Capítulo 210
Capítulo 210
En s de reuniones, Sebastián se acercó a Femanda y le susurré Fernando, lo hago por tu
bien, alejate de genteo Fabic y Yago, se acercanati con segundas intenciones“.
All text ? N?velD(r)a''ma.Org.
Fernanda no respondió, en cambio, dio un paso atrás y dijo: “Sr. Borrego, si no hay nada más, me
voy“.
Femanda fue primera en salir de s de reuniones, y justo al abrir puerta vio a los
empleados del área de trabajo asomando cabeza,o espectadores de un drama.
Una chispa de envidia cruzó los ojos de Lorena, pero cambió de expresión al ver a Sebastián salir
de s.
Con sus tacones altos, Lorena camind hasta Sebastián y le sonrió radiante: “Sebastián, has
venido“.
Sebastian frunció el ce?o, evitando tener ningún contacto con Lorena. Justo cuando neaba
deja atrás, Lorena agarró su brazo, actuandoo una novia mimando a su pareja,
“Sebastián. ?viniste a verme?”
Los ojos de Lorena estaban llenos de expectativa, ya que a lo lejos. Femanda observaba
silenciosamente escena.
“Femanda, ?te gustó el café?”
En ese momento, Pablo se acercó a cafeteria y le pasó a Fernanda un pastel.
Debido a reciente aparición de Sebastián, el ánimo de Femanda no era el mejor, por lo que
respondió con un indiferente “Si__“.
Cuando Sebastián levantó vista, sus ojos se encontraron con los de Femanda, y luego miró a
Pablo, que estaba a sudo.
Parecia que
Fernanda era amable con todos los hombres, excepto con él.
“Sebastian?”
Lorena estaba ansiosa por su reión, no queria ser el hazmereir entre los colegas.
Viendo a Femanda no muy lejos, Sebastian se sintió incómodo, pero forzó una sonnsa indulgente
hacia Lorena: “Si, vine a recogerte después del trabajo
“Genial, ?qué tal si salimos temprano hoy y vamos a cenar?”
Lorena, emocionada, seguía agarrada del brazo de Sebastián
Fernanda desvió mirada.
“?Qué pasa? ?Tienes fiebre?”
Pablo colocó su mano en frente de Femanda, acercándose mucho a e.
Sebastian observó esta escena desde distancia.
La mirada de Pablo hacia Femanda era ramente de un hombre enamorado.
“Vamos, Sebastian“.
Lorena seg mimando a Sebastián.
Sebastián respondió con un profundo “Está bien…
En ese momento,s empleadas de empresa miraban a Lorena con envidia.
Siendo una joven graduada de una prestigiosa universidad y era amada por el presidente del
Grupo Bonego, todos vno una ganadora en vida.
Ya fuera de empresa, Lorena seguia hando: “?Qué tal si vamos a tu restaurante favorito?”
De repente, Sebastián se soltó friamente de mano que Lorena le agarraba.
Lorena se quedó desconcertada, sin entender qué ha sucedido. “?Sebastián?”
“Basta, ?no te cansas de fingir todos los días?”
La voz de Sebastián era casi hda.
1/1