<b>Capitulo </b><b>894</b>
“Sra. Rivera, suba por favor<b>“</b>.
<b>La </b>empleada que estaba a sudo se adnto, queriendo gr a Fernanda escaleras arriba<b>.</b>
Fernanda miró a empleada y dijo: “Estar encerrada todos los días en casa me está volviendo <b>foca</b><b>, </b>salir <b>al </b>patio a tomar aire fresco no es pedir mucho, <b>?</b>verdad?”
<b>“</b>No es mucho… supongo…”
La empleada no estaba segura.
El Sr. Lobo no les había dado permiso para que Sra. Rivera saliera.
“Bueno, si no es mucho pedir, entonces me daré una vuelta. Ustedes no necesitan seguirme“.
“Pero Sra. Rivera!”
La empleada intentó retractarse, pero Fernanda ya se había dirigido rápidamente hacia puerta<b>, </bo anticipando que empleada se arrepentiría.
En el patio, los guardias de seguridad que patruban se sorprendieron al ver a Fernanda.Têxt belongs to N?velDrama.Org.
Fernanda aún llevaba puesto su pijama<b>, </b>sepuso <b>y</b><b>, </bo si estuviera paseando, se pusos manos detrás de espalda, tarareando una melodía mientras caminaba hacia el jardín dntero.
Erao si estuviera dando un paseo por el frente de su propia casa.
La empleada corrió detrás de e, y un guardia se acercó en voz baja preguntando: “?Qué está pasando? El jefe no dijo que Sra. Rivera podía moverse libremente, ?o no?”
“Yo, yo tampoco lo sé“.
La empleada estaba ansiosa: “Rápido, ma a alguien para seguir a Sra. Rivera, si se escapa, ?todos estamos acabados!”
“?Oh, ro! ?Entendido!”
Varios guardias se apresuraron a seguir a Fernanda, pero no se atrevieron a acercarse demasiado, solo se mantuvieron a unos metros de distancia.
Fernanda miró a los guardias detrás de e con el rabillo del ojo.
Si e se movía hacia izquierda, ellos seguían hacia izquierda; si e se movía hacia derecha, ellos seguían hacia derecha.
Perfecto, no le daban ninguna oportunidad.
La empleada se acercó corriendo, incómoda, diciendo: “Sra. Rivera, si ya ha paseado suficiente, deberíamos volver. Si el Sr. Lobo regresa y ve que ha estado deambndo, todos seremos castigados“.
“Oriol acaba de salir, ?no es así? No debería regresar tan pronto“.
“Pero aun así…”
“Entiendo“.
Con un gesto deprensión, Fernanda dijo: “Temen que Oriol regrese y no sepan cómo explicarle, ?verdad? No se preocupen, prometo volver a mi habitación antes de que él regrese, <i>y </i>no dejaré que se dé cuenta de que estuve afuera“.
“Pero…”
13-30
in De repente, Fernanda seto detras de emplenda, quien <b>espidamente </b><b>mira </b>hacia atrás, solo por encontrar que, aparte de los puedas <b>dhe </b><b>ta </b>tarina Laba, no ha nadie mas
da por le que wit
Dead Tomaniadoga de
ento a los del tupe tobo.
gropornd
Fabio senme Revere anciende wat gesta de silencie
Se certa que Fatre matabe sim pestaran queen at a habia sido um salvape queia carne grada