AliNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
AliNovel > Domesticame! Mi peque?a y gran Elia > Cap铆tulo 1392

Cap铆tulo 1392

    Capítulo 1392


    Rosalinda, cuando aún estaba entre nosotros, le habia contado a Elia sobre ese encuentro casual que


    tuvo con un


    hombre desconocido en un bar


    ????


    Pero Rosalinda siempre lo mencionaba de pasada, sin entrar en detalles.


    Como si no quisiera recordar a ese hombre por alguna razón.


    Era primera vez que Elia escuchaba historiapleta de cómo su madre se encontró con ese


    hombre en el bar, todo lo que había pasado y por qué.


    Y fue Maximiliano quien lo conto.


    Resulta que, en aquel entonces, había sido su madre quien había salvado a Maximiliano des garras


    de algún jefe local.


    Pero, ?por qué su madre nunca quiso contarle toda historia?


    “Ay, al final fue un destino trágico“, suspiró Maximiliano de repente.


    En su voz habia un tono dementación.g2


    Benjamin, con una pizca de sarcasmo, dijo: “?Acaso fueron pocos los amores tormentosos de tu


    juventud? Ni tú mismo sabrías decir cuántos hijos tienes regados por ahí.”


    Las pbras de Benjamín le cayerono un balde de agua fría a Elia.


    Justo cuando estaba conmovida por los recuerdos de Maximiliano sobre su encuentro con su madre,


    elentario de Benjamin le dejó un sabor amargo en el corazón, mirando a Maximiliano con


    resentimiento.


    ?Acaso Maximiliano erao Gabriel, un hombre con un sinfín de mujeres?


    E ya tenía un rechazo innato hacia pbra “padre“, y si resultaba sero Gabriel, le provocaría


    aún más asco.


    “Benjamín, estás equivocado conmigo, en mi juventud, aparte de mi esposa, solo tuve ese encuentro


    en el bar con madre de Elia“, se defendió Maximiliano.


    Esas pbras también eran para Elia.


    Esa vez, fue madre de Elia quien lo sedujo, y él había sido drogado por un matón local, Rosalinda


    actuó así para


    salvarlo.


    “?Y cómo sabes que e es definitivamente tu hija?” preguntó Benjamín con tono severo y crítico.


    Benjamín nunca había tenido una buena opinión de Elia.


    Para él, e era una mujer problemática, con manosrgas, astuta, ambiciosa, indecisa y desleal, el


    tipo de mujer que más detestaba.


    El hecho de que Elia pudiera convertirse de noche a ma?ana en hija de Maximiliano era algo


    que Benjamín no podía aceptar.


    El corazón de Elia se apretó ligeramente, actitud de Benjamín hacia e era misma de siempre:


    rechazo y aversión. Aunque no lo dijera explícitamente, era obvio lo que pensaba de e por sus


    pbras y su tono.


    1


    Benjamín no creía que e fuera hija de Maximiliano.


    Elia tampoco estaba segura, por eso estaba nerviosa.


    “Aunque gente puede mentir, los resultados médicos no mienten“, respondió Maximiliano, sacando


    de su bolsillo el certificado de paternidad y mostrándoselo a Benjamín.


    Apuntando con el dedo índice as lineas impresas en el documento, dijo: “Una rción padre–hija del


    noventa y nueve por ciento, está aquí en nco y negro, no se puede falsificar.”


    Benjamin siguió con mirada el dedo de Maximiliano hasta esas pbras, que parecían volcanes a


    punto de


    Capítulo 1392


    Rosalinda, cuando aún estaba entre nosotros, le ha contado a Elia sobre ese encuentro casual que


    tuvo con un hombre desconocido en un bar.


    Pero Rosalinda siempre lo mencionaba de pasada, sin entrar en detalles.


    Como si no quisiera recordar a ese hombre por alguna razón.


    Era primera vez que Elia escuchaba historiapleta de cómo su madre se encontró con ese


    hombre en el bar, todo lo que había pasado y por qué.


    Y fue Maximiliano quien lo contó.


    Resulta que, en aquel entonces, había sido su madre quien había salvado a Maximiliano des garras


    de algún jefe local.


    Pero, ?por qué su madre nunca quiso contarle toda historia?


    “Ay, al final fue un destino trágico“, suspiró Maximiliano de repente.


    En su voz había un tono dementación.g2


    Benjamín, con una pizca de sarcasmo, dijo: “?Acaso fueron pocos los amores tormentosos de tu


    juventud? Ni tú mismo sabrías decir cuántos hijos tienes regados por ahí.”


    Las pbras de Benjamín le cayerono un balde de agua fría a Elia.


    Justo cuando estaba conmovida por los recuerdos de Maximiliano sobre su encuentro con su madre,


    elentario de Benjamín le dejó un sabor amargo en el corazón, mirando a Maximiliano con


    resentimiento.


    ?Acaso Maximiliano erao Gabriel, un hombre con un sinfín de mujeres?


    E ya tenía un rechazo innato hacia pbra “padre“, y si resultaba sero Gabriel, le provocaría


    aún más asco.


    “Benjamín, estás equivocado conmigo, en mi juventud, aparte de mi esposa, solo tuve ese encuentro


    en el bar con madre de Elia“, se defendió Maximiliano.


    Esas pbras también eran para Elia.


    Esa vez, fue madre de Elia quien lo sedujo, y él había sido drogado por un matón local, Rosalinda


    actuó así para salvarlo.


    “?Y cómo sabes que e es definitivamente tu hija?” preguntó Benjamín con tono severo y crítico.


    Benjamín nunca había tenido una buena opinión de Elia.


    Para él, e era una mujer problemática, con manosrgas, astuta, ambiciosa, indecisa y desleal, el


    tipo de mujer que más detestaba.


    El hecho de que Elia pudiera convertirse de noche a ma?ana en hija de Maximiliano era algo


    que Benjamín no podía aceptar.


    El corazón de Elia se apretó ligeramente, actitud de Benjamín hacia e era misma de siempre:


    rechazo y aversión. Aunque no lo dijera explícitamente, era obvio lo que pensaba de e por sus


    pbras y su tono.


    1


    Benjamín no creía que e fuera hija de Maximiliano.


    Elia tampoco estaba segura, por eso estaba nerviosa.


    “Aunque gente puede mentir, los resultados médicos no mienten“, respondió Maximiliano, sacando


    de su bolsillo el certificado de paternidad y mostrándoselo a Benjamín.


    Apuntando con el dedo índice as líneas impresas en el documento, dijo: “Una rción padre–hija


    del noventa y nueve por ciento, está aquí en nco y negro, no se puede falsificar.”


    Benjamin siguió con mirada el dedo de Maximiliano hasta esas pbras, que parecian volcanes a


    punto de


    Copyright by N?v/elDrama.Org.


    Copii 1932


    erupcionar, quemando sus ojos.


    Aunque no quisiera aceptar que Elia fuera hija de Maximiliano, realidad estaba frente a sus ojos y no


    podía negarlo.


    Elia estaba sorprendida de que Maximiliano llevara consigo el certificado de paternidad.


    Capitulo 1393
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
Shadow Slave Beyond the Divorce My Substitute CEO Bride Disregard Fantasy, Acquire Currency The Untouchable Ex-Wife Mirrored Soul