habían hecho algo más en el sofá?
Eso era aún más inaudito.
Capítulo 1642
Jimena sabia que no podía dejar que su madre continuara con el malentendido, asi que se aró
garganta y dijo seriamente: “Mamá, ?en qué estás pensando? Hoy fue primera vez que él vino a mi
casa, y antes de que pudiéramos hacer algo, tú nos sorprendiste.”
“?Así que es mi culpa, verdad?” Jacinta se llenó de indignación.
Rápidamente, Jimena respondió: “No, no, definitivamente no, de hecho, estoy agradecida de que
hayas llegado, si no, podría haberetido el error que todass mujeres del mundoeten: no
resistirme a un hombre guapo.”
Mientras haba, Jimena se sentó aldo de Jacinta, abrazando cari?osamente su hombro y dijo con
coquetería: “Gracias a mi venerada madre por aparecer a tiempo y detener el error que estuve a punto
deeter. Este hombre, es tan atractivo que es una tentación para cualquier persona.”
“Ya ya, deja de bromear ?cómo se ma ese hombre?” Jacinta volvió al tema principal, sin permitir que
Jimena continuara con su falta de seriedad.
Que Jimena y ese hombre aún no habían llegado a ese punto, eso era algo bueno.
“Se ma Orson,” dijo Jimena con timidez.
Había esperado desviar el tema, pero su madre aun asíenzó a preguntar por su
nombre.
“?De verdad solo lo conoces desde hace unos dias?” Jacinta miró fijamente y preguntó con
seriedad.g2
“Si, si.” Jimena asintió con culpabilidad.
“?Por qué siento que lo he visto antes? Especialmente esos ojos, me parecen tan familiares.” Jacinta
de repente frunció el ce?o, confundida.
Jimena sintió un escalofrio en el corazón, pensando que su madre podría rcionar los ojos de Adora
con los de Orson y descubrir algo.
Rápidamente, Jimena cambió de tema: “Mamá, hay muchas personas con ojos mativos, seguro que
lo has visto en algún lugar y te maron atención.”
?Por eso siempre eliges novios con ojos mativos? El padre de tus hijos también tenia ojos
hermosos, ?verdad?” Jacinta miró a Jimena con sospecha, segura de lo que decía. Jimena parpadeó
sorprendida.
1/2
12.49
“Los ojos de Adora se parecen a los de su padre, no es asi? Realmente amabos al padre de tus hijos,
todavia no lo has superado?”
Jimena quedo estupefacta. ?No estaban hando de Orson? ?Cómo han llegado al tema del padre
de sus hijos?
Lo más aterrador es que Orson era realmente el padre de sus hijos, estaban hando del mismo
tema, solo que su madre no lo sabía.
Jimena, preocupada por seguir hando y que su madre tuviera una epifanía de que Orson era el
padre de los ni?os, rápidamente desvió el tema diciendo: “Ya lo superé hace tiempo. Si no lo hubiera
hecho, ?por qué habría terminado con él? Mira, estoy buscando novio. Simplemente me gustan los
hombres con ojos mativos, por eso todos los que elijo son así.”
“Si te gustan, no deberías terminar con ellos tan fácilmente, diciendo que romperás en unos días.
Incluso yo te voy a menospreciar por eso,” Jacinta le dio un ligero golpecito en frente con el dedo
indice.
Jimena: “……
H
De repente, se dio cuenta de que había caído en trampa de su madre, quien le había hecho dar una
gran vuelta para que se tomara en serio sus rciones y nos trataralo un juego.
Para tranquilizar a su madre, había admitido que Orson era su novio. Había dicho que romperían en
unos días para salir de situación sin problemas, pero ahora se había metido en un agujero del que
no podía salir.
Property belongs to N?vel(D)r/ama.Org.
“Pero mamá..
“Pero nada, ya tienes treinta a?os, ?vas a seguir soltera? En unos a?os, tendrás treinta y pico y ningún
hombre te querrá. Con dos hijos a cuestas, él todavía no lo sabe, ?verdad? No puedes seguir
ocultándoselo, deberias encontrar el momento para harle con ridad. Si lo acepta, pueden
continuar, si no, no hay nada que hacer, simplemente significa que no estaban destinados a estar
juntos.” Jacinta continuó hando, volviendo a preocuparse.
En su momento, e y el padre de Jimena tenían en alta estima a Daniel, pero Jimena, caprichosa,
dejó pasar a ese buen hombre y, siguiendo el ejemplo de su amiga, quedó embarazada antes de
casarse y tuvo dos hijos.
De repente, ya tenía treinta a?os. Se dice que una mujer, al pasar de los treinta, empieza su declive.
Jacinta se preocupaba mucho por Jimena, temía que no pudiera casarse y que pasaría el resto de su
vida sinpa?ía. Pensaba que, al envejecer, los hijos tendrían sus propias familias y vidas, y e
quedaría s.
Capitulo