Capítulo 505
Capitulo 505
Julio se frotó frente, agotado dijo. “Busque por todo el oratorio y no encontré nada de valor. Me
senti enga?ado y eso me enfureció nún más. Luego, escondi ve, sabia que era muy importante
para mi hermano mayor asi que pensé en usar esa veo moneda de cambio, pero mi
hermano no se dejó intimidar por mis amenazas. ?Fue entonces cuando, en un arrebato de ira,
provoqué aquel
Text ? 2024 N?velDrama.Org.
idente de auto”
Al escuchar toda verdad, Femanda estabapletamente decepcionada de Julia. Se dirigió a
Fabio y dijo: “Fabio, vámonos
Fabio soltó a Julio, y cuando Femanda se giró para irse, de repente se detuvo Miró hacia atrás a
Julio y dijo: “Creo que mil padre note expulso de casa porque realmente quisiem cortarzos
contigo. El sabia quién estaba detrás de tus deudas de juego, con el objetivo de ruinar a toda
familia Siem S expulsandate, esos hombres se darian cuenta de que no tenias valor para ellos.
Nunca dejaria a su propio hermano a su suerte“.
Antes pbras de Fernanda, Julio no levantó cabeza, pero en sus ojos turbios apareció un
destello de ridad. No quería admitir su estupidez, pero en ese momento, se sumió en profundos
pensamientos.
Fuera de celda, el Sr. Teobaldo, que ha estado esperando, via salir as dos personas y
pregunto: “?Ya terminaron de har?”
Femanda asintió y dija “Gracias por organizar eso, Sr. Teobaldo“.
“De nada, me alegra poder ayudar”
ya está listo para ustedes, los llevaremos de vuelta ahora“.
El Sr. Teobaldo sonné y luego le dijo a Fabio “Sr Fabio, el auto ya e
“Vale“.
Fabio se mantuvo aldo de Femanda, protegiénd
Desde detrás, un guardia de prisión le preguntó en voz baja al Sr. Teobaldo: “Jefe, no es e
Sra. Fernanda de familia Borrego? ?Cómo es que está tan cerca del Sr. Fabio?”
“Shh Cate No preguntes lo que no debes!”
El guardia rapidamente se tapo boca.
En ese momento,o si Fabio hubiera escuchado el murmulio, abrazó cintura de Femanda.
E bajó mirada a mano de Fabio en su cintura y funció el ce?o: “?Qué haces?”
“Nada, solo no quiero que te caigas”
Femanda no creyó excusa de Fabio y le quitó mano. “Comportate“,
“Está bien, haré lo que diga mi esposa“,
Fabio sonno tiemamente
En el camino de regreso, Fernanda examinó ve, que parecia ser de hace cien a?os, no solo
por su fina artesania sino también por inusual forma de cerradura.
“Vamos a familia Sierra, quiero revisar el oratorio“.
Fabio dijo seriamente: “Julio dijo que no ha nada valioso en el oratorio, o quizás, 16 que está
escondido allí no es valioso, sino que esconde algún secreto“.
“Si mi padre valoraba tanto ese oratorio, debe haber algo importante escondido. Mi tio no lo
encontro, tal vez porque ese objeto no ma atención“.
Fernanda pensó detenidamente en sus visitas al oratorio cuando era ni?a
Era muy peque?a y aunque estaba llena de curiosidad, no recordaba nada especial.
Viendo a Fernanda tan concentrada, Fabio le tocó frente con cari?o y dijo. “Está bien, no
pienses demasiado. Al fin y al cabo, con ve en nuestras manos, eventualmente
encontraremos lo que está escondido“.
“Todo esto lo hago por ti, y ahora te quejas de que pienso demasiado“.
“Para nada, lo que haga mi esposa siempre está bien“.
“Deja de ser tan addor conmigo!”
Fernanda estabapletamente concentrada en esa ve, y al llegar a casa de familia Sierra,
e y Fabio caminaron juntos hacia el oratorio.
Fernanda insertó ve en cenadura, y pronto, puerta se abrió. Con el corazón finalmente en
paz, miró hacia atrás a Fabio, y juntos entraron.
El oratorio
mntrar
no de familia Sierra ha estado mucho tiempo sin visitantes, cubierto de polvo, haciendo que
Fernanda tosiera un poco al
Capitulo 505
Fabio se adntó para examinar los candbros, notando que parecian no haber sido atendidos
en mucho tiempo, con apariencia
do haber sido usados antes
Femandaento, “Desde que mi tio se hizo cargo de familia Sierra, prácticamente no hemos
vuelto aquí, así que debe seguir igual que hace unos a?os“.
El oratorio mostraba signos de haber sido revisado,o si, talo Julio había dicho, dl hubiera
escondido ve y luego regresado en busca de algo, pero sin encontrar nada.
Fernanda, observandos tabletas conmemorativas de familia Sierra, se movió de undo a otro
y funció el ce?o, diciendo: “Este lugar es muy peque?o, ?qué podría esconderse aquí?*
Fabio, pasando mano por pared, se agachó para golpear el suelo.
Parecia que incluso el suelo estaba sólido, sin signos de contener algo debajo.
?Seria que en realidad no hay nada escondido en el oratorio?