<b>Capítulo </b><b>728</b>
Natalia apenas tuvo tiempo de pensar, rápidamente se escondió.
<b>En </b><b>ese </b>momento, dentro del salón de descanso, Fernanda estaba acostada sobre mesa fingiendo estar dormida. ramente escuchó a alguien entrar y cerrar <b </b><b>puerta</b>
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Pronto, una mano grasienta tocó su meji.
Fernanda frunció el ce?o ligeramente<i>, </i>pero el otro parecía no darse cuenta: “Belleza, hoy eres toda mía“.
A pesar de lo rudimentario del lugar, era suficiente para él.
<b>De </b>repente, Fernanda abrió los ojos.
El Sr. Larios probablemente no esperaba que e despertara, pero esto obviamente estimuló aún más <b>sus </b>nervios.
El Sr. Larios dijo: “Mejor que estés despierta, así es más interesante“.
Diciendo esto, el Sr. Larios senzó hacia Fernanda, quien rápidamente lo esquivó.
“?Jugando a atrapar mariposas? ?Me gusta!”
<b>El </b>Sr. Larios, aún más emocionado, intentó atrapar a Fernanda de nuevo.
Viendo <b>a </b>este hombre de más de cuarenta a?os y grasiento, Fernanda se sentía repugnada. Justo cuando Fernanda estaba a punto de darle una lión, de repente <b>se </b>oyó voz del Sr. Dionisio desde fuera: “Sr. Lobo, e está ahí dentro“.
En ese momento de distrión, el Sr. Larios ya se habíanzado sobre e, arrancando chaqueta de Fernanda <b>y </b>justo cuando el Sr. Larios iba a ir más lejos<b>, </b>Fernanda de repente gritó con todas sus fuerzas: “?Auxilio! ?Auxilio<b>!</b><b>”</b>
<b>“</b>Deja de gritar<b>, </b>así grites todo lo que quieras<b>, </b>nadie vendrá a salvarte“.
Ya había sobornado a Natalia, quien le había prometido que nadie aparecería en el segundo piso en ese momento.
Pero inmediatamente, puerta fue pateada abierta.
El Sr. Larios estaba empujando a Fernanda hacia mesa de bir cuando se sobresaltó por el ruido repentino. Al girarse<b>, </b>vio a Oriol con una cara sombría parado en entrada.
“?Sr. Lobo<b>?</b><b>”</b>
El Sr. Larios se sobresaltó <b>y </b>retrocedió unos pasos, casi cayendo al suelo.
Al ver esta escena, Sr. Dionisio también palideció: “?<i>Sr. </i>Larios? ?Qué haces aquí?<b>”</b>
“?He pagado! ?Qué está pasando aquí<b>!</b>”
El Sr. Larios, ramente avergonzado por haber sido descubierto, dijo furiosamente: “?Así <b>es </bo el Grupo Lobo hace negocios<b>? </b>Ustedes…<b>”</b>
Antes de que el Sr. Larios pudiera terminar, Oriol ya le había propinado una patada en el pecho.
“?Ah sí<b>? </b><b>?</b>Con quién estabas haciendo negocios? ?Con e <b>o </b>con él?”
Oriol <b>se?aló </b><b>a </b>Fernanda y luego al Sr. Dionisio.
Fernanda rápidamente se puso ropa y dijo: “?Acabo de despertar <b>y </b>este hombre había entrado aquí! Oriol, tienes que darme una explicación<b>“</b>.
“?Sr. Lobo! ?<b>De </b>verdad no fui yo! <b>?</b>No fui yo!”
El Sr. Dionisio<b>, </b><b>aterrorizado</b>, rápidamente negó <b>con </b mano.
Oriol dijo: “Entonces parece que no fue ninguno de los dos“.
Dicho esto<b>, </b>Oriol pisó aún más <b>fuerte </b>al Sr. Larios<b>, </b>quien sintióo <i>si </i>todos los huesos de su cuerpo fueran a <b>ser </b>triturados, retorciéndose <b>de </b><b>dolor</b>.
“Dime, ?quién fue<b>?</b>”
La voz de Oriol <b>era </b>extremadamente fría, siempre había sido de pocas pbras.
Solo <b>entonces</b>, Sr. Larios <b>gritó</b>: “?Espera… ten piedad… fue Natalia<b>, </b>Natalia<b>!</b><b>”</b>
Al escuchar <b>este </b>nombre, Oriol ramente quedó confundido. El Sr. Dionisio de inmediato se adntó y dijo: “?Natalia <b>es </b>una de nuestras <b>empleadas</b><b>! </b><b>Fue </b>e quien anoche le dijo a Srta. Ojeda sobre Srta. Fernanda. Eso llevó a Srta. Ojeda a armar un escándalo y hasta rompió el piano“.
Al oír esto<b>, </b>Oriol movió los pies a undo y le dijo a Pascual: <b>“</b>Lleva al Sr. Larios afuera y ha con <b>él </b>seriamente sobrepensación<b>“</b>.
“Sí, <b>jefe</b><b>“</b>.
Pascual avanzó, agarró al Sr. Larios <b>y </b>lo levantó, <b>quien </b><b>en </b><b>ese </b>momento no <b>se </b><b>atrevió </b>a <b>decir </b><b>ni </b>una pbra.