Capítulo 46
Capitulo 46
Javier tenia razón, e realmente queria acercarse a Enrique
Aunque todos sabian que Pedro era un hombre de carácter fuerte, no eran conscientes de que el
hermano menor de Pedro, Enrique, era aún másplicado de tratar. Si lograba hacerse amiga de
Enrique con anticipación, su camino en el futuro seria mucho más fácil.
Pero Enrique tenia una personalidad diferente a de mayoria, y tratar de adrlo ocerlo
intencionadamente sólo resultaria en su desagrado.
En esencia, Enrique y Sebastián eran muy simres. En su vida pasada, e trató decer a
Sebastián de todass formas posibles, pero al final, Sebastián detesto profundamente, hasta el
punto de no querer ve ni siquiera antes de morit
Sin embargo, una vez que e dejó de prestarle atención, elenzó a segui persistentemente
Por eso, Fernanda deliberadamente evitó entrada principal del Edificio Central, para no
encontrarse con Enrique.
Conforme el cielo se oscurecia, Fernanda se desperto sintiendo su cabeza pesada y confusa, y se
dio cuenta de que habiaenzado a llover fuertemente afuera.
Desde peque?a, su salud había sido frágil, era propensa a enfermarse con los cambios de clima,
especialmente con lluvia.
Justo cuando Fernanda neabaprar medicina, su mirada se desvió hacia mesita de noche,
donde había una nota nca que decía que en el cajón había medicinas para el uso diario.
Al abrir el cajón, efectivamente encontró medicinas para el resfriado, fiebre y el dolor.
?Ha sido eso preparado por Fabio?
En ese momento, el celr de Fernandaenzó a sonar.
La mada era de Sebastián.
Fernanda contestó mada, voz de Sebastián al otrodo sonaba fria: “?Dónde estás?”.
“Hoyencés ses, ya me mudé de casa“.
“?Quién te dio permiso para mudarte?“.
El tono de Sebastián estaba lleno de frialdad y enfado.
En ese instante, Fernanda se sentia tan mal que no queria entrar en una discusión verbal con
Sebastián, así que colgó mada al siguiente segundo.
Después de tomar medicina, Fernanda se sumió en un profundo sue?o.
A ma?ana siguiente, Fernanda todavia se sentía muy mal de cabeza y lluvia ligera
continuaba sin cesar. Peroo era su primer día, no queria llegar tarde.
Al llegar a entrada del Edificio Central, ya se sentia mareada y humedad del aire casi no le
permitia respirar.
De repente, unas manos fuertes agarraron y presionaron contra pared de entrada del
Edificio Central.
Con vista borrosa, Fernanda levantó cabeza sólo para encontrarse con Enrique, quien
miraba f
tono hostil: “?Dónde te fuiste ayer?“. From N?velDrama.Org.
“A qué te refieres?“.
“No te hagas tonta, te dije que me esperaras aquí abajo en el Edificio Central, ?dónde fuiste?”.
“Sr. Enrique, creo que nunca acepté esperarlo.
Fernanda estaba tan mareada que apenas podia mantenerse consciente.
friamente y preguntó con un
Enrique insistió sin dar tregua: “Nadle se ha atrevido a burse de mi asi, eres Fernanda, ?verdad?
No creas que no me atrevo
Justo cuando Enrique levantaba el pu?o para asustar a mujer frente a él, Fernanda perdió el
conocimiento y cayó directamente
en sus brazos.
Enrique se quedó paralizado, por un momento no supo qué hacer: “Oyel Fernanda, no juegues
asi“.
Después de sacudir un poco a mujer en sus brazos y no obtener respuesta, Enrique tocó
frente ardiente de Fernanda
Se sorprendió.
L
Tenia bebre?
Cuando finalmente se dio cuenta, Fruique levantó a Fernanda en brazos, pero antes de poder dar
un paso, alguien le agarro el hitirates
“Suelt”
La voz del hombre detrás de el era fria y provocaba escalofrios
Enrique funció el ce?o y, al darse vuelta, se encontró con Sebastián sosteniendo un paraguas.
Aparte de su hermano, en Laguna Verde no había muchas personas con esa presencia
imponente.
“Sebastian?
Enrique soltó una risa fria: “?Por qué debería solta?“.