Capítulo 1258
Al día siguiente por ma?ana, Elia terminó de empacar y partió con su madre.
El lugar que eligieron para visitar era ciudad natal de su madre, Eldoria en provincia Frondosas.
Elia había buscado en inte sobre Frondosas, con sus aguas cristalinas y monta?as frondosas,
cerca. del agua y rodeada de árboles verdes, un paisaje hermoso.
Era un excelente destino para viajar y despejarse. Además, era ciudad natal de Rosalinda; tal vez
alli, Rosalinda podria sentirse un poco mejor.
Habíanprado boletos de avión.
Después de dos horas de vuelo, llegaron al aeropuerto de Frondosas.
Elia, tomada de mano de su madre, fue a ori de carretera para tomar un taxi hacia el hotel
que ya había reservado con anticipación en su celr.
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Elia llevaba poco equipaje, sólo algunas mudas de ropa. Al fin y al cabo, era un viaje de cer y era
mejor viajar ligera; llevar demasiadas cosas solo resultaba en una carga.
Pronto llegaron al hotel. Elia dejó su equipaje, descanso un poco y le dijo a Rosalinda: “Mamá, cerca
del hotel hay un parque con ungo artificial, vamos a dar un paseo. “g2
En Capital siempre había preocupación de encontrarse con Gabriel o con algún conocido.
Pero aqui no habia esa preocupación; este lugar estaba lleno de extra?os, podian pasear despejar
mente.
libremente y
En Capital, Rosalinda siempre se quedaba en casa, sin ir a bar a fiesta o salir a calle,
probablemente por miedo a encontrarse con Gabriel.
Estar en un entorno opresivo constante realmente no era bueno para el cuerpo ni para el espíritu.
Salir y caminar podia aliviar presión interna,
Rosalinda asintió con cabeza: “Está bien.”
Elia, tomada del brazo de Rosalinda, llegó al parque artificial cerca del hotel.
El parque estaba bien cuidado, con árboles exuberantes y flores fragantes, y el agua delgo era
ra.
Caminando junto algo, con el aroma des flores y ntas que traía brisa, esa sensación fresca y
refrescante hizo que Elia se sintiera rjadao nunca antes.
No sabia si era su imaginación, pero le parecía que el agua de Frondosas era más ra que de
Capital, y brisa más suave y agradable.
vey:
Hacía mucho tiempo que no sentia esa sensación de brisa fresca y bienestar.
Elia ticó con Rosalinda: “Mamá, ?no sientes que el aire de Frondosas es más fresco que el de
Capital?”
El rostro de Rosalinda, que siempre estaba fruncido y triste, finalmente mostró una sonrisa: “Si, es
mucho más fresco. No hay nadao el hogar, hasta el aire es fresco.”
Al ver una sonrisa en el rostro de Rosalinda, el ánimo de Elia también mejoró.
Lo importante era que su madre estuviera feliz.
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Capitulo 1258
Caminando, de repente vieron a un hombre apoyado en barandi del puente artificial,
sosteniéndose con un bastón y con un brazo enyesado colgado del cuello.
Estaba mirando fijamente tranqu superficie delgo, muy concentrado,o si nadie pudiera
perturbarlo.
La espalda de ese hombre le resultaba familiar a Elia.
Con sorpresa, Elia se acercó y descubrió que ?era Ramiro!
“Se?or Ramiro, ?qué hace aquí?” preguntó Elia sorprendida.
Al escuchar voz, Ramiro se giró y al ver a Elia, sus ojos ligeramente mncólicos se iluminaron
como una v prendida.
“Elia, jeres tú! Qué coincidencia”, dijo Ramiro con una sonrisa, y luego miró a Rosalinda a sudo y
saludó: “Se?ora, buenas…”
“Buenas, ?cómo está? Se?or Ramiro, ?qué lo trae por Frondosas?” Rosalinda conocía a Ramiro; él
les había ayudado a escapar anteriormente.
Rosalinda siempre había estado agradecida con Ramiro; a pesar de ser solo un conocido de Elia, se
habia ofrecido a ayuda.
“Me rendaron a un médico aquí en Frondosas que es muy bueno tratando fracturas y otras
dolencias óseas. Vine a verlo y aprovechar para disfrutar del paisaje”, dijo Ramiro con una sonrisa
cálida,
Al escuchar que había venido a consultar al médico, Elia bajó cabeza, llena de culpa. La pierna de
Ramiro estaba rota, y era por su causa; su mu?eca también estaba fracturada, todo a causa de e.
Elia se sentia profundamente arrepentida por lo que le habia pasado a Ramiro.