Capitulo 1267
Fernanda no espero a que Jerónimo expresara sus dudas, cuando de repente a escucharon pesados fuertes afuera de puerta. ? N?velDrama.Org - All rights reserved.
Al voltear, Fernanda vio a Fabio entrar desde el exterior de Mansión Huerta, co Inmediatamente hacia Fabio, preocupada: ?Qué te pasó?”
“Nada.
Fabio nego con cabeza.
? de tierra y con una apariencia algo desali?ada. Fernanda corrió
“?Como que nada? ?No ves cómo estás<b>?</b><b>” </b>Javier también intervino: <b>“</b>No hemos sabido de <b>ti </b><b>en </b>toda noche, ?dónde has estado?”
Fabio miró hacia el segundo piso, donde había salido Liberto<b>, </b><b>y </b>dijo: “Fui atacado al salir de empresa<b>“</b>.
?Cuántas personas enviaron? ?Tantaso para retenerte<b>? </b>Debo preguntar, porque realmente quiero aprender de esto“.
Era primera vez que Javier veía a Fabio retenido por tanto tiempo<b>, </b><b>e </b>incluso sin oportunidad de hacer una mada.
Fabio continuó mirando hacia el segundo piso, hacia Liberto, y dijo: “Enviaron cuatro furgas, más de cien hombres<b>“</b><b>. </b>
Al escuchar este número, Javier inhaló sorprendido: “Realmente te odian a muerte. Pero aun siendo tú, enfrentarte <b>a </b><b>tantas </b>personas y lograr escapar, realmente me impresionas“.
Fabio no dijo nada pero Fernanda frunció el ce?o: “Acaban de atacarnos hace poco, <b>?</b><b>y </b>ya vienen con un segundo ataque? Además… más de cien hombres, ?cómo lograste escapar<b>?</b><b>” </b>
Que Fabio enfrentara <b>a </b>diez<b>, </b><b>a </b>veinte, no le sorprendía.
Pero más de cien hombres y decir que uno solo los derrotó, sonaba un poco exagerado.
Fabio habló en voz baja: “Estoy algo cansado, subamos y hamos con calma
“Te ayudaré <b>a </b>subir“.
Fernanda apoyó <b>a </b>Fabio para subir al segundo piso, mientras que Javier <b>y </b>Marisol caminaban junto a ellos.
Eso no se hace! Fernanda escucha, ?nosotros también queremos escuchar!”
Javier gritaba hacia espalda de Fabio, pero Fabio ya había subidos escaleras con Fernanda.
Después de que Fernanda llevara <b>a </b>Fabio de vuelta a su habitación, lo primero que hizo fue cerrar puerta con ve y decir: “?Ahora puedes har? ?Quién te atacó?”
Más de cien personas se habían movilizado<b>, </b><b>y </b>Fabio no tenía ni un rasgu?o.
E ya había encontrado extra?a situación<i>, </i>peroo Fabio no había querido har dnte de todos, no había preguntado más.
De lo contrario, mentira de Fabio hubiera caído en un segundo.
Mirando a Fernanda<b>, </b>que le preguntaba, Fabio suspiró y finalmente dijo lentamente: “Fue Pedro“.
Al escuchar el nombre de Pedro, sonrisa en el rostro de Fernanda desapareció instantáneamente.
“?Fernanda<b>!</b><b>” </b>
En el siguiente segundo, Fernanda abrió puerta de golpe <b>y </b><b>se </b>dirigió rápidamente hacia habitación de Pedro.
Las personas en el segundo piso quedaron atónitas al ver a Fernanda empujar con fuerza puerta de habitación de Pedro.
Finalmente, Marisol dijo: “?E… se habrá equivocado de puerta?”
En habitación de Pedro.
Fernanda miró a Pedro, quien estaba sentado frente a un tablero de ajedrez, <b>y </b>sonrió, aunque era una sonrisa de enfado: “Se?or Huerta, parece que está de buen humor“.
Pedro levantó vista <b>y </b>al ver <b>a </b>Fernanda sana y salva frente a él, sonrió y dijo: “Parece que se?orita Fernanda no descansó bien anoche, ?no es así?<b>” </b>“Se?or Huerta, ?para próxima <b>vez </b>podría cambiar esa forma de jugar con <bs </b>personaso si fueran juguetes<b>?</b><b>” </b>
Cada vez era misma táctica <b>de </b>fingir estar enfermo, <b>y </b><b>sin </b>embargo, siempre lograba enga?ar a todos.
Pedro hizo un gesto de silencio pero sus ojos desteban diversión: “?Ha escuchado se?orita Fernanda historia del pastorcito mentiroso<b>?</b>” ?Así que el se?or Huerta va a contarme una historia<b>?</b><b>” </b>
Pedro sonrió levemente y dijo: “Había una vez un pastorcito que se aburría mucho mientras cuidaba sus ovejas. Para divertirse, empezó a gritar ‘?Viene el Nobo!‘ Los adultos, al escuchar sus gritos de auxilio, dejaban lo que estaban haciendo <b>y </b>corrían <b>a </b>salvar al ni?o <b>y </b><b>a </bs ovejas, <b>pero </b>descubrían que era una broma. La segunda vez que hizo misma travesura<b>, </b>los adultos volvieron a acudir <b>y</b><b>, </b><b>al </b>ver que nuevamente era una mentira, <b>se </b>enfadaron mucho. Pero cuando llegó tercera vez <b>y </b>el ni?o se encontró realmente frente <b>a </b>un lobo, gritó tan fuerteo pudo<b>, </b>sin embargo, los adultos no vinieron a salvarlo ni a él ni a sus ovejas<b>“</b><b>. </b>