Capítulo 1250
Capítulo 1250
Content ? provided by N?velDrama.Org.
Ren se rió entre dientes, parecíacido con susentarios y bromeó: “Probablemente deberías
consrlos”.
“Lo hice, y les dije que estaba enamorada de alguien”, dijo tímidamente. Pero no les dije que eras tú.
“?De verdad quieres tanto casarte conmigo, Ruka?” preguntó con voz áspera.
Kuka parpadeó lentamente cuando una respuesta apareció en su cabeza, pero no dijo nada. En cambio,
preguntó con indiferencia: “?Quieres que me case contigo?”.
“Puedo, te haré mi esposa ahora mismo”, dijo Ren en su tono bajo y lujurioso.
E lo consoló con losbios curvados en una sonrisa, “Bajo dramatismo. Eres consciente de que tengo
ningún lugar para correr, ?verdad? Siempre podemos posponer el matrimonio hasta el momento
adecuado cómics”.
Ile se rió en respuesta, “Como desees”.
El sonido de su risa hizo que su corazón diera un vuelco. Había algo reconfortante y tranquilizador en
har con él por teléfono. Su voz profunda provocó en e una calidez familiar que hizo desear tomar
una ducha fría. E deseaba mantenerlo en línea para que conversación pudiera continuar para
siempre.
“?Te has duchado? ?Estás en cama?” preguntó de repente. Si respondía ‘sí, entonces e podría
har con él un poco más.
“Sí, y estoy en cama”, respondió con su atractivo acento.
Del mismo modo, Ruka estaba en cama cons sábanas sobre e. El atractivo bajo de voz de Ren
hizo que su piel se estremeciera y tuvo una epifanía. “?Vas a dormir pronto?”
“No.”
A Ruka le encantaban los cuentos para dormir y estaba segura de que sería mujer más feliz del
neta si lograba persuadir a Ren para que le contara uno antes de que se durmiera. “Me pregunto si…
puedes contarme un cuento antes de dormir. Tengo problemas para conciliar el sue?o en este
momento”, hablóo una ni?a. No quería nada más que quedarse dormida con su voz.
“?Qué historia te gusta?” preguntó con indulgenciao si sus pbras le hubieran tocado el corazón.
“Cualquier cosa”, bromeó alegremente. “Escucharé cualquier historia que me cuentes. ?También puedes
cantarme una canción de cuna si lo prefieres!” E se rió con picardía y no dudó en hacer sus
peticiones.
Hizo una pausa por unos segundos mientras consideraba sus opciones, luego dijo con total naturalidad:
“Es una canción de cuna”.
Ruka solo había estado bromeando y se sorprendió de que él aceptara hacerlo. Sus dedos revolotearon
hasta susbios mientras preguntaba: “?Has en serio, Ren? ?De verdad vas a cantarme una canción
de cuna?”.
“No eso si no lo hubiera hecho antes cuando eras un ni?o”. Renentó con amor.