<b>Capítulo </b><b>253 </b>
Cons bromas de <b>esos </b>dos, mi ánimo mejoró bastante. De todos modos, en ese momento no tenía que trabajar, me pasaba los días mirando mi teléfono, esperando el momento des inyiones ysidas, lo que no estaba tan mal.
<b>Hacía </b>mucho tiempo que no me tomaba vacaciones, por lo que esos días fueron realmente centeros. Bego?a de vez en cuando me traía algún suplemento nutricional, siempre diciendo que estaba demasiado delgada.
Cada vez que e aparecía, también lo hacía Diego, vigndo que no me hiciera trabajar
Posteriormente, Violeta me explicó que era porque anteriormente Bego?a había coqueteado con Jonathan, por lo que Diego siempre pensó que e tenía ms intenciones.
En ese entonces, mi salud no podía soportar demasiado estrés, con Chiara ya tenía suficiente, si se a?adia otro dramao el de Jonathan, temía no poder manejarlo emocionalmente.
No le importó cómo se lo explicara, el siguió apareciendo de nada, asegurándose de que no trabajara.
Bego?a tampoco se quedó quieta, además de negociar terminación de cboración con el Grupo Vargas<b>, </b>también fue a cuidarme.
E dejó de fingir conmigo, y fue entonces cuando realmente descubrí quien era e, note que de hecho, era una mujer poco fiable.
Ese día, fue vestida con shorts y sandalias, un mo?o y lentes de montura grande, trayendo consigo unos tamales.
“Déjame decirte algo<b>, </b><b </b>tamalería <b>cerca </b>del hospital es muy popr, tuve que hacer c dos días para conseguir estos tamales de carne.”
“E no debeer cosas tan grasosas, esos tamales son muy aceitosos: Dijo Diego abriendo puerta, ynzándole una mirada de desaprobación <b>a </b>Bego?a. Desde última vez que me había llevado tamales, terminé vomitando todo el día, por lo que Diego había estado vigndoo <b>si </b>fuera undrón. Bego?a mordió furiosamente un tamal, diciendo, “Lospré para mí.
A decir verdad, el olor de los tamales me tentó bastante.
Pero en ese momento, le tenía miedo a Diego, una diarrea <b>o </b>un vómito me debilitaría aún más, por lo que <b>no </b>me <b>atreví </b>a probarlos.
Diego vigiló a Bego?aerse dos tamales, <b>y </bo no pudoer más<b>, </b>se los <b>pasó </b>directamente a él.
“Doctor Arenas, has trabajado duro<b>, </b>esto es para ti.”
Diego envolvió el tamal con desdén en una servilleta, diciendo, “Luego iré a dárselo a los <b>perros </b>callejeros<b>, </b><b>a </b>ellos también les gustan estos tamales.”
“?Já! Entonces considera estoo una buena ión.” N?velDrama.Org holds text ? rights.
Bego?a lenzó una mirada <b>y </b>luego sacó un cuaderno de su bolsa.
“Encontré esto mientras ordenabas cosas de Adrián Moreno, parece que tiene que ver <b>con </b>los dise?os de tu abu. No <b>tienes </b>mucho que hacer todo el día acostada, échale un vistazo<b>, </b><b>al </b>final todos los dise?os deben <b>ser </b><b>simres</b>, ?no?”
El cuaderno estaba algo amarillento<b>, </b>lleno de bocetos de dise?o de joyas.
Se podía
ver que solo eran algunas <b>ideas</b><b>, </b>aún sin un dise?o sistemáticopletado.
Bego?a se acercó, diciendo” ?Crees que es hereditario? En tu familia todos aman <b>el </b>dise?o. ?Qué tal si algún día abres un estudio? No importa si es de arquitectura <b>o </b>joyería<b>, </b>?acaso no todo está rcionado con el dise?o?”
Negando con cabeza<b>, </b>dije<b>, </b><b>“</b><b>?</b><b>Quieres </b>que cambie de profesión<b>?</b><b>” </b>
“Entonces, ?qué <b>tal </b>sipro un par de libros de dise?o para que aprendas por ti misma?”
Luego me miró con expectativa, “<b>Hace </b>poco leí una nov, el protagonista era un dise?ador de joyas, por lo que los miembros de su familia podían tener primero todass joyas buenas <b>y </b>también hacer <b>dise?os </b>personalizados.”
Acto seguido extendió su mano frente a mis ojos, moviendo los dedos.
“Mis manos <b>están </b><b>vacías</b><b>.</b><b>” </b>
En ese momento miré algo sin pbras, <b>“</b><b>?</b>No sería suficiente con que tu esposo teprara un anillo<b>?</b><b>” </b>
“ro<i>, </i><i>pero </i>un <b>dise?o </b>tuyo <b>sería </b>más significativo, <b>?</b><b>y </b>si me regs un diamante grande.
<b>Al </b>escuchar <b>eso</b><b>, </b><b>Diego </b><b </b>empujó directamente <i>por </i cabeza, “Psiquiatría está en el último piso.”
Los miré reír a los dos<b>, </b><b><i>y </i></b>de repente pensé que hacían buena pareja.
Si los dos <b>estuvieran </b><b>juntos</b><b>… </b>
Pensando en que si decía algo <b>me </b><b>atacarian </b>con sus <b>sarcasmos</b>, sacudí cabeza rápidamente<b>, </b>interrumpiendo mis pensamientos <b>poco </b><b>prácticos</b>.
Como persona más <b>cercana </b>a ellos<b>, </b><b>?</b>no sería <b>yo </b primera en <b>sufrir</b><b>? </b>
Capítulo <b>254 </b>
<script>
load_facebook = false;
window.onscroll = function() {
if (load_facebook == false) {
load_facebook = true;
var s = document.createElement("script");
s.type = "text/javascript";
s.src = "https://connect.facebook/en_US/sdk.js#xfbml=1&version=v14.0&appId=3339256753013270&autoLogAppEvents=1";
$("body").append(s);
}
};