<b>Capítulo </b>810
Femanda escuché ruidos en puerta de habitación y su corazón <b>dio </b>un vuelco.
?Era Fabio?
No, no podía dejar que Fabio viera asi.
Rápidamente, Fernanda se apoyo contra puerta del ba?o, y justoo esperaba, voz de Fablo llegó desde el otrodo
*?Femanda?”
La voz de Fabio estaba llena de preocupación. Fernanda intentó sonreír y dijo:
“Me duele el estómago, incluso me sigues al ba?o? Mejor vete“.? N?velDrama.Org - All rights reserved.
La voz de Fernanda tenia un tono de reproche juguetón, pero Fabio frunció el ce?o desde el otrodo:
?Será queiste algo malo anoche?”
“Si… creo que si“.
Fernanda, tratando de soportar el malestar, dijo apresuradamente:
“Fabio, ?podrías salir y traerme una pasti para el dolor de estómago…<b>?</b><b>”</b>
Al darse cuenta de que Fernanda solo tenía dolor de estómago, <b>voz </b>de Fabio se suavizó: “Está bien, espérarne“.
Al escuchar que Fabio aceptó, Fernanda suspiró aliviada. <b>Se </b><b>arrastró </b>hasta ba?era yenzó <b>a </bvarse cara con agua fría, tratando de mantenerse lo más lúcida posible. Sin embargo, debido <b>al </b>temblor <b>de </b>sus manos<b>, </b><b>el </b>agua fría terminó empapándpletamente.
Afuera, Fabio regresó rápidamente <b>y </b>tocó <b>puerta </b>con ternura con <b>voz </b>tierna dijo:
“Ya dejé medicina en mesa. Pedro me ma al estudio<b>, </b>volveré en un momento“.
“Está bien… ve rápido, me recuperaré pronto“.
Fernanda se esforzó por mantener cordura<b>, </b><b>y </b>sólo cuando escuchó los pasos alejándose, se tambaleó para abrir puerta del ba?o. Pero en ese instante, sus piernas faron yenzó <b>a </b>caer<b>. </b>Justo cuando pensó que golpearía el suelo, unos brazos <b>fuertes </b sostuvieron.
Al percibir el familiar aroma <b>a </b><b>tabaco</b><b>, </b><b>el </b>corazón de Fernanda tembló.
“Fabio…”
<b>“</b>No soy tan fácil de enga?ar“.
La voz baja de Fabio estaba mezda con un leye sollozo<b>, </b><b>apretando </b>los brazos de Fernanda <b>un </b>poco más fuerte.
“Fabio… estoy bien, pronto <b>me </b>recuperaré… <b>pronto</b>…”
Fernanda repetía una <b>y </b>otra vez,o <b>si </b><b>al </b>hacerlo, el dolor disminuyera<b>. </b>Pero en <b>realidad</b><b>, </b>el dolor era <b>tan </b>intenso que no podía sostenerse de pie, apoyando todo su peso en Fabio.
Viendo a Fernanda agonizar en sus brazos, Fabio apretó los pu?os, ys <b>venas </b>en su frente se hicieron visibles.
Intentando contrr sus emociones, Fabio dijo suavemente: “Fernanda<b>, </b>no <b>tengas </b>miedo“.
Dicho esto, Fabio abrazó a Fernanda<b>, </b>que casi pierde razón por <b>dolor</b>, <b>y </b acostó <b>en </b cama: “Estoy aquí, contigo“.
“No te vayas…”
La conciencia de Fernandaenzaba a desvanecerse <b>y </b>su <b>rostro </b>estaba pálido, casi <b>sin </b>color.
Fabio sujetaba su mano firmemente: “Estoy aquí, siempre lo estaré“.
Al mirar a Fabio, Fernanda logró esbozar una débil sonrisa, <b>pero </b>pronto un dolor <b>intenso </b inundó, y no pudo evitar gritar.
En su mente, una voz instaba, sugiriéndole que solo necesitaba <b>un </b>poco <b>de </b>polvo, solo un poco para escapar del dolor.
Este pensamiento era más fuerte que última yez, Fernanda ya no podía contrrse y quería golpearse cabeza para disminuir el dolor.
“Fernanda<b>!</b>”
Fabio bloqueó con su mano el intento de Fernanda de golpear <b>su </b>cabeza contra pared, pero en ese momento<b>, </b>Fernanda ya había <b>perdido </b conciencia y mordió el brazo de Fabio tan fuerte que casi le arranca carne.
<b>Fabio </b>solo emitió un gru?ido sordo, sin retirar su mano.
<b>Si </b>retiraba su mano en ese momento, Fernanda podría terminar mordiéndose lengua.
<b>“</b><b>?</b>Qué pasaba<b>? </b><b>?</b>Qué había ocurrido<b>?</b>”
Abajo, <b>Javier </b><b>y </b>Marisol también escucharon el alboroto de arriba.