Capítulo 1640
Jimena caminó hacia su madre con pasos ligeros y delicados, tomando su brazo y sonriendo
ampliamente dijo: “Mamá, él tuvo que irse por un asunto urgente. ?No te dije que tenia un
compromiso?”
Pero en su mente criticaba a Orson, aquel desafortunado que ni siquiera era su novio.
Ahora, aunque se había ido de casa enojado y estaba trabajando en Grupo Fuentes, volveria
eventualmente a reconciliarse con su familia y heredaría su fortuna.
La condición para herencia era casarse con Prisc.
Orson, acostumbrado a una vida de lujos desde peque?o, no podría realmente adaptarse a una vida
humilde y senci.
Era solo cuestión de tiempo antes de que se cansara de austeridad y volviera a familia Salcedo,
aceptando los nes de su madre.
Jimena había visto este tipo de historias ens telenovs una y otra vez.
Nunca se debe confiar en un hombre acostumbrado al lujo desde infancia que, por amor a una
mujer, se adapte a una vida ordinaria, simple y apretada económicamente.
Por eso, Jimena no aceptabas deraciones de amor de Orson en ese momento, porque era
peligroso, podría costarle su corazón y su felicidad.g2
Desde que tuvo hijos, había dejado atrás su mente enamorada y recuperado ridad.
Daniel miró a Jimena sorprendido,prendiendo que el “novio” que mencionaban eral
Orson.
Antes, Jimena había rechazado a Orson, pero ahora, después de tan poco tiempo de conocerse, ya
habían desarrodo una rción de noviazgo.
El día que Orson se encontró con Daniel en el restaurante cuando este le proponía matrimonio a Julia,
y supo que rción de matrimonio con Jimena era solo una farsa, Orson había ido a buscar a
Jimena.
En ese momento, Daniel ya estaba listo para dejar ir el último resquicio de afecto que tenía por
Jimena.
Había pasado tres a?os intentando ganarse su corazón sin éxito, mientras e en menos de un mes
ya estaba con Orson.
Era ro que e no podía sacar a Orson de su corazón y, por lo tanto, Daniel no debis
seguir reservando un lugar para e en el suyo,
Ccontent ? exclusive by N?/vel(D)ra/ma.Org.
Capítulo 1640
Inconscientemente, Daniel tomó mano de Julia, aferrándose a felicidad presente.
Con una sonrisa educada en losbios, pregunto: “?Y Fred y Adora? ?No vinieron?”
Jimena había dejado a Fred y Adora con sus padres, algo que ya había mencionado a Daniel.
E también estaba expectante y miró a Jacinta con curiosidad, siempre queriendo hacer esa pregunta
pero sin encontrar el momento adecuado.
Pensó que los ni?os estarían en casa o que su padre los había llevado a jugar abajo, temiendo que
Orson los encontrara y se asustara.
Pero ahora estaba tranqu; todos en casa sabían que tenía dos hijos y no había nada que temer.
Jacinta respondió: “Están en casa, no los traje. Su abuelo está con ellos. Cuando me fui, todavía
estaban durmiendo siesta. Si esperaba a que se despierten, será demasiado tarde, y no tenía
corazón para despertarlos.”
Jimena asintió aliviada.
Menos mal, ya no tenía que preocuparse.
Daniel observó expresión de Jimena, y al recordar cómo se había puesto nerviosa cuando Orson
estaba presente, supo que aún no le había contado a Orson sobre los ni?os.
Daniel se levantó con Julia, y le dijo a Jacinta cortésmente: “Jacinta, nosotros ya nos vamos, tú y
Jimenaan.”
“?En serio? Ya preparéida, se podrían quedar aer antes de irse“, insistió Jacinta.
Con una sonrisa, Daniel miró a Julia y le dijo a Jacinta: “Le prometí que saldríamos a cenar esta
noche. Nos vamos a casar pronto y queremos disfrutar de estos últimos momentos de romance.”
Julia, inundada por mirada indulgente de Daniel, se sintió profundamente conmovida y rodeada de
felicidad,o si el aire se hubiera vuelto dulce.