<b>Capítulo </b><b>1040</b>
Fernanda se detuvo <b>en </b>seco.
La voz de Sebastián sonó detrás de e, diciendo: “Supe que tú y Fabio se van a casar, así que… Felicidades por tu boda“.
“Gracias<b>“</b><b>.</b>
Fernanda respondió, y sin mirar atrás, dejó s de conferencias.Content held by N?velDrama.Org.
Viendo cómo Fernanda se alejaba sin dudarlo, Sebastián sacudió una sonrisa amarga.
abeza con
Cristal entró también en s y preguntó curiosa: “?Eso es todo lo que te dio?”
“E nunca estuvo interesada en estas cosas“.
Sebastián le pasó el acuerdo de participaciones a Cristal, diciendo: “El Grupo Borrego ahora es tuyo, espero <b>que </b>puedas manejarlo“.
<b>“</b>ro que puedo manejarlo“. Cristal dijo: “Si Fernanda supiera que hacerse cargo del Grupo Borrego no le traerá ningún beneficio, me pregunto si te agradecería por haber intervenido de repente“.
Sebastián no dijo nada.
Cristal fingiómentarse y dijo: “Es una lástima, ahora e solo pensará que eres
un traidor“.
Al oír esto, Sebastián miró a Cristal y dijo: “Srta. Cristal, no se preocupe por lo que no tiene que preocuparse“.
Dicho esto, Sebastián salió directamente de s de conferencias.
A Cristal no le molestó; después de todo, el acuerdo de iones había terminado
en <b>sus </b>manos.
Afuera del Grupo Borrego.
Fernanda se subió al auto de Fabio, quien <b>dijo</b>: “Vi a cierta persona entrar“.
Fernanda sabía que Fabio de refería a Sebastián, pero aun así fingió no saber y preguntó: “?De quién has?<b>”</b>
Fabio desvió mirada: “No te hagas desentendida“.
“Solo le pasé el acuerdo de participaciones, además, respecto al asunto de Marisol,
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no quiero que lo divulgue.
Si no fuera por eso, e no habría pedido ver a Sebastián.
<b>Al </b>ver que Fabio tomaba otra carretera, Fernanda de repente preguntó confundida: *?A dónde vamos? Esto no parece el camino a Mansión Huerta“.
“A probar el vestido de novia“.
“Probar…”
Fernanda se sorprendió.
Fabio dijo: “La boda es pasado ma?ana, ?tu peque?a cabeza no puede pensar en otra cosa que no sea empresa?”
Habían estado de vacaciones en el extranjero por más de una semana y, al regresar, se habían preocupado por los asuntos de empresa.
Fernanda había olvidadopletamente el tema de boda.
“No es de extra?ar…
“?Eh?”
“No es de extra?ar que Sebastián me haya deseado felicidades en mi matrimonio”
Al escuchar el nombre de Sebastián, expresión de Fabio se volvió más seria: “No necesitamos sus buenos deseos, nuestra boda será feliz de todas formas“.
*?Déjate de eso!*
Fabio estacionó el auto frente a gran puerta de familia Rivera y Fernanda no esperaba que tarea de probarse el vestido de novia se llevara a cabo en familia Rivera.
Cuando bajó del auto, Fernanda tomó del brazo a Fabio y dijo en voz baja: “?El abuelo Mateo no habrá llevado el vestido de novia a tu casa, verdad?”
“él solo preparó un armario de vestidos de
a para ti
Escuchando explicaciórysimple de Fabio, Fernanda se sintió aliviada.
Por suerte, no era nada exagerado.
Pero cuando Fernanda siguió a Fabio al mado ‘armario de vestidos de novia‘<b>, </b><b>se </b>quedó atónita.
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Había tres pisos, cada uno con doscientos metros cuadrados, llenos de vestidos de novia de todos los estilos, junto con asistentes de tienda y modelos profesionales exclusivamente para que Fernanda se probara los vestidos.
Los cuerpos des modelos eran muy simres al de Fernanda, para evitar que e tuviera que pasar por molestia de probarse los vestidos..
“?Cientos de vestidos de novia?”
“Miles“.
Antes de que pudiera empezar a elegir, Fernanda ya se había quedado deslumbrada.
En ese momento, un grupo de asesoras se acercó a Fernanda, con un respeto absoluto, y le dijeron: “Se?ora, estos son los principales vestidos de novia, en el segundo piso se encuentran los vestidos para el brindis. Estos vestidos de novial están disponibles para su elión. Para boda se requiere aproximadamente. doce cambios de vestuario, se?ora solo necesita escoger los vestidos que más le gusten“.