Capítulo 235
Elías imaginaba que el hombre que estaba con Anastasia disfrutaba de vista de su linda sonrisa
cuando conducía, por lo que mó a su asistente para recogerlo.? —Ven por mí.? Mientras tanto, Ray
salió del auto pronto y condujo desde el grupo Palomares. Justo cuando?estacionó su auto y estaba
por salir para abrirle puerta a su jefe, ya se había metido Elías. Irradiaba un aura furia y enojo.? ?Me
pregunto quién le puso los nervios de punta a mi jefe.? Hizo memoria de todos los rostros que venían
a su mente y no pudo pensar en alguien más que Anastasia.? —Conduce ya. Vamos a donde
Anastasia vive voz del hombre se escuchó desde el asiento trasero.? Mientras tanto, Anastasia se
estacionó afuera del jardín de ni?os de su hijo. Estornudó al sentir un frío en su espalda. Debido a
esto, se preguntó si alguien estaba hando de e a sus espaldas. Mientras que óliver esperaba por
Anastasia a que regresara por su hijo. El ni?o estaba tan emocionado cuando vio el auto de su madre.
Entró al auto y para hacerlepa?ía, óliver se fue con él en el asiento trasero.? —Vamos. Es hora de
cenar—e recordó que debía deprar un asiento para su hijo tan prontoo fuera posible, ya
que le preocupaba seguridad de su hijo.? Al mismo tiempo, el ni?o fue capaz de conectar con óliver,
le agradó ya que parecía que trataba bien a su mamá. No pasó mucho tiempo cuando Anastasia llegó
al restaurante cerca del área donde vivían. Al tomar asiento, óliver se encontró encantado cuando
puso sus ojos en joven y hermosa madre. Ningún hombre se resistiría al encanto maternal y
adoraba que Anastasia diera esa impresión cuando miraba a su hijo. En ese instante, óliver poco a
poco perdió el coraje para ver sonrisa de Anastasia porque tenía miedo de que notara sus
sentimientos por e.? Cuando Anastasia pagó cuenta en el cajero, e tomó su teléfono y quedó
pasmada al ver 28 madas perdidas en su teléfono. En cuantos vio, éstas tenían el mismo nombre;
Elías.? ??Qué le pasa a este hombre? ?Se volvió loco o algo? ?Por qué me mó tantas veces?
Espera un segundo. ?Será algo urgente? Pero si lo fuera, sus guardaespaldas lo habrían protegido,
así que no veo cómo su seguridad se pueda ver afectada.? Después de pagar cuenta, Anastasia
regresó a su asiento antes de salir del restaurante. Luego e fue al estacionamiento subterráneo de
donde vive. Al llegar, vieron que un auto negro y lujoso esperaba por ellos por quién sabe cuánto
tiempo. Por otrodo, el hombre en el auto fue capaz de reconocer al BMW de Anastasia antes de ver
la matríc.? —Ponte en su camino.? Anastasia estaba por conducir su auto en el estacionamiento unProperty of N?)(velDr(a)ma.Org.
auto negro apareció frente a e forzánd a frenar. Luego observó el auto sorprendida. Pensó si el
conductor era educado.? ??Qué hace esta persona aquí? ?Sí sabe que su auto está en entrada del
estacionamiento?? Sin embargo en ese momento, una silueta alta salió del auto tal cual demonio
intimidante y temible desde el mismo infierno. Cuando Anastasia lo vio, e estaba confundida y
sorprendida.? ??Elías? ?Qué hace aquí?? —El se?or Palomares no se ve contento—el ni?o desde el
asiento trasero podía visualizar su expresión.? Entonces, Anastasia recordós 28 madas perdidas
que vio anteriormente, creyó que Elías debió de estar molesto por eso. Su corazóntía muy fuerte.
Además el corto temperamento del hombre sólo servía para asusta más. E tragó saliva por miedo
antes de revr sudo tierno y acercarse a Elías.? —Qué mundo tan peque?o, presidente Palomares
—dijo saludándolo.? Luego Elías se acercó lentamente de forma intimidanteo si sus cadas
características faciales se hicieran cada vez más ras haciéndolo vero una estatua sin
expresión. Mientras que Anastasia sentía un aura intimidante, creyó que alguieno él opacaría a
cualquier otro hombre en los condominios. E no pudo evitar sentirse abrumada por el pánico, ya que
no tenía idea lo que él le haría a e.? ??Está enojado y me va a gritar? ?Me va a despedir cara a
cara??