Capitulo <b>647</b>
Lorena sabía muy bien que no ha ido muy lejos, al pensar en esto, Fernanda no pudo evitar soltar una peque?a risa.
Penso que Lorena ahora seria impresionante, pero descubrió que seguia siendo misma de siempre.
Aquellos que crean haber llegado <b>a </b cima, calda desde cima resultaba ser más desastrosa
En el estacionamiento, justo después de bajarse del auto, Fablo estaba chupando una paleta cuando de repente una mano cubrió sus ojos, Fabio sonrio ligeramente: “Deja de jugar“.
“?Cómo sabias que era yo?”
Femanda saltó frente a Fabio, quien tomó mano de Femanda y dijo: <b>“</b>Incluso con los ojos cerrados, te reconozco<b>“</b>.
“He escuchado que el Sr. Fabio nunca expone su espalda a sus enemigos“.
“Eso es cierto.
“Bueno, entonces tengo una muy m noticia que darte“.
Femanda le contó todo lo que Ana le ha dicho, con lujo de detalles.
<ol start="4">
<li>Ni siquiera yo hice esa cara, y tú ya estás</li>
</ol>
Viendoo se fruncia el ce?o de Fabio, Fernanda pasó su mano sobre su frente y dijo: “?Qué | frunciendo el ce?o“<b>.</b>
Fabio dio seriamente: “Es mi culpa, pensé que Ana y Pablo podrian hacerlo.
“Bueno eso ya pasó, ahora solo podemos tratar de corregir el error“. Fernanda tomó <b </b>mano de Fabio y dijo: “Después de todo, esto fue realmente un asunto mio desde el principio, no tienes por qué sentirte mal“.
“Te hizo Lorena pasar un mal rato?”
“No mucho, sabes cómo soy, nunca dejo que me pisoteen en una discusión“,
“Parece que mi buena reputación aún no es suficiente si cualquiera se atreve a molestar a mi mujer“.
Femanda percibió un tono de amenaza ens pbras de Fabio y pregunto cautelosamente: “?Qué neas hacer?”
“Por supuesto, defender el honor de mi amada esposa“.
“Pensé que nunca te rebajabas a pelear con mujeres“.
La voz de Fabio era profunda, te?ida de un cari?o especial. “Cuando se trata de mi esposa, hago una excepción“.
Fernanda, con un tono ligero, dijo: “Bueno, por ser tan adorable, te mostraré algo especial.
Dicho esto, Fernanda sacó el acuerdo de divorcio y el certificado de <b>divorcio </b>y los <b>puso </b>frente a Fablo.
Los sellos oficiales ys pbras “certificado de divorcio” atrajeron de inmediato atención de Fabio, quien <b>se </b>quedó mirándolos fijamente por unrgo tiempo sin decir nada.
“?Qué pasa? ?No estás feliz?”
Fabio sonrid: “No es eso“.
“Entonces, ?por qué te quedaste paralizado?”
<b>“</b>Estaba <b>pensando </b>si el registro civil abre los sábados y domingos“.
“?Qué?”
Antes de que Fernanda pudiera reionar, Fabio llevó al auto.
“Fabio! ?No es momento para bromas!”
<b>“</b>No es una broma“.
para <b>evitar </b>inconvenientes.
Fabio dijo seriamente, con una expresión que parecia querer tradar el registro civil a su casa pa
Fabio aceleró y en
en un instante, llegaronContent protected by N?v/el(D)rama.Org.
<b>Mirando </b>donde habian llegado, Fernanda de repente dijo: “Fabio, ?crees que hay <b>algún </b>problema?”
“He considerado todos los problemas, Fernanda, solo quiero que te cases conmigo“.
“No… No me refería a esd.
Viendo a Fernanda dudar, mirada de Fabio se oscureció un poco. Después de dudar un poco, finalmente reunió el coraje para preguntar: “?No quieres…?”
“No es que no quiera, lo que pasa es que… no traje mi certificado de nacimiento“.
<ul>
<li>Capitulo 648-</li>
</ul>