Capítulo 320
Capítulo 320
Isabel e Iván fueron amastrados a este sótano y se pusieron pálidos al instante. Con solo una
mirada de Femanda, Isabel se derrumbó en el suelo, aterrorizada.
“No ful yo, no ful yo‘
Isabel gesticba frenéticamente hacia Femanda, diciéndole: “Fernanda, nos vimos obligados,
nosotros…”
Femanda se acercó y agarró el mentón de Isabel, quien nunca ha visto a Femanda con una
mirada tan aterradora.
*?En qué te ha fado mi to? Desde el momento en que te casaste con familia Sierra, ?cuándo
mi tio no te ha protegido? ?Qué cosa que te gustaba no tepró sin pensarlo dos veces? ?Te
lo dio todo, incluso renunció a su propia dignidad! ?Y tú? Tú, con corazón de piedra!”
Fernanda empujó violentamente a Isabel.
Isabel, con lágrimas en los ojos, temba de miedo.
Fernanda dijo friamente: “Si le pasa algo a mi tio, tú y tu querido hijo pueden esperar pasar el resto
de sus vidas en prisión“.
“?Femandal
Isabel intento rogar por misericordia, pero Femanda estabapletamente enfocada en Julio.
Fabio ordenó a sus hombres que sacaran a Julio del sótano y habló con voz baja: “Ya me he
puesto en contacto con el hospital, ahora mismo llevaremos a al tio alli“.
“Mi tio no tendrá problemas, ?verdad?”
“Lo he revisado, debería ser solo heridas superficiales“.
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Aloirs pbras de Fabio, Fernanda se sintió aliviada.
Femandanzó una mirada fría a Isabel e Iván, todavía retenidos en el suels, y dijo: “Mantenganlos
aqui encerrados, si mi tio tiene suerte de volver, los dejaré ir, pero si mi tio no regresa…”
El significado des pbras de Fernanda era más ro que el agua
Isabel palideció: “Fernanda! ?Esto es condenamos a muerte“”
?Julio sabía que han sido ellos quienes lo hicieron! Incluso si regresara, o podría dejarlos
salir de este sotano?
*Femanda! ?Con qué derecho te atreves a hacer esto conmigo y mi madre? ?Esta es nuestra casal
?Qué derecho tienes para tratamos asi?
Iván no había terminado de har cuando Femanda lo pated en el suelo
El tacón alto de Fernanda presionaba contra el pecho de Iván, quien no se atrevia a moverse,
temiendo que el afdo tacón se vara en él
“En Laguna Verde, solo quien tiene poder tiene voz. ?Acaso tus maestros no te lo ense?aron en
escu?”
Iván se puso pálido.
Mirando esa cara que se parecia un poco a Julio.
Finalmente, Femanda retiró su ple: “Ustedes dos, mejor recen aqui. Recen para que mi tio regrese
sano y salvo, recen para que tenga el corazón ndo y los libere, de lo contrario, esperen a que
venga muerte en este sótano“.
Ese sótano, con solo una peque?a ventana para ventción y sin ni una s luz, se volvia
completamente oscuro una vez que se cerraba puerta, hasta el punto de no se podia ver ni
propia mano extendida frente a uno.
Una persona normal enloqueceria después de una hora en un lugar asi, y más aún si tuviera que
pasar una noche entera!
Isabel no se atrevia a imaginar, si Julio no regresaba, sin luz, sin agua, sinida, y con el
corazón de piedra de Femanda, no habría salvación para ellos.
?Madre e hijo solo tendrían un camino a muerte!
El sonido de puerta del sótano cemándose resonó, e Isabel escuchó el sonido del cerrojo.
Fernanda, parada detrás de esa puerta del sótano, guardó silencio por un momento.
“Lo que hice, ?está bien o mal?”
“Este mundo es mucho más oscuro de lo que imaginas. Si no eres fuerte, alguien te