Capítulo 362
Capítulo 362
La expresión de Sebastian se volvia cada vez más
En Laguna Verde, no había una figura importante que Sebastián no conociera.
El Sr. Teobaldo se sentia avergonzado.
Desde que Fernanda había sido encarcda, no había tenido ni un momento de pazl
Con gran esfuerzo había logrado deshacerse de Sra. Marisol, y ahora (Sebastián había llegado!
El Sr. Teobaldo dijo: “Sr. Homego, puede estar tranquilo, Srta. Femanda está muy segura con
nosotros, no habrá ningún problema, En Cuanto terminemos con el procedimiento, podremos
liberar a Srta. Fernanda…”
“?Quién es tu superior?
Sebastián presionaba cada vez más, haciendo o que el Sr. Teobaldo sudara frio.
Así que se acercó a Sebastián y, bajando voz, le dijo: “Sr. Borrego, usted conoce a persona
que está amba ya ha sido liberado bajo fianza Por favor, no me haga esto…”
El Sr. Teobaldo haba con verdad.
?Ya habian liberado! Y aun así el venia a busca!
Ser el jefe aqui realmente no era fácil.
“Fabio?”
Sebastian solo podía pensar en Fabio, pero no esperaba que Fabio, estando en el extranjero,
pudiera extender su mano hasta estación de policia de Laguna Verde
“Sr. Borrego, eso es todo lo que le puedo decir, definitivamente no encontrará aquí en
estación…”
Antes de que el Sr. Teobaldo terminara de har Sebastión se levantó y se fue sin mirar atrás
Carlos dijo: “Sr. Borrego, y si el Sr. Teobaldo está mintiendo? Ya investigué, y desde que se?ora
entró en estación, no ha salido“.
Content from N?velDr(a)ma.Org.
“Investiga bien, quiero saber su paradero“.
“Entendido“.
“Recuerda investigar as personas de Fabio que se quedaron en Laguna Verde, seguramente
habrá pistas“.
*Fabio?”
Carlos se sorprendió: “Entonces se?ora noe ningún peligro?”
Sebastian dijo fmente: “Quiero saber exactamente donde Fabio ha escondido, para
asegurarme que está bien“.
rego.
tanto, un auto pasaba rozando el de Sebastián.
Un hombre vestido con un traje de alta costura negro bajo del auto y entró en estación de
policia.
El guardia de puerta corrió hacia adentro, diciéndole al Sr. Teobaldo: Jefel Ha venido otra
persona a buscarlo!”
?Quién más viene a buscarme?”
El Sr. Teobaldo estaba a punto de perder paciencia
?Por qué de repente tantas personas venian a buscarlo?
“Digale que estoy ocupado! ?Que no voy a recibir a nadie!”
“?Es de familia Yepes!”
“?Qué familia Yepes?”
En todo Laguna Verde, ?Quién era de familia Yepes?
“La de Rio Celeste, esa familia Yepes!”
Al escuchar que era alguien de familia Yepes de Rio Celeste, el Sr. Teobaldo de repente se sintió
inquieto
?Cómo era que una distinguida família de Rio Celeste venia a buscarlo en Laguna Verde?
Rápido Hazlos pasart
El Sr. Teobaldo fue personalmente a recibirlos y vio entrar a un hombre de unos veintiocho a
veintinueve a?os, alto, hombros anchos y cintura estrecha, con un cuerpo esbelto y unos ojos que
tenían ese profundo encanto mestizo
Usted es
El hombre alzo mirada, y losbios se entreabrieron ligeramente: “Vengo a buscar a mi
prometida“.
El S. Teobaldo estabapletamente confundido: “?Prometida?”
Mientras tanto, en Mansión Huerta ya era de madrugada y Fernanda so?aba con haber
regresado a su vida anterior. Flotaba sobre
una mesa de operaciones, viéndose a si misma cubierta de sangre sobre mesa, sin signos de
vida.
El médico, con manos temblorosas, marcó el número de Sebastián.
Del otrodo de linea, Sebastián preguntó con impaciencia: “?Qué sucede?”
“Sr. Borrego, su esposa ha fallecido“.