Capítulo 353
Capítulo 353
“Puedes irte“.
Pedro no tenía ninguna cortesía.
Fernanda se sentíao una estudiante de primaria frente a Pedro, de esas que no pueden
levantar cabeza después de ser reprendidas.
Mientras tanto, en casa de los Borrego.
“?Paf!”
La abu Borrego le dio a Lorena una bofetada resonante.
Lorena se cubrió cara, llorandoo una magdalena.
“?Mujer! ?Quién te dio permiso para armar un escándalo en el Hotel Ocaso Dorado? ?Sabes qué
tipo de lugar es ese? Si vas a arruinarte vida, no arrastres a nuestra familia a limpiar tus
desastres“.
Têxt ? N?velDrama.Org.
Sebastián estaba sentado en el sofá, sin decir una pbra.
ramente no tenía intención de defender a Lorena.
“Abu, ?fue Sebastián quien se encontró primero con Fernanda! ?Y en un hotel, por Dios! ?Cómo
iba a tolerarlo?”
La abu Borrego soltó una carcajada fría: “Cuando tú te cste en cama de Sebastián, ?cómo
crees que lo tomó Fernanda?”
El rostro de Lorena se tomó sombrío.
La abu Borrego continuó fríamente: “Si no fuera porque estás embarazada, ?crees que te
hubiera permitido entrar pors puertas de nuestra familia?”
“?Abu! Sé que me equivoqué, por favor, perdóneme… Sebastián, todavía estoy embarazada de
tu hijo, reconozco mis errores, ?puedes perdonarme, por favor?”
En ese momento, apariencia vulnerable de Lorena ya no podía mover ni un ápice depasión
en él.
Sebastián se levantó, diciendo fríamente: “Tengo cosas que hacer, abu, haga lo que considere
oportuno con e“.
Dicho esto, Sebastián se dirigió hacias escaleras.
Lorena no esperaba indiferencia de Sebastián, y cuando abu Borrego vio esto, se frustró
aún más: “Ni siquiera puedes mantener el corazón de tu propio hombre, realmente eres una inútil“.
Lorena se dejó caer desanimada al suelo.
La abu Borrego ni siquiera se molestó en prestarle más atención a Lorena y se giró para volver
a su habitación.
Cam siempre había despreciado a Lorena, y en ese momento, incluso escupió en su dirión.
Lorena apretó los pu?os, había logrado con dificultad oportunidad de entrar en familia Borrego
y no estaba dispuesta a deja pasar asío así.
En profunda noche, Lorena subió sigilosamentes escaleras.
Desde que Sebastián había regresado a los Borrego, siempre había estado viviendo en
habitación que anteriormente ocupaba Fernanda.
Al ver a Sebastián acostado durmiendo en cama, Lorena se acercó sigilosamente y lo abrazó por
detrás.
Sebastián sintió el movimiento detrás de él, se levantó de inmediato y empujó a Lorena.
En oscuridad del cuarto, el rostro pálido de Lorena se ti?ó de vergüenza: “Sebastián, yo…”
“?Fuera!”
La actitud de Sebastián era fría, a?adiendo más repulsión.
Lorena mordió subio y dijo: “Sé que me equivoqué, no pude contrrme, ahora no pido nada
más, solo quiero dar a luz a tu hijo, para que pueda tener un padre“.
Lorena bajó mirada hacia su vientre levemente abultado y continuó: “No importa si no puedes
olvidar a Fernanda, solo pido que le des a mi hijo y a mi un lugar donde viyir”.
“Ya te permiti entrar a familia Borrego, esa es mayor concesión que te haré. No esperes nada
más“.
“?Puedo vivir sin reconocimiento, oficial! ?Pero mi hijo no puede crecer sin eso!”
Lorena sujetó el brazo de Sebastián y suplicó: “Sé que hice muchas cosas mal en el pasado,
cambiaré, ?podrías darme otra oportunidad por favor?”
09:52
Sebastián soltó mano de Lorena y su mirada era friao el hielo: “Lárgate antes de que pierda
porpleto paciencia!”
Al ver a Sebastián tan imcable, Lorenaenzó a desabrocharse ropa.