lo 1470
Cuandos tres personas en casa se voltearon, vieron a El
Al día siguiente, después de desayunar, Elia recibió una mada de Maximiliano Guzmán.
“Necesito que vengas a casa para almorzar hoy al mediodía“, dijo Maximiliano por teléfono.
“?A casa?, ?a cuál casa?” preguntó Elia con curiosidad.
“A casa mía. Tu hermana ha vuelto, quierenpartir mesa contigo“, respondió Maximiliano con
seriedad a pregunta de Elia.
?Su hermana?
?Cecilia Guzmán?
La que maban su hermana era hija de Maximiliano con su actual esposa, mada Cecilia.
Hacía tres a?os, después de que Elia y Maximiliano se reconocieron, él llevó a conocer a gente
de Familia Guzmán.
De repente, tenía una media hermana y un medio hermano.g2
Su hermana y su hermano eran hijos de Maximiliano con otras mujeres, no tenían ninguna rción
con e ni con su madre.
Elia no se sentía cómoda con situación. Maximiliano había querido que e viviera con familia,
pero Elia no quería convivir con parientes desconocidos. Quería dedicarse porpleto a cuidar a
Asier, así que rechazó oferta de Maximiliano y se fue a vivir a Vi Serenidad.
“Dales mis saludos, no tengo tiempo…“, intentó excusarse.
“Hace un a?o que no nos vemos, deberías venir. Deja a Asier con los empleados de Vi Serenidad,
no habrá problema. Laida es as doce, no faltes“, dijo Maximiliano sin darle a Elia oportunidad
de rechazar y colgó.
Elia no tuvo más remedio.
La oportunidad de cuidar a Asier se había conseguido Maximiliano.
Si no hubiera sido por él, que llevó a familia Griera, ni siquiera habría conocido a Benjamín,
mucho menos haberle pedido que dejara cuidar a Asier.
Había prometido a Maximiliano que si conseguía esa oportunidad, le reconoceríao padre.
Y siendo hija de Maximiliano, tenía que desempe?ar ese papel.
Eso incluía lidiar con los demás miembros de familia Guzmán.
Al mediodía, Elia dejó a Asier al cuidado de Fabio y partió hacia casa de Maximiliano.
#
Maximiliano habíaprado una vi ens afueras de capital, en un ambiente tranquilo, rodeado
de ntas, el lugar parecía un paraíso en tierra.
Había pasado un a?o desde su última visita.
Elia aparcó el coche en un jardín lleno de árboles y flores, y entró al vestíbulo.
“?Maximiliano, más te vale que me lo ares bien! ?De verdad solo tienes a Eliao hija ilegítima?
?No quiero que dentro de unos a?os me salgas con otro hijo por ahí!“, remó Belén, esposa de
Maximiliano, con aire molesto.
1/2
Capítulo 1469
Llevaba un abrigo de piel, cons u?as bien arredas y brintes, el maquije perfecto y un aire
distante.
“Papá, he oído que en estos a?os le has dado mucho dinero a Elia en secreto. ?Acaso no puedes
diferenciar quién es realmente tu hija?” Cecilia, que vestía con sencillez y elegancia, mostraba
impaciencia en su tono debido a ira.
Había estado fuera estudiando en el extranjero por un a?o y su padre había volcado todo su amor en
Elia, hija ilegítima.
Cecilia se sentía amargada.
Antes, e era el único tesoro de su padre, única que él quería. De repente, había otra mujer
compartiendo el amor paterno que debería ser solo para e.
Cecilia se sentía injustamente tratada.
“No te preocupes, no quiero ni un centavo del dinero de ustedes “, dijo Elia al entrar, con un tono frío y
distante.
Capítuia entrar, y Cecilia se levantó, su rostro se iluminó con una sonrisa y recuperó su postura
elegante. Dirigiéndose a Elia, dijo: “Elia, no me refería a eso, quiero decir que al ayudar a cuidar a
Asier en familia Griera, seguro que ellos no te dejarán sin rpensa. No hace falta que nosotros
nos esforcemos tanto por ofrecerte beneficios. Lo que mi familia puede darte no separa con lo
que te puede ofrecer familia Griera.”
