Capítulo 1259
Capítulo 1259
Harold le indicó a Richard que se acercara a sudo. Había sido un abuelo bastante ausente mientras
Richard WAN remaba y apenas se veían fuera de los eventos familiares. La culpa se acumuló con el
tiempo, y ahora que rold estaba en su vejez, quería salvar rción con su nieto.
No mucho después, Scarlet mó a Richard y Ang al anexo y luego le dijo a una des sirvientas que
también tapara a Ruka.
“Richard, conoce a Ruka”, presentó Scarlet.
Esta era primera vez que Ruka se encontraba con el hijo de Scarlet, pero había una sensación de
familiaridad que hizo sentir cómoda. E le dedicó una sonrisa y dijo: “Encantado de conocerte,
Richard”.
“El cer es todo mío”, dijo Richard, ya que había aceptadoo parte de familia.
Scarlet hizo un gesto a dama junto a Richard y le dijo a Ruka: “Y déjame presentarte a su esposa,
Ang”.
Ang había notado a linda chica mada Ruka desde el momento en que entró y pensó que esta
era ahijada que Scarlet había acogido. Por alguna razón, ambas chicas se gustaron
instantáneamente.
“Encantado de conocerte, áng”, saludó dulcemente Ruka.
El corazón de Ang se calentó con esto. E sonrió cuando extendió mano para tomar mano de
la otra chica, feliz de haber ganado una hermana. “No seas un extra?o, Ruka. Vayamos depras y
cenemos alguna vez”.
“Está bien”, respondió Ruka con buen humor, sonriendo.
Content ? provided by N?velDrama.Org.
En ese momento, Ren entró en habitación. El corazón de Ruka saltó a su garganta cuando lo vio. Un
pensamiento repentino cruzó por su mente, y su rostro se puso rojo. Si yo… Si Ren y yo nos casamos
algún día, ?entonces no tendría que marlo tío Ren dnte de todos nunca más! Dios, ?eso será
impactante para familia!
*Ren, ven aquí. No nos importa que seas vicepresidente. ?Ven con nosotros! Estamos a punto de
intercambiar historias familiares —dijo Scarlet, desmantndo de inmediato repisa de vicepresidente
de Ren—.
“Coming Ren estaba sonriendo mientras caminaba y se detuvo justo aldo de Ruka. Se le cortó
respiración ante esta proximidad inesperada y dio un paso instintivo hacia undo. Sin embargo, no se
dio cuenta de que había un jarrón pesado justo a sudo. Se habría tropezado con él si Ren no
hubiera alcanzado a tiempo para bloquear el impacto, y cuando él miró, su mirada era increíblemente
tierna y amorosa.
Nadie más en s captó este breve pero intenso momento, pero Ang sí. Por un segundo, su
corazón casi se le cayó al estómago, y sus ojos se abrieron por una frión mientras pensaba: ?Me
imaginé eso o realmente sucedió