Capítulo 1552
La voz potente de Jimena hizo que Orson pegara un salto, volviendo a realidad con un sobresalto.
い。
Observando los ojos de Jimena, que parecían dos grandes campanas por lo abiertos que estaban, y
sintiendo su saliva én su rostro debido a cercanía, Orson se reclinó hacia atrás, poniendo algo de
distancia entre ellos. El ambiente coqueto que había antes fue barrido por el grito de Jimena.
Orson dijo: “Vi que tenías un mosquito en cara, iba a astarlo, pero antes de que pudiera, lo
asustaste y se voló.”
“?Cómo es que no sentí un mosquito en mi cara?” Jimena preguntó dudosa, tocándose cara.
Con toda confianza, Orson replicó: “ro, ?quién siente un mosquito antes de que le pique? Uno
solo se da cuenta cuando empieza a picar. Tuviste suerte, el mosquito ni siquiera había empezado a
picarte cuando lo espantaste con el grito.”
Orson dijo esas pbras con tal seriedad y sin mostrar signos de estar mintiendo, que era evidente su
habilidad para manejar situaciones con mujeres, una habilidad que había perfionado con el tiempo.
Jimena, viendo certeza con que Orson haba,enzó a dudar de sí misma. ?Había
interpretado mal sus intenciones? ?él solo estaba tratando de ayuda con el mosquito?
La duda hizo que confianza de Jimena queara, sintiéndoseo si hubiera hecho una tormenta
en un vaso de agua y le debiera una disculpa a Orson.
Bajando mirada, Jimena dijo con menos seguridad: “Entonces te juzgué mal, sigamos con
explicación, no quiero repetirlo por tercera vez.“g2
“Está bien, Jimena, continúa.” Orson respondió con naturalidad.
Vicente observaba cada expresión de Orson, con una sonrisa silenciosa. Conociendo a Orson durante
tantos a?os, sabía bien cómo trataba as mujeres ys ticas que usaba. La excusa que Orson
había encontrado era perfecta, y logró que Jimena se creyera. Vicente no podía más que admirar
habilidad de Orson para manejar situaciones con mujeres.
Sin embargo, nunca había visto a Orson mirar a una mujer con esa intensidad casi palpable. Sus
miradas a otras mujeres siempre habían sido juguetonas o desenfrenadas, nunca serias.
Pero manera en que miraba a Jimena era diferente, Vicente vio por primera vez algo parecido a un
sentimiento genuino en los ojos de Orson.
Entonces, ?Orson tenía a Jimena en su corazón?
Eso sí que era interesante.
Por otrodo, Asier se mantenía al margen, sabiendo bien sobre habilidad de Orson cons mujeres
y sin mucho interés en ello.
En cambio, Elia, al ver a Jimena y Orson tan cerca el uno del otro, y siendo una observadora externa,
podía decir que mirada de Orson hacia Jimena era demasiado intensa para ser de un simple
conocido.
Elia temía por Jimena; Orson era un veterano en el juego del amor, con muchas tácticas para manejar
as mujeres. Jimena, una mujer que nunca había tenido una rción, ?cómo podría resistirse a sus
Contentt bel0ngs to N0ve/lDra/ma.O(r)g!
encantos?
?No fue acaso hace tres a?os que Jimena no pudo resistirse a Orson y se entregó a él?
1/2
Capitulo 1332
Ay, el destino de Jimena estaba lleno de altibajos.
Preocupada por Jimena, Elia se preguntaba qué futuro les depararía a e y a Orson.
Después de un rato, Jimena se concentró en explicar el proceso de trabajo, y Orson no interrumpió
más. Unos minutos después, Jimena terminó su explicación y alzó vista hacia Orson: “Se?or
Salcedo, ?tiene alguna otra pregunta?”
“Creo que ya entiendo lo básico.” Orson asintió.
“Bien, si no hay nada más, me voy.” Con esas pbras, Jimena se puso de pie, le dio una mirada
cómplice a Eliao despedida y se dirigió hacia salida del restaurante.
Elia podía percibir prisa de Jimena y no intentó detene; seguramente estaba ansiosa por volver
con su hijo.
Orson observó a Jimena marcharse, sintiéndose frustrado y murmurando para sí: “?Así que no quiere
estar conmigo?”
“?Se va tan rápido por mi culpa?”
Capitulo 1553
Capítulo 1553