<b>Capítulo </b>859
Tiago y Fabio se hacían gui?os cómplices, ramente fingiendo no conocerse bien.
Fernanda bajó voz y dijo: “Estoy bien, mejor vámonos“.
Se había dado cuenta desde temprano ques medidas de seguridad aquí eran mucho más estrictas ques habituales.
Los guardias que Fabio había forzado a entrar eran menos de mitad de los que había visto <b>al </b>entrar al salón de banquetes. Que Fabio hubiera podido entrar esta vez, probablemente era porque el Sr. Parra había bajado guardia a propósito, y el resto de los guardias habían sido dispersados intencionalmente por él.
No sabía qué estaba tramando el Sr. Parra, pero era mejor no provocarlo por ahora.
“Ya que mi esposa está bien, me llevaré a mi gente y me iré“.
Fabio,pletamente concentrado en el pie de Fernanda, levantó en brazos y, al darse vuelta para irse, el anciano dijo fríamente: “Espera un momento“.
Fabio se detuvo y el Sr. Parra le dijo: “?Fuiste tú quien ordenó llevar a Mercedes de vuelta desde el extranjero?”
Al oír eso, Fernanda contuvo respiración.
Había visto con sus propios ojos cuánto quería el Sr. Parra a Mercedes y esta pregunta parecía tener intención de reprocharle algo.
“Fui yo quien secuestró“.
El Sr. Parra dijo: “Mercedes es mi única hija. Sr. Fabio, hacer esto eso faltarme el respeto a mí mismo“.
“Si e vuelve a molestar a mi esposa, lo volvería a hacer“.
Dicho esto, Fabio se llevó a Fernanda sin mirar atrás, dejando a familia Parra.? N?velDrama.Org - All rights reserved.
El mayordomo, viendo actitud arrogante de Fabio, dijo: “Se?or, ?así nomás los dejamos ir? Si se?orita lo descubre…”
“No está mal para ser nieto de los Rivera, tiene algo del espíritu de su abuelo“. El Sr. Parrase estiró perezosamente y dijo: “La actitud de esa ni?a Mercedes también debe cambiar. He sido demasiado indulgente con e estos a?os. Si algún día yo ya no estoy, ?quién podrá protege?”
El mayordomo dijo: “?Y qué hay del heredero mayor?”
“?Patricia! ?Detente! ?Devuélveme mi almohada!”
En ese momento, el Sr. Parra miró a Jeronimo, que correteaba y jugaba con una sirvienta en el segundo piso, y funció el ce?o: “?él?”
Sería mejor confiar en policía.
El Sr. Parra sacudió cabeza.
Por otrodo, Fabio colocó a Fernanda en el asiento del copiloto y e explicó: “Esto me lo hice yo misma“.
“Lo sé“. Fabio dijo con voz baja, miránd: “De lo contrario, no habríamos salido de esa tan fácilmente“.
Al ver que Fabio no había entendido mal, Fernanda se sintió aliviada.
Fabio tenía sus reservas hacia familia Parra, algo que Fernanda entendía.
Después de todo, familia Parra ahora estaba aliada con família Lobo, y era muy probable que fueran ellos los que estuvieran detrás del asesinato de los padres de Fabio.
Fernanda dijo: “Me di cuenta de que el Sr. Parra era muy amable conmigo, y de hecho, él y abu Borrego se conocían desde cuando eran jóvenes. Pero parece que el Sr. Parra no quería mucho a abu Borrego. Dices tú que hace cuarenta a?os el Sr. Parra también estaba en Laguna Verde, si conocía a abu Borrego, ?podría haber conocido a nuestro abuelo?”
1/5
12-15 B
Capitulo 859
“Todo eso no me importa ahora“. Fabio conducía y dijo: “Lo que más me preocupa es tu pie“.
“Tiago dijo que estaba bien…”
“Si realmente revisó tu herida, ?Entonces cómo no te puso medicina?”
Fabio fruncía el ce?o y dijo: “Fernanda, no quiero que te vuelvas a exponer al peligro“.
“?Por qué… dices eso de repente?”
“Porque acabo de darme cuenta de que si Ignacio te hubiera tomadoo rehén, yo… no estaría seguro de poder salvarte“.
<b>2/2</b>