52
Capítulo 999
habi
Elia estaba segura de que había algo mal con aquel pastel desde el momento en que había visto a
Liuval retroceder involuntariamente un paso.
“Lo sabía, Liuva no podría ser tan amable conmigo sin razón“, pensó.
Liuva, con una mirada esquiva y una voz forzada, insistió: “El pastel lo hizo mi madre, ?cómo va a
tener algo malo? Te lo traje porque vi que no habiasido y pensé en cortarte un pedazo con buena
intención. Y ahora me vienes con acusaciones, ?qué estás insinuando?”
Elia se puso de pie y se acercó a Liuva con firme intención de haceer y dijo. “Si no hay
problema, entonces cómetelo tú para que yo vea. De lo contrario, ?cómo voy a saber que realmente
no tiene nada malo?” “Ya dije que no quieroer ahora, quiero cenar primero“, replicó Liuva,
ramente irritada y avergonzada.
Pero retrocedió dos pasos más al ver a Elia ponerse de pie.
Esa nerviosa evasión decía todo.
Elia ya sabía que en sus manos tenía un pastel que no debía serido.
“Puedeser el pastel y luego cenar, es igual“, dijo Elia, acercando el pastel a boca de Liuva,
instánd aer.g2
Liuva tiró cabeza hacia atrás, intentando evitarlo a toda costa.
“Ya está bien, ?qué es al final? Solo un pastel.” intervino Gabriel, quien se levantó y con una expresión
seria se acercó aldo de Elia para tomar el pastel de sus manos.
Miró a Liuva con enojo y luego a Elia, y dijo: “Liuva rara vez corta pastel o sirveida a alguien, ni
siquiera yo, su padre, he tenido el cer de que me sirva algo. Si e lo cortó para ti y no quieres
comerlo, yo estaré encantado de hacerlo.”
Gabriel realmente amaba a su hija Liuva.
A pesar de tener muchas mujeres en su vida, solo tenía una hija.
?A quién iba a querer si no a Liuva?
Elia miró a Gabriel sin expresión alguna en su rostro y dijo: “Si lo deseas tanto, adnte,elo.”
Con el permiso de Elia, Gabriel cogió un tenedor, se sirvió un gran trozo de pastel y se lo llevó a
boca.
“Papa… Liuva, aterrada, intentó detenerlo a tiempo.
“?Qué pasa?” Gabriel se llenó boca de pastel y preguntó con voz pastosa.
Content is property of N?velDrama.Org.
Liuva frunció el ce?o, tragó saliva nerviosamente y con el estómago revuelto dijo: “Nada, solo que me
di cuenta de que nunca te habia ofrecidoida antes, y en el futuro, recordaré servirte más
comidas…
Liuva dijo eso con una mirada culpable hacia Gabriel.
Gabriel, oyendos consideradas pbras de su hija, sonrió satisfecho y dijo: “Con eso me basta,
estoy
contento”
Y continuóiendo el pastel con grandes bocados.
Liuva vio cómo su padre seía todo el pastel, incluso lo tragaba sin apenas masticar, y sintió una
náusea tan intensa queida en su estómago subió hasta su garganta
Para que nadie se diera cuenta, rápidamente se excusó para ir al ba?o yvarse cara.
“Madre mia“, pensó, “mi padre seió lo que preparé y todavia agradece con esa cara de felicidad
Se sentia mal por Gabriel, pero no podía decir nada.
10.09
Elia observaba con indiferencia cómo padre e hija mostraban su afecto.
Su rostro estaba impasible, pero su corazón estaba hdo.
Esa familia solo le transmitia falsedad y repulsión, ?nada era real!
En ese momento que tenía información de IP que necesitaba, no había razón para quedarse más
tiempo alli
Elia se dio vuelta y dijo: “Continúen ustedes, tengo que trabajar esta tarde, me voy.”
Puso el celr en su bolsillo y caminó hacia salida.
“Te pa?o,” dijo Gabriel y se levantó.