Capítulo 130
Capitulo 130
Fermanda wo de inmediato et je negro que llevaba Lorena, con el emblema de familia Borrego
en el pecho.
Era chaquem de Sebaster
Femanda Sa Mansol die Lorena con una sonrisa. “Qué coincidencia“.
La expresión de Marsol se tomó aún más fea que de Femanda, especialmente después de saber
que noche anterior Sebastián tapia peleado por torene y Femanda.
Esta vez Marsci, an persario dos veces, le dio una bofetada a Lorena.
Fermanda no logró detener a Marisol a tiempo.
Le mirada de Mensol era fría y severa.
Los ojos de Lorena se enrojecieron en un instante, acumndo lágrimas: “Sra. Marisol, no te he
hecho nada, ?por qué me golpeas de
repente
Lorena, entregrimes, atrajo atención de los estudiantes que se dirigían a sus ses en
Universidad del Nuevo Mundo, quienes solo se atrevían a mirar de lejos.
All content is property ? N?velDrama.Org.
Lorena era una celebridad en Universidad del Nuevo Mundo, no había nadie con su estatus,
pero gracias a su excelente rendimiento académico y buena apariencia, siempre mantenía una
imagen positiva y amableo reina de belleza de universidad.
La mayoría en universidad había escuchado sobre los logros de Lorena, y los chicos protegian
aún más.
*?Todavía tienes cara para preguntarme por qué te golpea?”
Marisol se burló: No fuiste tú quien esparció rumores diciendo que Femanda era una chica de
compa?ía, y también fuiste tú quien difamó a Femanda en los tablones de anuncios de escu?
?Cómo te atreves a ser tan descarada? ?Y seguir acosando al marido de ctra?
Lorena, con lágrimas deramándose,o si todo el mundo hubiera malinterpretado dijo, “Sra.
Marisol, ?cómo puedes insultarme frente a tanta gente? Puede que sea pobre, pero tengo
dignidad. Nunca he hecho esas cosas“.
Lorena, con una expresión obstinada, dijo: “No puedes simplemente difamarme porque Fernanda
sea tu mejor amiga. Puede que sea pobre, pero eso no te da derecho a manchar mi nombre.
Incluso, ustedes son ricos, no pueden tratarme así“.
Marisol, enojada, no pudo responder de inmediato ante tales acusaciones morales.
Femanda se adntó a Marisol, mirando a Lorena con soma: “?Pobre?”
Lorena mantenía esa misma expresión de debilidad y obstinación al mirar a Fernanda.
Femanda nunca había sido demasiado dura con Lorena, nunca había tenido intención de hacer
que Lorena no pudiera quedarse en universidad.
Pero actitud de víctima de Lorena en ese momento hizo que Fernanda reconsiderara su
enfoque.
Realmente no debería haberle dejado tanto espacio a Lorena.
Fernanda se acercó, y Lorena retrocedió asustada: “?Qué vas a hacer?!”
Femanda le arrebató a Lorena su bolso y sacó una tras otra sus tarjetas bancarias, también le quitó
la chaqueta que llevaba puesta. Todas estas tarjetas bancarias, todas son de Sebastián dándote
decenas de miles mensuales para tus gastos, pagando tus altas tasas de matric, tu bolso fue un
regalo suyo, todo lo quees y vistes viene de Sebastián. No olvides, Sebastián y yo somos
esposos, su dinero es también propiedad de ambos, ?qué derecho tienes para har de pobreza?
?De dónde sacas el valor para decir que tienes dignidad?”
Lorena se quedó sin pbras.
“Esta chaqueta, es de Sebastián, ?verdad?” Femanda se burló: “Mi marido es realmente
considerado, manteniéndote mientras estudias y trayéndote personalmente a universidad,
asegurándose de abrigarte, por temor a que te enfriaras“.
Con estas pbras, todos alrededor entendieron lo que había pasado.
Un hombre casado tan preocupado por otra mujer, cualquiera podría ver que rción entre esos
dos no estaba ra.
Nunca imaginé que Lorena fuera ese tipo de persona“.
‘Crei que realmente tenía dignidad, pero resulta que es amante que destruye hogares“.
“Viviendo a expensas de otro, y todavía tiene cara dura de criticar a esposa legítima“. “Seguro,
está celosa y por eso esparció esos rumores en el tablón de anuncios, ?qué malicia!* Lorena
escuchó lo que gente decía a su alrededor y su rostro se tomó de verde a rojo de vergüenza.
De repente, una mano arrebató el abrigo des manos de Fernanda.
Fernanda se quedó sorprendie
ver a Sebastián colocando el abrigo sobre los hombros de Lorena, y con una expresión fría hacia
Fernanda dijo: “Ya lo he dicho, nunca he cruzado línea con Lorena“.
“?Cruzar línea? ?Qué consideras cruzar línea?”
Fernanda soltó una risa ligera y dijo: “La que te pa?a a todass cenas importantes es
Lorena, cuando se enferma, corres a sudo con una mada, por e me has puesto en
situaciones incómodas dnte de todos una y otra vez“.
Con cada pbra que Fernanda decía, expresión de Sebastián se volvía más incómoda.
Fernanda se acercó, mirando directamente a los ojos de Sebastián, y con cada pbra enfatizó:
“Sebastián, no solo acostarse con alguien es cruzar linea, lo que ustedes están haciendo ahora,
es aún más repugnante“.