Capítulo 845
Bajo el mando de Ludovica… quién sabe en qué los terminaria involucrada empresa!
“Esto… Quiero decir algo.
Uno de los ionistas minoritarios se levantó y dijo: “Para ml, no importa sl es familia Bolivar o familia Rivera que está al mando, siempre y cuando pueda ganar dinero y recibir mi dividendo anual, el resto no me interesa. Así que en esta votación, me abstengo… me abstengo
Otro ionista minoritario también se levantó y dijo: “Yo también me abstengo…
“Yo también me abstengo, lo siento Sr. Rafael…”
Varios <b>que </b>originalmente los que han acordado apoyar al Sr. Rafael también retrocedieron.
Fabio habló con calma: “Por cierto, su antiguo colega, el Sr. Cordero, acaba de ser expulsado depa?. Si alguno de ustedes también desea enfrentarse <b>a </b>ese destino, siéntase libre de decirlo“.C0pyright ? 2024 N?v)(elDrama.Org.
Al escuchar esto, el rostro del Sr. Rafael se oscureció: “Fabio! El Sr. Cordero es uno de nuestros principales ionistas, ?con qué derecho lo despiden?”
Fabio respondió con indiferencia: “Con el derecho que me da poseer el sesenta por ciento des iones enpa?ia, tengo última pbra aqui. Si alguno de ustedes desea dejar el Grupo Rivera, adnte, solo diganio. Tengo suficiente dinero para rprar sus iones y suficientes medios para que quieran vendes por su propia voluntad. Si no quieren sus iones, hay mucha gente que sis quiere“.
Lo que dijo Fabio era totalmente cierto, y quienes han estado mando por su renuncia ahora no se atrevían ni a respirar fuerte.
“Sr. Fabio… me equivoqué, mi familia depende totalmente de estas iones para vivir. Todo fue idea del Sr. Rafael, y del Sr. Cordero, no tiene nada que ver conmigo! ?Admito mi error!”
“Sr. Fabio, yo… también me equivoqué… nunca volveré a hacerlo! ?Por favor, disculpeme!”
Aquellos ionistas que habían sido reprendidos se arrodiron en el suelo suplicando clemencia.
Nadie aqui desconocía los métodos de Fabio, simplemente han olvidado el dolor una vez curadas sus heridas, habían olvidadoo Fabio habia sido imcable con los parientes lejanos de familia Bolivar en el pasado.
“?Alguien más quiere irse? Voy a contar hasta tres por última vez
Justo cuando Fabio se disponia a contar el resto perdió totalmente su resistencia y uno tras otro se apresuraron a suplicar por misericordia. Pronto, solo quedaron el Sr. Rafael y Ludovica parados en contra de Fabio.
Ludovica no esperaba que aquellos se?ores que habian incitado a har antes, ahora se convirtieran en cobardes.
El Sr. Rafael también estaba furioso, apuntando a sus falsos aliados y gru?endo: “Ustedes…!”
“Rafael, no es que no tengamos honor, es que ir en contra del Sr. Fabio no lleva a nada bueno. ?Mejor ven con nosotros!”
“Si, Rafael, te lo dije antes, pero no escuchaste“.
Con el rostro sombrio, el Sr. Rafael dijo: “Ustedes no tienen hongt, ?pero yo sil ?Quien quiera estas iones de familia Rivera que ses quede!” Dicho esto, el Sr. Rafael intentó llevarse a Ludovica fuera de s de reuniones.
Fabio levantó una ceja pero no impidió que se fueran, permitiendo que el Sr. Rafael saliera de s.
Fabio se levantó, tomó mano de Fernanda y se dirigió hacia salida de s de reuniones. Antes de irse, dejó una orden para el guardaespaldas de negro: “Llévalos al hospital“.
“SI, Sr. Fabio“.
El guardaespaldas de negro llevó a los ionistas que habían sido amputados de un dedo al hospital. Estos estaban tan asustados que temban y no se atrevían a molestar al personal de Fabio.
En entrada de empresa, Fablo abrió un dulce y Fernanda no pudo evitar decir: “Parecia que estabas a punto de explotar“.
“Querida, fue muy difícil contenerme“.
Si no fuera porque Fernanda estaba presente, realmente podria haberse descontrdopletamente.