Capítulo 312
Capítulo 312
Delfina estaba tan nerviosa que parecia una hormiga en un sartén caliente
La abu Bonego reionó y dijo: “St, Caml Ve de inmediato a mar al chofer, vamos a
estación de policial Rápido!”
“Si, se?ora!”
Cam se fue rápido a buscar ayuda.
Delfina dijo: “Se?ora, pa?aré“.
“Está bien, está bien…”
La abu Borrego, tocando mano de Delfina, dijo: Delfina, haz exactamente lo que te diga. Si
logramos salir de esta, serás futura nuera de familia Borgo“.
Al escuchar promesa de abu Borrego, Delfina se llenó de alegria: “Si, se?ora!”
El auto patru dio vueltas alrededor durante media hora antes de llegar lentamente a estación
de policia.
Al bajar, cara de Sebastián estaba sombría, y Carlos a sudo conte su furia
El chofer habia dado vueltas a propósito, ramente para que los ciudadanos vieran el auto de
policía llevándolos, aumentando así el escandalo público.
?Cómo Fabio podia emplear tácticas tan da?inas?
“Sr. Fabio, Srta. Femanda, por favor bajen“. This is from N?velDrama.Org.
De otro auto patru, Femanda bajó envuelta en el abrigo de Fabio
Cuando sus miradas se cruzaron con Sebastián, solo habia frialdad.
Sebastian, mirando a Fabio, dijo friamente: “Sr. Fabio, sus tácticas son impresionantes, he
aprendido algo nuevo“,
Fabio, sin falsa modestia, respondió: “Comparado con el Sr. Borrego, mis tácticas son algo
superiores“.
“Sr. Borrego, por favor pa?enos para tomar deración“.
Un policia se llevó a Sebastián.
Al irse, Sebastian miró a Fernanda.
Pero Femanda desvió mirada, sin volver a mirar a Sebastián.
“Vamos“.
Fabio protegió a Fernanda mientras entraban, pero antes de llegar a estación, los focos de un
auto se posaron sobre ellos.
La abu Borrego, furiosa, salió del auto y levantó mano para abofetea, pero antes de que
pudiera hacerlo, Fernanda detuvo
“Abu Borrego, todos somos personas respetables aquí, ?por qué actuar asi?
“Fernanda! Armaste un caos afuera de casa, sin importante imagen de familia Borrego. Ahora,
incluso has tenido el corazón para enviar a tu propio esposo a estación de policia ?Cómo puede
existir una mujer tan malvadao tú? Si hubiera sabido esto, nunca te habría dejado entrar en
familia Borrego”
La abu Borrego, jadeando, miraba a Fernandao si quisiera devora viva en ese
momento.
“Srta. Fernanda, ?cómo pudo hacer algo asi? Digales a los policías verdad, que no fue así, que
liberen a Sebastián!” Delfina habló
con convión.
Fernanda casi riéndose dijo: “Srta. Delfina, ?con qué autoridad me ordenas? El que me secuestro
con intención de virme fue Sebastián, soy victima aqui. ?Por qué debería arars cosas
con policía? ?Y qué derecho tienes para pedir que liberen a Sebastian?”
Delfina, sintiéndose culpable, intentó defender su punta: “Porque, porque Sebastián es tu esposo.
?Entre esposos, cómo podria marse vición!”
“Por favor, entiende bien, cualquier acto contra voluntad de una mujer es vición. Además,
Sebastián y yo ya estábamos en proceso de divorcio, el mando a que me secuestraran y me
llevaran a un hotel, si eso no es vición, entonces qué es?”
La voz de Fernanda se torno fria: “Antes, por el hecho de haber sido esposa de Sebastián, intenté
har senamente sobre el divorcio, quería manejarlo de manera amigable. Fue él quien se negó
rotundamente y además, hizo estas cosas bajas y despreciables. Ahora, demandarlo es
completamente justo y razonable“.
“Tú! ?Fernanda! ?Erespletamente irracional! Te digo, este matrimonio va a terminar aunque
Sebastián no esté de acuerdo. ?Jamás permitiré que una mujero tú entre a nuestra familia
Borrego!”
La abu Borrego, jndo a Delfina, dijo: “Delfina, vamos, entra conmigo!