AliNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
AliNovel > ?Tuvimos un hijo > Cap铆tulo 216

Cap铆tulo 216

    Capítulo 216


    Anastasia levantó vista y miró a Helen, quien tenía una cara fría, detrás de Gabri. Justo


    entonces, Helen fulminó con mirada a asistente y rdeó de su estatus: —Márchate —le dijo,


    resondo. Gabri le sacó lenguao respuesta y se fue. Mientras tanto, Anastasia se rio al ver


    cómo interactuaban. ?Quién se creía que era Helen para mandar así a su asistente? —Por favor,


    recuerda quién eres, Helen. Estás en Burgués y los empleados no son mucamas a quienes puedas


    ordenaro te zca —le advirtió Anastasia, con ceja fruncida. Sin embargo, Helen ignoró y se


    sentó en el sofá, cruzandos piernas. —Anastasia, ?por qué golpeaste a érica? —Esto es entre mi


    familia y yo. No tienes nada que ver en esto. —Anastasia miró con frialdad. —?A qué te refieres con


    que no tengo que ver? érica es mi mejor amiga y me parece justo defende. No creas que puedes


    usar esta deuda paraportarte así solo porque tu madre salvó a Elías, Anastasia. La vida barata de


    tu madre sirvió para morir por él  atacó sin piedad. Como Helen se había ido al extremo,s


    pups de Anastasia se llenaron de furia. Cualquiera podía har pestes de e, pero no permitirá


    que hablen así de sus seres queridos. —Será mejor que cierres tu boca, Helen; si no, te despellejaré


    viva. —Anastasia se levantó de golpe, más que furiosa. Era una pena que Helen viniera a enfadar a


    Anastasia. Después de todo, sabía que Amalia era el tabú de Anastasia. —Algunas personas están


    destinadas a vivir poco tiempo; tu madre fue una de esas. ?En sí, Helen estaba arrancándole el


    corazón! Con eso, Anastasia salió de su escritorio. A veces, una mano era más útil ques pbras.


    —?Vete! ?Lárgate de aquí! —exmó Anastasia,nzándole a Helen taza que tenía en su mesa,


    cual esquivó por reflejo. —?Cómo te atreves anzarme cosas, Anastasia! —gritó, enojada. —Si te


    quedas aquí un segundo más, te voy a matar. —?Quién verá por tu hijo si me matas? ?El gigolo de su


    padre? —Sus pbras tomaron por sorpresa a Anastasia, quien fulminó con mirada; estaba tan


    furiosa que se ahogó con sus pbras. Helen, por su parte, solo se rio,o si tuviera ventaja


    sobre e—. Oh, ?recordé algo! Creo que aún recuerdo su nombre y su cara. ?Por qué no ayudo al


    padre a har a su hijo? ?El tipo debería saber que tiene un hijo después de aque noche, ?no


    crees?! Lo que decía Helen erano un vórtice que sionaba toda fuerza de Anastasia en un


    segundo. —Te reto a hacerlo, Helen. —Anastasia miró mientras apretaba los dientes. —?Qué?


    ?Tienes miedo, Anastasia, de que te quiten a tu bebé? En ese caso, será mejor que no tengas esaProperty of N?)(velDr(a)ma.Org.


    actitud conmigo. Tengo una cita con Elías esta noche y le haré saber lo que pienso si me detienes. De


    pronto, cuando Anastasia sintió una punzada en el corazón, miró a Helen, quien estaba arreda, y


    pensó: ?Va a mirar a Elías esta noche, ?verdad? Por eso me dijo que no estaba disponible, porque


    tiene una cita con e?. —A partir de ahora, no nos meteremos en los asuntos de otra, Helen.


    Puedo olvidar lo que me hiciste en aquel entonces, pero no me causes más problemas. Si no, te


    prometo que lucharé contigo hasta muerte —le advirtió Anastasia. —Oh, ?me perdonaste? Será


    mejor que me lo agradezcas también. De no ser por mí, ?cómo tendrías a tu hijo? —El


    comportamiento desvergonzado de Helen hizo que Anastasia cerrara los ojos para contenerse de


    mata; luego, solo miró con frialdad. —Deja de molestarme o no volveré a jugar de forma limpia. —


    De acuerdo —contestó Helen, de manera fría también—, siempre y cuando dejes a Elías, te prometo


    que no le pediré al padre que se te acerque. Aun así, si sigues molestándolo, me aseguraré de que tu


    hijo conozca al gigolo de su padre. Para entonces, será mejor que supliques para que no se lo lleve.


    —maré a policía si se atreve a aparecer. ?Olvidaste que tú también eres responsable de lo que


    pasó aque ocasión? —Anastasia no se iba a rendir sin luchar y tampoco quería que Helen viera


    como un nco fácil. Al fin y al cabo,s personaso e solo seguirían molestánd si supieran


    que su víctima es débil. La amenaza de Anastasia funcionó porque Helen entró en pánico; después de


    todo, solo estaba intimidánd y no había ningún gigolo: ?el verdadero padre del ni?o era Elías!
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
Shadow Slave Beyond the Divorce My Substitute CEO Bride Disregard Fantasy, Acquire Currency The Untouchable Ex-Wife Mirrored Soul