Capítulo <b>794</b>
“?Qué es eso? ?Una i?”
“Si, una i de tu esposo.”
“… Y me quieres llevar alli<b>?</b>”
“?ro!”
Cuanto más se acercaban, más ro veían, A pesar de densa vegetación, i parecía desda,o si fuera deshabitada.
Carol, curiosa, preguntó, “?Este es tu refugio secreto?”
“Si.” Aspen detuvoncha en ori de i, ayudó <b>a </b>Carol a bajar y luego aseguró bienncha antes de tomar mano de Carol y caminar hacia el interior. de i.
Mientras caminaban, de repente, un lobo saltó desde maleza, mostrando sus dientes y mirándolos de manera amenazante.
Carol se sobresaltó y, por reflejo, agarró fuertemente el brazo de Aspen.
Aspen, sonriendo, dijo, “No temas, esto es Antinieve.”
Antes de que Carol pudiera reionar, Antinieve se acercó a ellos con c moviéndose y un gru?ido amigable.
Aspen lo mó y Antinieve se detuvo, sentándose ordenadamente en el suelo, inclinando su cabeza curiosamente hacia ellos y luego hacia Carol, sus ojos moviéndose de uno a otro.
Aspen presumió un poco de su esposa ante Antinieve, quienenzó a guiar el camino.
Antinieve le obedeció, trotando adnte con c en alto.
Carol, curiosa, preguntó, “?Lo criaste tú?”
“No exactamente. Son nativos de i. Cuando llegué, tuvimos algunos enfrentamientos, pero después de someterlos, nos hicimos amigos.”
Al escuchar esto, Carol sonrió, entendiendo de dónde venía el instinto de lucha en Ledo. ?Todo se hereda!
“?Por qué le pusiste Antinieve?”
1/2
Aspen explicó entre risas, “Porque detesta nieve. Desde peque?o, <b>siempre </b>odió nieve. Cada vez que nevaba, se volvía lodo, así que le puse Antinieve.”
Aspen apartós ramas del camino para que Carol pudlers
pasar más fácilmente.
“Compré esta i hace muchos a?os. Los animales aquí me conocen bien, así que no tienes por qué temer, no te harán da?o.
Carol avanzaba con precaución, mirando tanto el sueloos copas de los
árboles.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Los árboles se mecían y los monos saltaban de rama en rama.
Habiendo vivido en profundidad des monta?as con sus hijos durante cinco a?os, no temia al entorno, pero presencia de animales desconocidos todavía ponía nerviosa.
Al ver a los monos, no pudo evitar pensar en cómo arrebatabanida con ferocidad, deseando tener un palo para defenderse.
“?Por quéprar un lugar tan desdo?”
Aspen, sosteniendo su mano y cuidánd des ramas y los rasgu?os, explicó, “A los siete a?os, fui traicionado y arrojado al mar. Por suerte sobreviví y desperté en esta i. Vivi aquí solo por unos días. A pesar des duras condiciones de vida, estaba increíblemente feliz. Este lugar era mucho más confortable que prisión infernal de casa Bello. Desde entonces, siempre que me sentía mal, trataba de venir aquí a pasar algún tiempo.”
Le dio una mirada a Antinieve, que esperaba adnte, indicándole que continuara.
Luego agregó, “De ni?o, estaba desilusionado con gente a mi alrededor y con el mundo, siempre queriendo escapar. Pero tenía asuntos pendientes, no estabal dispuesto a morir suicidándome, así que me aguantaba y sobrevivía en casa de los Bello. Este lugar se convirtió en mi refugio personal. Cuando vida se volvía insoportable, me escapaba aquí para despejarme. Después, cuando tuve los medios, simplementepré i. Ahora es mi dominio privado.”
Carol frunció el ce?o al escucharlo. Lo que él describía con tanta ligereza, a e le dolía profundamente.
?Qué tan adversas debían sers condiciones de vida para que una i desierta pareciera un mejor hogar para un ni?o de siete a?os?
?Qué tan grande debía ser el tormento psicológico para llegar a despreciar vida?
<b>15:10</b>
“Llegamos,” dijo Aspen de repente.