Capítulo 174
Sin embargo, enparación con sensación de náuseas, tenía más miedo de perder su lujoso estilo de vida. Tenía miedo de tener que viviro una persona normal, trabajando en un empleo fijo de nueve a cinco y siendo prudente alprar cualquier artículo de lujo.
bolsas.
María Martín tenía miedo de llevar ese tipo de vida.
María Martin se consideraba a sí mismao alguien que debería llevar una vida de se alta, mientras menospreciaba a Grace y a otras de su especie. Ahora que Grace había visto congraciarse con un gordo, ira en su corazón aumentó.
“María Martín, conoces?”, preguntó el hombre bajito y regordete.
Junto a María Martín preguntó.
—Sí. ?Hace poco que salió de cárcel y ahora trabajao barrendera! —María Martín reveló con sa?a identidad de Grace antes de mirar al gerente—. ?Desde cuándo Royal Court permite que un barrendero cene aquí?
Jason estaba de espaldas a María Martín, por lo que e no lo vio.
?Desafortunadamente, el gerente no pudo!
En ese momento, estaba temndo de miedo y deseaba poder echar a María Martín del restaurante de inmediato.
“?Y qué si acaba de salir de cárcel o si es barrendera? Mientras el joven maestro Reed quiera trae aer, hasta un mendigo puedeer aquí”.
“No le corresponde a usted decidir quién puede venir a cenar a nuestro restaurante. ?Espero que se disculpe con esta se?ora!”, le dijo el gerente a María Martín.
María Martín quiso estar de ira en ese instante. ?Se suponía que debía disculparse con Grace? ?Qué broma!
—?No quiere conservar su trabajo? —escupió enojada antes de inclinarsestimosamente hacia el hombre de mediana edad que estaba a sudo—. Sr. Grant, este hombre quiere que me disculpe con un barrendero.
?Qué absurdo!”
El se?or Grant estaba a punto de decir algo en nombre de María Martín cuando escuchó una voz fría y nítida: “?Qué tiene de especial una disculpa? Aunque tengas que arrodirte, debes hacerlo”.
El se?or Grant se quedó estupefacto. Cuando levantó vista para ver quién era, su expresión cambió.
—?éste es… Jason! ?Presidente de Reed Group!
El se?or Grant había visto a Jason una vez durante una cena. Sin embargo, debido a diferencia de estatus, no tenía forma de acercarse a Jason para char.
El se?or Grant había querido acercarse a Jason para conocerlo, pero no tuvo oportunidad.
Jamás se hubiera imaginado que volvería a encontrarse con Jason en una ocasióno ésta. Además… era obvio, basándose en situación actual, que María Martín había ofendido a Jason.
El se?or Grant era un hombre que amaba as chicas guapas, y María Martín lo habíacido muy bien durante todo el tiempo que pasaron juntos.
?Que una be y orgullosa princesao e se le subiera encima era algo que aumentaba mucho su ego!
Sin embargo, si separa con posibilidad potencial de ofender a Jason, ?al Sr. Grant no le importaría abofetear a María Martin en su lugar!
E buscaba problemas cuando no los había. De todass personas as que tenía que rega?ar, ?rega?ó a persona que estaba aldo de Jason!
“Se?or… Joven Maestro Reed, ?es solo un malentendido! ?Un malentendido!”, explicó rápidamente el Sr. Grant mientrass gotas de sangre caían sobre él.
Se le formó sudor en frente.
“?Malentendido?” La fría mirada de Jason recorrió al Sr.
Grant. “Si en este mundo se forman malentendidos con facilidad, entonces habrá muchos malentendidos cido”.
La expresión del se?or Grant empeoró y su grasa carne tembló.
María Martín parecía estupefacta. Aunque no lo hizo.
No sabía quién era ese hombre, sabía que no era un
personaje simple si el se?or Grant fuera tan cuidadoso con su
interión.
En ese momento, notó que mano de Grace estabaContent rights belong to N?velDrama.Org.
entrzado con el de ese hombre.