Capítulo 395
Quizás por su experiencia siempre se negó a depender fácilmente de los demás.
Una vez que persona de que dependía desapareciera, seríao si otra monta?a se derrumbara sobre e.
Jason miró fijamente a Grace. Después de un rato, e bajó mirada ligeramente. “Está bien si quieres seguir trabajando aquí. Solo déjame.
“Sabes cuándo quieres cambiar de trabajo”.
—Por supuesto. —Grace asintió. No rechazó oferta de Jason esta vez.Content ? copyrighted by N?velDrama.Org.
tiempo.
—Por cierto, si has estado esperando afuera tanto tiempo, ?has cenado? —Grace pensó de repente en esto.
—Todavía no —respondió Jason.
—?Por qué no entraste yiste? —exmó Grace. Era un restaurante peque?o, pero al menos habíaida de sobra que podría haber pedido.
Grace no le prestó demasiada atención a si esto le convenía a su apetito. Después de todo, cuando Jason y e vivían en casa alquda, élía con e hastasidas más humildes.
—Está bien, entraré próxima vez —respondió Jason.
“…” De repente, Grace sintió que había dicho algo incorrecto. Si Jason entraba al restaurante, el ambiente del restaurante sería…
Probablemente cambie.
El auto llegó a Reed Residence y los dos entraron al
casa. El chef ya había preparado cena de Jason, así que
Grace se unió a él por un tiempo.
Por supuesto, para Grace, fue una cena tardía.
Durante cena, Grace habló sobre el restaurante. Ser repartidora deida no era tan agotador. Solo estaba ocupada alrededor del mediodía y por noche. Estaba rtivamente libre.
por el resto del tiempo.
“K es muy amable conmigo. Dice que sí y me ayuda cuando necesito un día libre o algo así. Estoy agradecida de que me haya contratado a pesar de mi pasado”, dijo Grace. Luego, su rostro se ensombreció de repente.
—?Qué te pasa? ?Estás pensando en tu caso? —Jason frunció el ce?o y preguntó—. ?Necesitas que intervenga?
—No por ahora. Lina me está ayudando cons pruebas. —Grace se mordió un poco elbio al oír esto—. No bebí y conduje y no choqué contra el auto de Jennifer Atkinson. Fue… su auto el que pareció…
Perdió el control y chocó contra el mío. ?Me crees?
Mientras decías últimas cuatro pbras, lo miró un poco…
nerviosa. Desde cuándo le importaba si él le creía o no.
?no?
Al menos, a e no le importaba si los demás le creían o no.
E dejaría que ley limpiara su nombre.
Sin embargo, antes de eso, e quería hacerle creer que e era…
inocente.
Las luces deledor cayeron sobre su rostro. Incluso esos hermosos y amorosos ojos suyos parecían estar fundidos con tenue luz amari, haciendo que sus ojos lucieran empa?adoso si estuvieran cubiertos con una capa de gasa. Le resultó difícil adivinar lo que estaba diciendo.
sentimiento.
Sus pesta?as temron un poco. La mano que sostenía los palillos se tensó. Después de un rato, susbios se separaron lentamente mientras decía lo que e quería oír.
“Te creo.”