<b>Capítulo </b><b>1120</b>
Con Fabio aquí, Oriol siempre mantenía cierta protión hacia e.
Fabio, con un tono de indulgencia y sin poder evitarlo, dijo: “Está bien, tú eres más inteligente“.
Fernanda se recostó en el brazo de Fabio y preguntó: “?Cuándo crees que podremos dejar de vivir así?”
Hacer cuentas todos los días era realmente agotador.
Solo cuando estaba con Fabio, podía rjarse por un momento.
“Estos días he estado pensando, qué bueno sería si fuéramos hijos de una familia adineradaún, con nuestros padres aún con nosotros, amigos cerca, sin tantas intrigas ni luchas a muerte“.
Fabio guardó silencio por un momento, luego dijo: “Créeme, esos días de tranquilidad no están lejos“.
“Aunque lo digas, sabes bien que mientras esa persona no aparezca, nunca podremos estar tranquilos. Mientras él esté, aunque no lo provoquemos, intentará hacernos da?o“. Fernanda habló en voz baja: “Ya sea tú, yo, Javier, Marisol, tal vez incluso el Sr. Huerta, Oriol… todos nosotros, no tendremos un buen final“.
Sabían ramente que esa persona detrás de todo contrba el juego. Había matado a sus padres, a los de Fabio, todo por el tesoro detrás de Laguna Verde.
?Cuánto dinero era suficiente?
?Qué tenía ese tesoro que era tan tentador?
?Cómo era que alguien estaba dispuesto a cargar con tantas vidas con tal de poseerlo?
“Fernanda, no podemos dejar de vengar muerte de nuestros padres, incluso si nosotros lo dejamos, esa persona tarde o temprano vendrá por nosotros“.
“Lo sé, todo lo que hacemos ahora es solo para protegernos. Ya que él se esconde ens sombras, debemos sacarlo de ahí“. Fernanda sonrió y dijo: “No soy des que se dan por vencidas facilmente, pero si algún día, esa persona realmente va contra nosotros y algo me pasa, tienes que vengarme“.N?velDrama.Org holds text ? rights.
Al escuchar esto, Fabio, muy serio, tomó meji de Fernanda y dijo: “No digas ese tipo de cosas“.
1/2
12:42
Fernanda apartó mano de Fabio y dijo seriamente: “No voy a decir cosas
bonitas, no
vivir. Arme importa eso de ‘un ojo por ajo. Sé que sí muero, tú tampoco podrás
vivir. Así que quiero que tomes mi venganzao una razón para seguir adnte, vengarme y luego regresar conmigo!”
Escuchandos pbras de Fernanda, Fabio no pudo evitar reírse ante su
expresión sería y fingida: “Está bien, definitivamente te vengaré y luego iré contigo“,
“?Tonto!”
Fernánda se recostó de nuevo en los brazos de Fabío.
E no había dicho eso por impulso.
Sino que lo sentía en realidad.
Ya tenía una premonición de que esa persona detrás de todo ya habíaenzado a moverse contra e.
Quizás porque había tocado sus intereses, o tal vez… hizo algo que había obstaculízado el camino de esa persona.
No importaba razón, definitivamente sacaría a esa persona a luz y vengaría muerte de sus padres y de Fabio.
Al día siguiente, temprano,
Fernanda ya había recibido el vestido de noche que había sido enviado para
cena.
Este vestido de noche era hecho a su medida, cada dama que asistía a cena debía llevar un producto hecho a medida de su marca.
El de Fernanda era un vestido de c de pez en satén nco, muy ce?ido en cintura.
Cuando vio este dise?o por primera vez, Fernanda no pudo evitar reírse.
Esa peque?a intención era iparable.
Ramón, que estaba a undo, observó todo. Fernanda simplemente le pasó el vestido diciendo: “Plánchalo, por favor. Lo usaré estan