Capítulo 424
Capítulo 424
Sebastian era firme en su posición, dejando a Carlos sin otra opción que avanzar hacia abu
Borrego y decirle: “Abu, sería mejor
que…
era de mi vista!”
La abu Borrego rechazó mano de Carlos y se acercó a Fernanda, diciendo con una sonrisa
fría: “Fernanda, sé que familia Sierra ba quebrado y que ahora necesitas dinero
desesperadamente, pero tú y Sebastián ya están en proceso de divorcio, así que vamos a dejars
cosas ras aqui. Mientras yo viva, no tendrás lugar en nuestra familia. Y en cuanto a propiedad
después del matrimonio, ne esperes recibir ni un centavo“.
Belonging to N?velDrama.Org.
Abr
Las venas en frente de Sebastián se hacían notorias, ramente estaba furioso.
Carlos inmediatamente intervino: “Se?ora, sería mejor que volviera a casa. No queremos molestar
más al Sr. Borrego“.
Apenas Carlos terminó de har, Fernanda intervino fríamente: “Está bien, hablemos ro
entonces. Por favor, dile a tu querido nieto que firme los papeles del divorcio lo antes posible. He
enviado más de una docena de solicitudes de divorcio, y todas han sido destrozadas por el Sr.
Borrego. No estoy segura si el Sr. Borrego tiene tendencias masoquistas pero he sido muy ra y
aun así se miega a divorciarse de mi“.
Las pbras de Femanda hicieron que abu Borrego se sintiera humida, dado el gran valor
que e ponía en reputación de familia Borrego.
Sin embargo, abu Borrego respondió rápidamente: “?Quieres decir que Sebastián no quiere
divorciarse de ti? Qué gracioso. Tu estas en bancarrota, ?qué derecho tienes para actuar con tanto
orgullo? He oído que incluso hasenzado a trabajaro aprendiz en el Grupo Huerta. Una
dama distinguida de familia Sierra, reducida a una actriz de segunda, qué vergüenza“.
El sarcasmo de abu Borrego enfureciópletamente a Sebastián, quien exmó: “?Carlos!
?Ya no quieres trabajar o qué? ?Llévat ya!”
A ver que Sebastián no ofrecía ninguna consideración a abu Borrego, Delfina intervino:
“Sebastián, abu solo c para ti no deberías…”
a lo mejor
No tienes derecho a har aquí!”
Sebastián no dejaba pasar a nadie, y rápidamente marcó un número, diciendo fríamente al otro
lado de línea: “Hagan que su gente saque a abu Borrego y a cualquier otra persona
irrelevante de aquí“.
Al instante, los guardias de seguridad del lugar se acercaron a abu Borrego y Delfina.
El gerente se acercó y dijo: “Se?ora, por favor, no me ponga en esta situación, mejor váyase“.
La abu Borrego frunció el ce?o: “?Qué pasa? ?Van a recurrir a fuerza si no me voy?”
No nos atrevemos a tanto, pero me temo que tendremos que saca a fuerza, lo que sería
vergonzoso para todos“.
Delfina tiró suavemente de manga de abu Borrego, quien, sabiendo que su nieto estaba
enfurecido, solo pudo resor con desden antes de irse con Delfina.
Vendo todo esto, Fernanda solo podía sentirseo protagonista de este drama.
Fernanda, yo…
No hace falta que digas nada, sé que esto no era lo que querías“. Fernanda se giró hacia
Sebastián, guardando silencio por un momento antes de decir: “Pero al menos, has hecho realidad
un sue?o para mí“.
Un sue?o?”
Fernanda no levantó mirada, sinó que dijo con tono indiferente: “Tuve un sue?o, donde tú eras
especialmente frío conmigo, nunca estabes dispuesto a pasar ni siquiera un cumplea?os conmigo,
pero hoy… quiero agradecerte“.