<b>Capítulo </b><b>603</b>
Al día siguiente, Carol despertó temprano, se arregló rápidamente y salió a ver cómo estaba
<b>Miro</b><b>.</b>
Pero justo al abrir puerta, ?se encontró con cierto hombre!
Llevaba misma ropa de ayer, apoyado en pared fumando un cigarrillo, no se sabía
cuánto tiempo llevaba ahí, pero el pasillo estaba impregnado del olor a tabaco.
Se le notaba cansado, con ojeras marcadas <b>y </b>una apariencia algo desgastada.
Carol parpadeó sorprendida y le preguntó,
“?Qué haces aquí? ?Cuánto tiempo llevas? ?Acaso no dormiste en toda noche?”Content bel0ngs to N?vel(D)r/a/ma.Org.
Aspen había apagado el cigarrillo en cuanto vio.
Después de sentirse mejor anoche, había ido a unidad de cuidados intensivos a ver a Miro y luego regresó.
Estar cerca de e le daba tranquilidad y confort.
Así que sin darse cuenta, terminó pasando toda noche ahí.
“Vine por mi chaqueta,” respondió Aspen, buscando cualquier excusa para sus preguntas.
Si e no podía aceptar sus sentimientos por ahora, él prefería mantenerlos ocultos. Lo más importante era que e estuviera tranqu.
Carol, confundida, preguntó,
“Si sabías que estaba adentro, ?por qué no tocaste puerta? ?O me hubieras podido mar, no<b>?</b><b>”</b>
“No había prisa.”
Carol movió susbios ligeramente, “Entra.”
Aspen dio unos pasos hacia dentro, Carol cerró puerta detrás de él.
E se quitó chaqueta y colgó cerca de puerta, decidiendo no salir por
ahora.
Le preguntó, “?Anoche tampoco dormiste, verdad?”
“… No tenía sue?o.”
“?Cómo no vas a tener sue?o después de tanto tiempo sin descansar?”
Aspen le mintió, “Ayer dormí un poco durante el día.”
Carol frunció el ce?o, sabía bien que si hubiera descansado, no luciría así.
Seguramente, desde el incidente con Miro no había <b>pegado </b>ojo.
23.12
<b>Capitulo </b><b>603</b>
Carol lo observó, queriendo saber <b>si </b>su insomnio era por e<b>, </b><b>especialmente porque </b><b>se </b><b>había </b>ido de mal humor noche anterior.
Pero temía que preguntarle pudiera molestarlo de nuevo.
Después de dudarlo un momento, Carol no dijo más y no indagó sobre razón de su <b>falta </b>de sue?o, solo preguntó,
“?Ya desayunaste?”
“No.”
“Entonces ve a cepirte los dientes, hay cepillos nuevos en el ba?o. Yo te prepararé algo.”
El corazón de Aspen se llenó de calidez, “?Y tú?”
“Tampoco heido, desayunaremos juntos.”
“Mejor pido algo por delivery, descansa tú.”
“He dormido toda noche, no estoy cansada. Además, lo hecho en casa es más limpio y rápido, ?te parece si preparo revueltos?”
“?Perfecto!”
“Entonces ve avarte, yo empezaré a cocinar.” Carol se levantó hacia cocina.
Aspen, miránd alejarse, sintió una inmensa felicidad.
Realmente, no se debe pedir demasiado para no acabar dolido. Estar contento con lo que se tiene es verdadera felicidad.
Aunque e nopartiera sus sentimientos, el hecho de que realmente se preocupara por él ya era motivo suficiente para estar feliz.
Cuando Aspen terminó de arrerse, Carol ya había servidoida.
Viendo el humeante to frente a él y a mujer pa?ándolo, todo su ser se sentía
cálido.
Después deer y dejar todo limpio, Carol se dispuso a visitar a Miro; quería que Aspen se quedara a descansar.
él sabía que si no obedecía, e se molestaría.
Así que, después de que Carol se fue, se acostó en cama donde e había dormido, intentando descansar.
Aunque e no estaba allí, aún podía sentir su presencia en habitación.
Rodeado de esa sensación <b>de </b>felicidad, Aspen finalmente se permitió descansar.
Al despertar, recibió una excelente noticia: ?Miro había despertado!
<b>Ya </b>lo habían tradado <b>a </b>una habitación normal.
<b>23.12 </b>13
Capítulo <b>603</b>
Cuando Aspen llegó apresuradamente aldo de Miro, encontró a Carol chando con él.