Capítulo 1530
Jimena acababa de estar ansiosa, preguntándose si Orson había descubierto que e y Daniel no
eran realmente marido y mujer.
???
Al oírs pbras de Dániel, tuvo una revción y rápidamente miró hacia Orson, lista para secundar
lo que Daniel decía, pero al ver confusión y tristeza en los ojos encantadores de Orson, bu
que estaba à punto de soltar se le quedó atragantada en garganta.
En ese momento, de repente sintió que Orson también era bastante sensible.
Jimena se calmó un poco, y con una sonrisa dijo: “Daniel, entra ya. Invita también al se?or, no lo dejes
parado en puerta.”
Daniel emitió un leve sonido de asentimiento,unicación con Jimena parecía de una pareja
casada, familiar y hábil, sin rastro de extra?eza ni formalidad.
Solo entres personas más cercanas no hay distancia en conversación.
Y en ese momento, Orson vio a Jimena y Daniel en ese estado de cercanía.
Aunque no quisiera admitirlo en su corazón, el hecho era que Jimena estaba casada.
Jimena y Daniel eran esposos y obviamente tenían una buena rción, algo que él había visto con
sus propios ojos.g2
Mientras Orson sentía un leve dolor en su corazón, Daniel le dijo sonriendo: “Sr. Salcedo, por favor,
entre…”
Orson estaba a punto de decir que no era necesario, había visto a Elia y Jimena con ingredientes para
asar y en un impulso había buscado oportunidad de crse en su casa paraer.
Pero en ese momento, viendo lo bien que se llevaban Daniel y Jimena, de repente no quería entrar.
Justo cuando iba a har, Jimena le dijo sonriendo: “Sí, Sr. Salcedo, entre. Hoy hice personalmente
salsa para carne asada. ?Quieres probar cómo me quedó?”
La sonrisa de Jimena iluminaba sus ojos grandes y redondos, que se entrecerrabano si medio
globo de cristal estuviera cubierto de agua brinte, una mirada que hundía el corazón de Orson.
Orson había pensado en irse, pero esa mirada de Jimena le hizo no querer alejarse.
Respiró hondo en silencio, expulsando iodidad de su corazón y recuperando su sonrisa cana
habitual: “Dado que ustedes son tan amables, no me voy a hacer el difícil.”
Con eso, Orson entró con paso firme en casa.
Jimena rápidamente se hizo a undo para darle paso, y al ver a Orson entrar en s, se volvió
hacia Daniel con una mirada de agradecimiento y le gui?ó un ojo.
?Menos mal que tenía a Daniel para salvar situación ese día, y que él estaba dispuesto a dejar que
L y sus dos hijos se quedaran en su casa por un tiempo para evitar un encuentro directo con Orson!
?De lo contrario, habría perdido a sus dos adorables peque?os!
El agradecimiento que sentía por Daniel estaba todo contenido en esa mirada significativa.
Daniel le devolvió sonrisa con una leve inclinación de cabeza,o diciendo que no había de qué
agradecerle.
Capitur 1950
Después de su intercambio de miradas, ambos entraron aledor sin decir una pbra.
En eledor, Elia estaba colocando los utensilios en mesa, donde ya se empezaba a calentar
carne
Al ver entrar a Orson, Elia dijo cortésmente: “Orson, ya llegaste, siéntate.”
Orson siempre fue desenfadado, se acercó y se sentó en si principal, miró a Jimena con una
sonrisa burlona y dijo: “Jimena, veo que ustedes, los esposos, viven una vida bastante cómoda, con
barbacoas cada dos por tres. Yo no puedo vivir ese estilo de vida burgués.”
Tomó los utensilios y, sin esperar a nadie más, tomó un trozo de carne del to y lo probó.
Jimena se rioo si hubiera escuchado el chiste del a?o y dijo: “Pero si tú eres el hijo del Grupo
Salcedo y su vicepresidente. ?No puedes permitirte ni una barbacoa y nos vienes con ese cuento a
nosotros?”Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org.