Capítulo 1618
Fabio, sintiendo intimidante mirada de Asier, se acercó tembloroso y se apresuro a informar: “Asier,
yo realmente no sé, no hice mada. Pero seguro que Elia está preocupada por ti, e también
desea que tu pierna se recupere pronto…”
Elia se sorprendió: “Hace un momento, el Dr. Díaz recibió una mada, alguien ofreció dinero para que
te trate pierna, yo estaba aldo y lo escuché ramente, incluso le pregunté al Dr. Díaz qué
condiciones necesitaba…”
Al darse cuenta de que había hado de más, se detuvo de inmediato.
Pero ya era demasiado tarde, profunda mirada de Asier se posó en e, presión en sus ojos hizo
que respiración de Elia se detuviera.
Pero lo dicho, dicho está, y no había vuelta atrás.
Asier miró a Elia, su caut le causaba dolor en el corazón.
él no había pa?ado a Elia al consultorio médico del Dr. Díaz precisamente para evitar que el
doctor manipra y hiciera hacer cosas en su nombre.
No quería que Elia pasara por más dificultades.
Y sin embargo, había ocurrido.g2
“?Qué condiciones propuso?” preguntó Asier con su voz grave y baja, mezda con un
tono de ternura.
Que otros pusieran a Elia en una situación difícil le irritaba más que si lo hicieran con élCcontent ? exclusive by N?/vel(D)ra/ma.Org.
mismo.
Cecilia, que estaba de pie aldo, percibió ramente rción entre Asier y Elia, ese cuidado tan
delicado y tierno.
Era algo que e nunca había visto.
Su corazón envidioso se sentia aún más incómodo, resentido y lleno de ira.
E siempre habia conocido a Asiero alguien frío y distante, con una actitud de ‘no acercarse, y
pensó que él era asi, incapaz de sentir calor.
Pero no era que no pudiera sentir calor, sino que simplemente no lo sentía hacia e.
Hacia Elia, el erao el agua hirviendo a cien grados Celsius, pero hacia e, erao el hielo bajo
cero grados.
Cecilia se sintió derrotada y sin saber qué hacer.
Capitulo 16TH
Elia, notando presión y el frío en los ojos de Asier, se apresuró a decir: “No propuso ninguna
condición, mi tía simplemente le pidió y él envió a su aprendiz para que te diagnosticara.”
Elia lo expresó de manera indirecta, sin mencionar que el Dr. Díaz realmente no quería venir, para que
Asier no perdiera dignidad.
Además, no era bueno para rción entre Asier y el Dr. Díaz.
Para cumplir cons condiciones del Dr. Díaz, Elia había presentado a su propia tíao posible
novia para el Dr.
Ahora que Josefina se había convertido oficialmente en pareja del Dr. Díaz, e tenía cierta
influencia sobre él.
Le bastaba con decir una pbra para que el Dr. Díaz enviara a alguien a diagnosticarlo, lo cual era
justo y razonable.
Asier no dudó de lo que Elia decía yprendía su buena intención; no quería decepciona.
Asier le dijo a Floria: “No te quedes ahí parada, empieza el diagnóstico cuanto antes.”
Asier se mostraba proactivo en su cboración.
Floria volvió en sí, visiblemente incómoda, mientras agarraba correa de su maletín médico con más
fuerza. Ya estaba nerviosa de por sí, y ahora que tenía que enfrentarse a Asier, su corazóntía aún
más rápido.
En práctica, e podía diagnosticar as mu?ecas con habilidad y soltura, además de colocars
agujas de ta sin problema.
Pero en ese momento, su mente estaba en nco y no sabía por dónde empezar.
Tras un momento de vión y una respiración cada vez más agitada por los nervios y el sudor en
las palmas des manos, dijo: “Eh, creo que primero necesito ir al ba?o…”
“Te llevo al ba?o,” dijo Elia, tomando iniciativa.
Llevó a Floria al ba?o y, después de cerrar puerta, le preguntó: “?Qué te pasa? Tienes frente llena
de sudor.”