Capítulo 44
Capitulo 44
“No, no puedo permitir que e se quede con Sebastián, de ninguna manera”
Fernanda llegó temprano a se, los estudiantes de posgrado en Universidad del Nuevo
Mundo no eran muchos, y facultad de Finanzas sólo tenia una se cada a?o.
Y en esa se, los estudiantes eran o muy ricos a extremadamente inteligentes.
Fernanda se sentó en última f,o recién ingresada, no queria mar demasiado
atención. Si abu Borrego se enterara de que estaba estudiando en Universidad del Nuevo
Mundo, seguramente haria un escándalo en escu
“Bang!”
De repente, puerta del a fue abierta de una patada
Algunos chicos que estaban leyendo ens primeras fs fruncieron el ce?o, listos para quejarse,
pero se caron al ver quién era el recién llegado.
Fernanda levantó cabeza y siguió mirada de todos hacia puerta.
Alli estaba Enrique, vestido con un traje deportivo casual, luciendo algo perezoso y rjado.
Fernanda frunció el ce?o.
?Por qué Enrique también estaba alli?
E recordaba ramente que Enrique habia entregado un examen en nco el dia del examen.
El director de estudios que estaba en puerta fue muy cortes con Enrique: “Sr. Enrique, puede
sentarse al frente, vista es mejor all.
Dicho eso, el director de estudios avanzó para ayudar a Enrique a tirar de una si en primera
f.
Enrique no le presto atención y, arrastrando esa si hacia donde estaba Fernanda, rápidamente
se sentó aldo de e.
Ante eso, los demás estudiantes mostraron su desdén.
Pero nadie se atrevió a expresar su descontento, ya que familia Huerta tenia una gran influencia
en Laguna Verde
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“Su lugar está al frente, Sr. Enrique”
Fernanda le recordó amablemente.
El tenia fama en Laguna Verde por no dejar pasar una.
La última vez que e habló deliberadamente frente a Enrique, él todavia recordaba el agravio.
Enrique dijo casualmente: “Me siento donde quiero“.
Al ver eso, el director de estudios se fue sintiéndose algo avergonzado.
Fernanda echó un vistazo a los que rodeaban, con ese tipo de estudiantes de posgrado, era
dificil que un profesorún se atreviera a aparecer.
Tenía curiosidad por saber qué profesor tan desafortunado tendria que tratar con esos ricos e
intocables.
Pronto, una voz familiar resonó en entrada.
“?Llego tarde, llego tarde! ?Carajo!“.
Javier entró corriendo y tropezando al a.
Al ver a Javier, Fernanda perdió el ánimo para enojarse.
Javier se odos gafas y dijo: “Lo siento, es primera vez que soy profesor, no tengo mucha
experiencia“.
“Profesor, tus anteojos no tienen cristales“.
No se sabia quién lo grito, pero todos estaron en risas.
Javier era muy popr en ese circulo, tenia amigos por todas partes, y varios de los presentes
habian bebido con él, ten
buenas rciones.”
Fernanda se masajeó frente.
Parecia que aprender algo nuevo en Universidad del Nuevo Mundo era imposible.
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Pero de todos modos, e no esperaba adquirir un conocimiento profundo en Universidad del
Nuevo Mundo, sólo estaba ali para tener una ventaja más en el control real de familia Sierra
“Dejen de bromear, hoy soy el profesor sustitute, su profesor titr está muy ocupado, cuando él
está ocupado, vendré yo, cuando no vendrá el
Al escuchar esa explicación de Javier, lo primero que Fernanda pensó fue en Fablo.
Pero luego to reconsiderò, los negocios de Fabio definitivamente no podian ner mencionados
abiertamente, mucho menos ir a
escu a ense?ar.
“?Quieres saber de quién está hando?”.
Aldo, Enrique de repente habló