Capítulo 503
Capitulo 503
El Sr. Teobaldo miro a uno de los guardias de prisión, y Femanda se dirigió hacia s de
visitas, en unpartimiento separado donde nadie más podria escuchar su conversación.
Fabio siguió a Femanda adentro.
Dentro de s, cuando Julio vio a Fernanda, su rostro se iluminó con una expresión de
esperanza, pero esta se desvaneció apenas vio a Fabia. Los músculos des mejis de Julio se
tensaron,o si no pudiera soportar mirar as dos personas.
El Sr. Teobaldo personalmente preparó sis para Fabio y Femanda, diciendo, “Tómense su
tiempo, estaré afuera por si necesitan algo“.
“Gracias, director“.
El St. Teobaldo se retiró y Fernanda miró hacia Julio, sonriendo y diciendo, “Tio, apenas ha pasado
un mes sin vernos, ?cómo es que ya no me reconoces?”
Julio, al ver a Femanda, recordó su imcable decisión.
Estos dias en cárcel habian sido insoportables para él. Julia dija, “Ya estoy en prisión, Srta.
Fernanda, ?qué tan importante puede ser lo que te trae a este lugar?”
*Per supuesto, es algo urgente“.
Femanda, con una sonrisa casi imperceptible, sacó una ve que estaba escondida en ropa de
Julio. Al ver esta ve, expresión de Julio cambió instantáneamente.
Femanda alzó una ceja y dijo. “Tio, recuerdas esto?”
“Esto, nunca he visto este objeto…
Julio se quedó sin pbras, y Femanda continuo. “En serio? Pero esto estaba dentro de su ropa.
Algo guardado tan de cerca, o es que no lo reconoces?”
e haces? ?Interrogarme?”
‘Femanda, después de todo te he criado, esto es lo que
*Bang
De repente, Fabio dio una patada a mesa frente a él, asustando a Julio y dijo friamente, “Cuando
e te haga una pregunta, espero que respondas con cuidado
Viendo reión de Fabio, Julio tomo una respiración profunda y dijo, “Si, ve es mia! Es
ve del almacén de casa, no vale nada
“?Esta es ve del alm
del almacén, o es ve del oratorio?”
Al escuchars pbras “oratorio, cara de Julio cambio de nuevo.
Fernanda dijo, “Tio, no quiero rodeos. ?Robaste ve del oratorio de mi padre?”
“Tonterias! ?Mi hermano mayor me dio!”
Julio se puso de pie, emocionalmente agitado, e inmediatamente, Fabio dijo con frialdad,
?Siéntate!
Julio, intimidado por Fabio, se calmó de inmediato y se sento de nuevo, Femanda, aunque hice
cosas des que me arrepiento contigo, sigo siendo tu tio. El era mi hermano, ?cómo podría
robarle?”
“Para pagar deudas de juego, tio, ?qué no harias? Si puedes perjudicar a tu propia sobrina, ?quien
dice que no matarias a tu propio hermano?”
Cuando Fernanda dijo esto, Julio respondió con enojo, “Fernanda, qué insinuas? ?Crees que fui yo
quien mató a mi hermano?”
“Parece que no quieres har“.
La voz de Fabio resond friamente
Julio sabia bien de qué era capaz Fabio, y con él presente, no se atrevió a hacer más escenas.
Apretando los dientes, dijo, “Bueno, de todos modos ya no tengo salida de aqui. Si crees que fui yo
quien mató a tu padre, entonces asi ser. Carga el crimen sobre mi! ?No tengo nada más que decir!”
N?vel/Dr(a)ma.Org - Content owner.
“Tio siempre has sabido defenderte, haciendo que gente piense que no eres el culpable sino una
victima“.
Si no fuera por evidencia proporcionada por Fabio, Femanda no habria imaginado que los
hermanos, que una vez se trataron con respeto mutuo, terminarian en un escenario mortal
Fernanda dijo: “En aquel entonces, sobornaste a alguien mado Jacinto para que hiciera un
trabajo para ti, prometiéndole que después uyudanas a salvar a su hijo“.
Al mencionar aquel asunto del pasado, Julio no encontro pbras para defenderse Pensaba que lo
que había hecho en perfecto y
1/2
Capitulo 503
nunca imaginó que, más de una década después, Fernanda lo descubriría.
Julio tragó saliva nerviosamente, pero intentó mantener calma y dijo: “?Qué estás diciendo? No
tengo idea de lo que has. ?Quién es Jacinto? Nunca he oido har de eso.
“Sr. Fabio, él está cuestionando tus habilidades“.
Femanda miró brevemente a Fabio, quien no había llegado cons manos vacs esta vez; su
teléfono contenía testimonios del hijo de Jacinto, que ya habia crecido.
*Eso es solo su versión de los hechos, se?ores. Realmente no mató a mi propio hermano mayor.
Lo admito, estaba celoso de mi hermano, pero nunca llegaría a ser tan desalmado. Mi hermano
siempre fue bueno conmigo…”
Julio no pudo terminar de har cuando Femanda levantó vista y dijo fmente: “?Y si mi padre
descubriera que estabas apostando?”
Al oir esto, voz de Julio se detuvo en seco.
Femanda continuo: “Mi padre siempre fue bueno contigo, peros res y tradiciones de familia
Sierra son ras: cualquier descendiente que se involucre en apuestas debe ser expulsado de
familia“.