Cecilia tenía un don para har. Cuando cruzaba miradas con Elia, sus ojos briban y su sonrisa
inteligente reflejaba toda su educación en cada gesto y expresión.
Hacía tres a?os, primera vez que Elia vio a Cecilia, sintió que e era adecuada, generosa, elegante
y culta.
Content from N?velDr(a)ma.Org.
Era un nivel al que e, una simple muchacha del campo, no podía aspirar.
En el pasado, cuando Vania y Maribel maban “muchacha del campo“, a e no le importaba, solo
pensaba que Vania y Maribel tenían ms intenciones, que siempre estaban en su contra. Decirle
“muchacha del campo” era un insulto.
Pero desde que conoció a Cecilia, con su elegancia y su porte culto y prudente, que incluso en sus
movimientos más peque?os desprendía un aire de erudición, Elia realmenteprendió lo que
significaba ser elegante, lo que significaba crecer en una familia odada y recibir una educación
superior.
Frente a Cecilia, Elia se sentía una auténtica muchacha del campo.
Como cuando Cecilia le había dicho a Maximiliano unas pbras de reproche y luego, al dirigirse a
Elia, había sabido recuperar su imagen y, con pbras que parecían enaltecer a Elia, en realidad
estaba menospreciánd.
?Quién no sabía que Elia cuidaba de Asier en familia Griera sin ser su esposa? No tenía una
posición legítima, y mantenerse allí ya era un esfuerzo enorme, ?cómo podría recibir algún beneficio
de familia Griera?g2
Elia miró a Cecilia con una sonrisa fría en losbios: “Gracias por tu preocupación, Cecilia, soy capaz
de valerme por mí misma, no necesito favores de nadie.”
ro, Elia creció en el campo, ?qué no ha hecho? Ha sufrido más que sal que heido, ninguna
dificultad puede contigo, enparación conmigo, soy mucho menos, solo sé tocar instrumentos,
pintar, escribir y har ocho idiomas, más allá de eso, no sé hacer nada,” dijo Cecilia con humildad y
cortesía a Elia.
Elia se quedó en silencio.
Cecilia estaba bando, y si Elia refutaba alguna de sus pbras, sería un signo de su falta de
reconocimiento.
“Ya está bien, no te quedes ahí parada, ven y siéntate,ida en cocina ya está lista,”
interrumpió Maximiliano a tiempo, indicándole a Elia que se dirigiera a mesa deiedor.
Cecilia también volvió en sí y cruzó miradas con su madre, Belén. Las dos intercambiaron una mirada
que decía más que mil pbras, tenían un entendimiento ro de lo que otra estaba pensando en
silencio.
En mesa, Maximiliano ocupaba cabecera, mientras Elia se sentaba en uno de losdos estrechos
de mesa rectangr. En eldo opuesto estaban Belén y Cecilia.
Capitulo 1470
La distribución de los lugares era una ra se?al de quién era parte de familia y quién era un
extra?o. Maximiliano le sirvió a Elia un pedazo de carne asada en su to, y con una sonrisa le dijo:
“Elia,e más carne, estás demasiado delgada,”
La carne asada tenía un brillo oscuro y apetitoso, y era suavemente tierna al tacto.
Era un to delicioso, pero viniendo de Maximiliano, a Elia le resultaba incómodo, y tenía poco
apetito.
V
A pesar de que Maximiliano era su padre biológico, Elia no tenía ningúnzo emocional con él.
Elia siempre había tenido un miedo profundo a su padre que se arraigaba en lo más hondo de su ser.
Nunca había sido capaz de tomar iniciativa para contactar con Maximiliano, y también le daba miedo
aceptars muestras de afecto que él le ofrecía.
En lugar de servirse carne que había en o, Elia tomó un poco de ensda y se llevó a
boca, diciendo: “Desde chica me acostumbré aer cosas ligeras, no me siento muy cómoda
comiendo
carne.”