Captulo 1261
Capítulo 1261
<b>No </b>fundo<b>, </b>de vandall rei punde!
En Mansion Hints Farrands perseguts & Jerandes
Jeronithe ar wecondi detras del sets del dormitoris, diendo con
why el mationer, geomo esperas que actuan Laguna Verda?
Argan na tres salvar a tu berrEIMPIN?<b>” </b>
verguenza Ge?orita Fernanda, no tenia esa confianza ni cuando estaba
Fernanda fruncid el ce?o y dijo. No necesitasr, te dar un retorno de audier
El retorno de audio tampoco es opción! ?Ya hemos probado eso antes, es muy fácil que se descubral”
Jeronimo casi menciona a Sebastián, pero rápidamente cambia su discurso: Tecesito, necesito un poco de preparación mental“.
No hay tiempo para eso! ?Quién va a prepararte mentalmente?”
Fernanda lenzó un traje a Jeronimo y dijo. Ponte esto, en diez minutos por ventana del segundo piso”
Que?, Sattar por ventana? Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org.
Fernanda se acercó a Jeronimo y dijo: “Sabes que hay infiltrados en casa, ?verdad? Si Ramón sabe que estás aquí, entonces debes hacerle creer que eres Rogelio Parra y que has llegado desde el extranjero“.
Al oir esto, Jeronimo miró el traje en sus manos, pensó en <b>su </b>hermana secuestrada<b>, </b>y con determinación dijo: “Está bien! hagamosio
Después de que Fernanda salió de habitación <b>de </b>Jeronimo, Marisol pregunto: ?Cómo <b>va </b><i>todo</i>?”
Fernanda asintió.
Los hombres de casa no estaban, <b>y </b>ahora en toda Mansión Huerta solo estaban es dos.
Enrique, que ahora contrba el Grupo Lobo, no le temía a Fernanda ni a Marisol.
Viendos iones de Enrique hoy<b>, </b>él probablemente todavía tenía cierta precaución hacia familia Parra en el extranjero <b>y </b>debían aprovechar esto para traer a Mercedes de vuelta lo antes posible.
De lo contrario, si se tardaban mucho, Enrique seguramente usaría a Mercedes para negociar directamente con familia Parra en <b>el </b>extranjero.
“Entonces, ?qué vamos <b>a </b>hacer?” Dijo Marisol. “También tenemos que prepararnos para algo“.
Fernanda se acercó al oído de Marisol y dijo: “Marisol, necesitas <b>ir </b>ahora mismo a…”
Al escuchar lo que Fernanda decía, Marisol asintió solemnemente <b>y </b>dijo: “Voy <b>a </b>hacerlo ahora mismo“.
Después de enviar a Marisol, y viendo que ya habían pasado diez minutos, Fernanda fue hacia abajo en Mansión Huerta.
Al ver que Jeronimo aún no aparecía, no pudo evitar fruncir el ce?o.
Este Jeronimo… no podía far en un momento crítico.
Ramón vio a Fernanda con el ce?o fruncido y se acercó, diciendo: “Se?orita Fernanda<b>, </b>?a quién espera?<b>” </b>
*A alguien“.
La respuesta de Fernanda fueo si no hubiera dicho nada. Ramón dijo: “Si Se?orita Fernanda no <b>se </b>molesta, estaría dispuesto a pa?a a traer de vuelta a Se?orita Mercedes<b>“</b>.
“Creo que no mencioné que Mercedes había sido secuestrada<b>, </b><b>?</b>verdad?”
Fernanda miró a Ramón, quien de inmediato bajó cabezao si hubiera dicho algo indebido y dijo: “Solo vi que Se?orita Mercedes y usted no volvieron juntas, así que pensé que…”
Fernanda le regaló <b>a </b>Ramón una sonrisa, pero sus ojos no reflejaban alegría alguna: “El Sr. Huerta está muy enfermo ahora, estarías haciendo un verdadero servicio cuidándolo en casa. Sin embargo, tanto el Sr. Huertao yo preferiríamos que nadie se acercara al segundo piso. Después de terminar tus tareas hoy<i>, </i>deberías irte a dormir; probablemente… regresemos muy tarde“.
“Entendido“.
Ramón se retiró en silencio.
En ese momento, un hombre vestido con traje <b>y </b>zapatos de cuero entró lentamente.
Jeronimo levantó vista; los bordes de sus gafas de montura dorada relucían bajo luz, proyectando un brillo frío <b>y </b>sus ojos estrechos desteban con un atisbo de sonrisa, pero era una sonrisa que llevaba consigo un aire de frialdad.
<b>1/1 </b>