<b>Capítulo </b><b>807</b>
Aunque ramente estabaiendo un dulce, daba impresión de que estaba fumando un puro.
<b>Mientras </b>todos se preguntaban qué quería decir Fabio, él ni siquiera levantó mirada<b>; </b>solo levantó un poco mano y los guardias <b>personales </b><b>de </b><b </b>familia Rivera irrumpieron por puerta<b>.</b>
Aunque los guardaespaldas de Sebastián estaban bien entrenados, no podíanpararse con los guardias personales de familia <b>Rivera</b><b>, </b>que se entrenaban rigurosamente todos los días.
Viendo a los guardias de familia Rivera, que parecían mercenarios<b>, </b>todos empezaron a sentirse nerviosos. ?Quién sabía <b>si </b>el <b>enfrentamiento </b>entre estos dos poderosos llegaría a involucrarlos<b>?</b>
“Me gustaría ver quién se atreve a salir por esa puerta hoy“.
<b>La </b>voz <b>de </b>Fabio <b>era </b>calmada<b>, </b>mientras se veía a gente de familia Rivera sacando sus porras eléctricas<b>, </b><b>lo </b>que hizo que todos <b>los </b><b>invitados </b>tragaran saliva.
Desde que Fabio había <b>llegado </b>a Laguna Verde, siempre había mantenido un perfil bajo, pero eso <b>hizo </b>que todos olvidaran <b>con </b>qué se había hecho <b>un </b>nombre Fabio.
Fabio era un loco que no le temía a muerte, y aunque ahora se había convertido en el líder del Grupo <b>Rivera </b><b>y </b>había moderado sus iones, Fabio seguía siendo Fabio. Si él decidía tomars armas, solo les quedaba esperar muerte.
La pregunta de si querían dinero o vida se respondió rápidamente para los presentes. Aquellos que Sebastián había convencido, ahora <b>no </b>se atrevían a dar ni un paso afuera. Sebastián frunció el ce?o ligeramente y Fabio se acercó, con una sonrisa en sus ojos, “Hoy es el día de mipromiso con Fernanda, Sr. Borrego<b>, </b><b>?</b>se queda aquí porque quiere unirse al brindis<b>?</b><b>”</b>
Viendo sonrisa en los ojos de Fabio, Sebastián dijo fríamente<b>, </b>“No será necesario“.
“Si no es necesario,o esta noche familia Huerta tampoco ha invitado al Sr. Borrego, entonces por favor, llévese a sus hombres <b>y </b>váyase<b>“</b><b>. </b>En el piso de arriba, Pedro estaba sentado en su si de ruedas y a pesar de estar discapacitado de ambas piernas, no había nadie que <i>no </i>lo
respetara.
Este era el territorio de familia Huerta, y en todos estos a?os, Sebastián <b>era </b>el primero que se había atrevido <b>a </b>causar problemas aquí. Sebastián dijo tranqumente, “Ya que el Sr. Huerta lo ha pedido, hoy daré <b>a </b familia Huerta este respeto“.
Satisfecho con respuesta, Fabio se volteó y regresó aldo de Fernanda, “Que alguien pa?e a los invitados a salida“.
Los guardias de puerta ya estaban invitando a Sebastián a salir, y ninguno de los invitados que habían vacdo antes se atrevió a salir con Sebastián. Este acto fue, sin duda, un golpe para Sebastián, pues de esta manera, su posicióno líder de Laguna Verde estaba en <b>riesgo</b>. Sorprendentemente, Sebastián no armó <i>un </i>escándalo y dijo fríamente, “<b>?</b><b>Nos </b>vamos!”
“?Sí se?or!”
Los guardaespaldas de familia Borrego siguieron a Sebastián, y justo cuando estaban a punto de retirarse, Sebastián se detuvo de repente, dando espalda a Fernanda y los demás, “El Grupo Borrego quiere felicitar a los dos por supromiso. En el día de su boda, personalmente enviaré <b>un </b>regalo“.
Dicho esto, Sebastián se fue de Mansión Huerta con su gente.
Pedro le hizo se?as a Liberto para que lo llevara abajo, y rápidamente Liberto estaba empujando <b>a </b>Pedro hacia el ascensor.
Los guardias de Fabio se retiraron, y finalmente, todos pudieron respirar aliviados.
“Lamento haber arruinado el ánimo de todos hace un momento<i>, </i><i>pero </i><i>creo </i><b>que </b>después de esta noche, todos seremos socios. Las cinco familias, por supuesto<b>, </b>no decepcionarán a nadie“.
Al escuchars pbras de Pedro, todos finalmente se tranquilizaron.? N?velDrama.Org - All rights reserved.
Javier, con descontento <b>en </b><b </b>mesa, frunció <b>el </b>ce?o y dijo: “Una buena celebración depromiso arruinada así, ?acaso Sebastián <b>lo hizo </b>a propósito?”