Capítulo 382
Capítulo 382
La abu Borrego entró furiosa y exmó: “Todavía estás aquí trabajando! ?Acaso no sabes que
tu hijo va a mar ‘papá a otro hombre?”
Sebastián frunció el ce?o: “Abu, ?de qué estás hando?”
“?Qué de qué estoy hando? ?Lorena se fugó con otro hombre! ?Acaso no lo sabías? ?Y lleva en
su vientre a tu hijo! ?Cómo permitiste que se escapara?”
La abu Borrego estaba furiosa.
Têxt ? N?velDrama.Org.
Sebastián permanecía impasible,o si no le importara: “Fui yo quien dejó ir“.
“?Qué?!”
La abu Borrego se quedó pasmada, pensando que había oído mal.
?Cómo alguien podria simplemente entregar a su hijo y a su mujer a otro hombre?!
La abu Borrego estaba furiosa y dijo: “Sebastián, ?eres consciente de lo que estás haciendo?
?Cómo es posible que familia Borrego haya criado a un hombre tan cobarde! Pensé que había
sido Fernanda quien se había llevado. ?Tienes idea del ridículo que hice en el hospital por tu
culpa?”
Al oír el nombre de Femanda, Sebastián se detuvo en seco.
*?Viste a Femanda? ?Estaba en el hospital?”
Estos últimos días familia Sierra había tenido grandes problemas, y él había intentado visitar a
familia Sierra varias veces, pero siempre lo habían rechazado.
?No esperaba que abu Borrego hubiera ido a buscar a Fernanda!
Pensando que Femanda podría estar herida, Sebastián se levantó de inmediato.
La abu Borrego lo detuvo y dijo: “?Vuelve aquí!”
Sebastián frunció el ce?o: “Abu, ?ya terminaste de armar escándalo?”
Cómo te atreves a harle así a tu abu?”
La abu Borrego estaba furiosa. Desde que Fernanda se había casado, en esta familia no había
habido un día de paz.
?Hasta Sebastián, su nieto, habíaenzado a desobedece!
Sebastián, masajeando su frente, mó: “?Carlos!”
Carlos entró, y Sebastián dijo fríamente: “Lleva a abu a descansar, sin mi permiso, e no
debe salir“.
“Sí, Sr. Borrego“.
Carlos se acercó a abu Borrego y le dijo: “Se?ora, el Sr. Borrego tiene más asuntos que
atender, sería mejor que saliera ahora“.
“?Sebastián!”
La abu Borrego intentó detener a Sebastián, pero en ese momento, todo en lo que Sebastián
podía pensar era si Fernanda estaba herida, así que se dirigió de inmediato al hospital del centro
de ciudad.
Al llegar, vio a Fabio en habitación de Fernanda.
Fabio tomó mandíb de Fernanda, movió dedo ado, y se pudo ver ramente marca
roja de una cachetada en su rostro.
Desde afuera, Sebastián se apartó un poco, frunciendo el ce?o levemente.
Su mirada estaba puesta fijamente en el rostro herido de Fernanda.
No te muevas“.
La voz grave de Fabio resonó.
Femanda contestó con resignación: “No es nada serio, solo fueron un par de cachetadas“.
Javier, que estaba a undo masticando maiz, dijo: Tienen que agradecerme, por suerte noté
algo extra?o en voz de Marisol por Teléfono, si no, Fablo y yo hubiéramos sido enga?ados
porpleto
Marisolnzó una mirada fulminante a Javier: Todavía tienes cara de decir eso?
Javier sonno con embarazo y siguió masticando su malz
Marisol estaba furiosa y de un manotazo tro ci malz da Javier al piso y dijo con anolo:. Todo es
culpa
para llevamos a Femanda ya mi
inter que hombres nos atraparon. F mande y yo solo quate
Vemos y no llevamos e nadia més, ninguna ha imaginado