respetas?”
“?Qué estás diciendo? Eres jefa de casa de familia Terrén, ?cómo me atrevería a no
respetarte?” Dijo sobresaltándose.
“Entonces, ?por qué desde que me senté aquí hasta ahora, no he bebido ni un sorbo de agua?”
Su cara cambió, y miró mesa vacía frente a Felisa..
“…Lo olvidé.”
No dijiste que no habia nada malo con tu trabajo?”