Capítulo 113
Al pensar en esto, Sean no pudo evitar temr. Miró a Lily a sudo.
Ahora, familia Stevens y familia Atkinson estaban en el
mismo barco. “Incluso si Jason estuviera realmente interesado en Grace, no tomaría medidas contra ambas familias por una mujer, ?verdad?”
Después de todo, que Grace haya terminado en ese estado en ese entonces fue culpa suya, ?verdad?
Grace sintió que había estado teniendo un sue?o muyrgo.Content rights belong to N?velDrama.Org.
En su sue?o, se sentíao si hubiera vuelto a cárcel. Por más que intentó escapar o pedir clemencia, no pudo escapar de tortura.
Sobre e llovían pu?etazos y patadas, agua hda y sucia, mientras gente decía en tono burlón: “Miren, e era una gran abogada, una intelectual. Pero ahora eso nosotros. En realidad, ni siquiera es mejor que yo ahora mismo. ?Ni siquiera puede defenderse!”.
?Cuánto tiempo se suponía que debía soportar todo este sufrimiento? ?Por qué… por qué tenía que sufrir tanto dolor cuando no lo había hecho?
?Hiciste algo malo?
Grace, ?sabes cuál fue tu mayor error? Ofender al se?or de Ciudad Esmeralda.
“Grace, cualquiera que ofenda a Jason no tendrá buena suerte.
finalizando.”
—Grace, el se?or Reed es misericordioso. Por eso no te mató. De lo contrario, ?habrías muerto en prisión!
?Misericordiosa? Había estado encarcda durante tres a?os. Estaba herida por todas partes. Tal vez nunca podría tener un hijo en su vida. ?Podría marse a eso ser misericordiosa?
Sintió tanto dolor que erao si su cuerpo estuviera a punto de…
explotar.
?Quién salvaría de todo este sufrimiento?
—No… no… —Luchó desesperadamente, pero no sabía por qué luchaba. ?Era porque quería liberarse del dolor en su cuerpo o era porque quería liberarse de un destino tan trágico?
?Quién podría ayuda? ?Quién podría protege?
—Hermana, está bien. Estoy aquí. Estoy justo aquí. Nadie puede hacerte da?o. —Una voz familiar sonó en su oído.
“?De quién es esta voz?”
—?Ah, sí! ?Es Jay! ?Jay!
Grace abrió los ojos con cierta dificultad. Lo que apareció ante su vista fue un rostro tan hermosoo el de una deidad.
?Era… Jay! Pero… parecía que había algo
diferente en él
—Hermana, finalmente estás despierta. ?Aún te sientes mal? —La fría voz de Jason contenía un dejo de ternura.
Grace sacudió cabeza. Después de incorporarse con su ayuda, se dio cuenta de que había algo diferente en él.
Su espeso flequillo estaba peinado hacia atrás, dejando al descubierto su frente. Llevaba un traje a medida con una flecha alrededor del cuello y un reloj en mu?eca. Grace reconoció marca del reloj. Si este reloj era auténtico, entonces tendría que valer al menos unos cuantos millones de dres.
“?Este es… Jay?” Parpadeó y sintió que todo estaba bien.
Fue un poco surrealista.
—Hermana, ?qué pasa? —preguntó de nuevo porque e parecía estar…
en trance.
—?De verdad eres Jay? —preguntó en voz baja.
“Sí, lo soy”, respondió.